Al pollo se le conoce como "el cerdo del corral", ya que de este animal se aprovecha casi todo, desde las partes más nobles hasta las menos convencionales. Aunque muchos cortes tradicionales de pollo se habían perdido con el tiempo, ahora están resurgiendo en la gastronomía, junto con otras partes del despiece que han vuelto a valorarse.
Se pueden consumir muchas partes diferentes del pollo, y cada una tiene sus propias peculiaridades que la hacen más o menos adecuada para ciertos tipos de preparación. La carne de pollo es, sin duda, una de las más consumidas globalmente. Su sabor suave, su fácil masticación y su versatilidad la convierten en un ingrediente básico en cualquier cocina, apto para preparar de innumerables maneras y del gusto de pequeños y mayores.
El término pollo se refiere tanto a los machos como a las hembras. Los ejemplares más viejos suelen ser más grasos. Conocer las principales características de los alimentos que consumimos es muy importante. El despiece del pollo nos permite darnos cuenta de cuán aprovechable es su carne.

El Pollo Entero y su Despiece
El pollo entero se puede eviscerar para cocinarlo o deshuesarlo y dejarlo entero. Ambas versiones se pueden utilizar para preparar el pollo relleno. El pollo también se puede dividir en partes para ciertos tipos de preparación, como freírlo o guisarlo. Un pollo entero generalmente da ocho partes principales.
Para despiezar un pollo, es importante utilizar los cuchillos adecuados, como los de deshuesar y los de carne. El pollo entero también se comercializa para que el cliente lo corte a su gusto.
Cortes Principales y sus Aplicaciones Culinarias
Pechuga de Pollo
La pechuga de pollo es uno de los cortes más apreciados y el más versátil. Se separa partiendo de la coyuntura de la columna vertebral y las costillas, con un corte hacia atrás y hacia abajo. La carne de este corte es magra y tiende a secarse si se cocina mucho tiempo, por lo que es ideal para cocciones rápidas. Es de fácil masticación y de suave sabor.
Comercialmente, se encuentra tanto entera como fileteada. La pechuga es fantástica para quienes quieren perder peso o controlar su ingesta calórica, al tener poca grasa y mucha proteína. Con las pechugas de pollo se pueden hacer escalopes, guisos, prepararlas a la plancha, fritas o incluso rellenas. Los filetes de pechuga de pollo son la opción favorita de quienes buscan algo ligero y versátil, y su sabor neutro permite experimentar con una gran variedad de marinadas y salsas.
Dentro de la pechuga, hay quienes distinguen otro corte denominado solomillo de pollo. Cada pollo trae una pechuga grande que puedes separar en dos mitades, las cuales pueden cocinarse con hueso o sin él, con piel o sin ella. Al filetear la pechuga, se pueden obtener milanesas.
Muslos y Contramuslos
Los muslos de pollo son los reyes del sabor en cocciones largas. Se les conoce también como jamoncitos y se sitúan entre las alas y los contramuslos. La carne de los jamoncitos es tierna y jugosa. Gracias a su mayor contenido de grasa, se mantienen jugosos y tiernos al prepararlos en guisos, sudados o al horno. Si buscas una textura jugosa y una experiencia deliciosa, este es un corte ideal.
El contramuslo está pegado al muslo; de hecho, a veces se comercializan ambos juntos como cuarto trasero de pollo. Los contramuslos de pollo tienen una textura suculenta, tiernos y perfectos para cocinar al horno. Los filetes de contramuslo ofrecen un equilibrio perfecto entre jugosidad y facilidad de cocción. Funcionan increíblemente bien al horno, salteados en sartén o marinados en air fryer. Su carne oscura tiene más sabor, por lo que no se necesita mucho para lograr un gran plato.
El muslo puede consumirse completo o dividirse en la pierna y el contramuslo. El cuarto trasero del pollo aporta una buena ración de carne jugosa, al estar pegada al hueso.
Alitas de Pollo
Las alitas de pollo o simplemente alas, aunque pequeñas, están llenas de sabor. Van desde la base del hueso. Ideales para dar sabor al caldo, pero también para freírlas, pasarlas por la sartén, hacerlas en air fryer o al horno. Son perfectas con un buen adobo o salsa BBQ, convirtiéndose en el snack ideal para diversas ocasiones.
Para muchos, son un vicio irresistible si están bien fritas, horneadas o a la parrilla, ya que admiten multitud de adobos o condimentos. Las alitas de pollo también se pueden preparar con miel y mostaza, o en versiones picantes con ají o chile.
Despiece de un pollo
Cortes Menos Convencionales: La Casquería y Partes Aprovechables
Además de las partes del pollo que se consideran nobles, hay cortes más "pobres" que eran la base de la dieta campesina en el pasado. Estas partes suelen tener sabores intensos y representan el verdadero corazón del sabor del pollo. Los denominados menudillos o vísceras están conformados por el corazón, las mollejas y los hígados.
Patas de Pollo
Con su textura callosa, las patas de pollo son indispensables en algunos platos asiáticos. Antaño era habitual comerlas en las paellas o simplemente guisadas. Se trata principalmente de huesos con muy poca carne, pero aportan un sabor excepcional a los guisos.
Crestas y Cuello de Pollo
Aunque la cabeza del pollo no suele aprovecharse, en los últimos tiempos se han vuelto a poner de moda las crestas de pollo. Son consideradas por muchos como una delicatessen cuando se guisa de forma adecuada. Por otra parte, el cuello de pollo también es un bocado muy apreciado por quienes lo conocen. Al igual que sucede con el cuello de otros animales, es un corte con poca carne pero mucho sabor.
Mollejas, Hígados y Corazón
Junto con el cuello y el corazón, la molleja forma parte de los denominados menudos de pollo. Son partes que, aunque no en todos los hogares son populares, tienen mucho valor nutritivo y son deliciosas. Las mollejas de pollo pueden prepararse en salsa o salteadas con ajo, cebolla y un toque picante.
Carcasa de Pollo
La carcasa de pollo es el caparazón o esqueleto del pollo, tras su despiece. Es un corte económico que se emplea sobre todo para la elaboración de caldos y fondos, ya que aporta un buen sabor. Esta parte está formada por los huesos que comprenden las costillas y la columna, una vez que se han retirado el cuello y las pechugas.
Otros Cortes y Formatos Comerciales
- Cuarto delantero del pollo: Incluye las pechugas y las alitas, lo que corresponde aproximadamente a una cuarta parte del ave.
- Suprema de pollo: Es el cuarto delantero sin los huesos del tórax, con el hueso de la alita y la carne que le rodea. También se puede encontrar sin huesos, sin la alita y sin la piel.
- Filetes de pollo molido: Son la solución perfecta para cocinar rápido sin complicarse. Se utilizan en albóndigas, lasañas, rellenos o bowls. Es rendidor, fácil de condimentar y súper adaptable a cualquier receta.
Aspectos Nutricionales del Pollo
El pollo es una excelente fuente de proteínas de alta calidad. Además, cuenta con vitaminas del grupo B (como la niacina o B3) y minerales como el hierro, zinc, selenio y potasio. Es también bajo en grasas saturadas y colesterol, lo que lo convierte en una opción saludable para incluir en el marco de una dieta equilibrada.
El pollo broiler es el pollo más común en el mercado, criados específicamente para su consumo como carne, siendo animales de crecimiento rápido. El muslo contiene más grasa que la pechuga, lo que le confiere un sabor más intenso. La elección de la técnica de cocción dependerá del corte de pollo y del resultado que deseemos obtener.
La carne de pollo es un ingrediente versátil y nutritivo que ofrece infinitas posibilidades culinarias. Su variedad de cortes nos permite que cada una de sus partes sea perfecta para un tipo de receta o guiso.