Cómo Reciclar Verduras y Frutas para una Cocina Sostenible

La mayoría de las personas desechan las cáscaras de las frutas y las verduras sin pensar en su potencial utilidad, a pesar de que en ellas reside la mayor cantidad de nutrientes de los alimentos. Si buscas tener una cocina más sustentable, te presentamos diversos trucos para reciclar y reutilizar estos restos vegetales.

Según el Banco de Alimentos de México, un tercio del alimento producido en el país se desperdicia, y la ONU resalta que al menos el 61% de este desperdicio se origina en los hogares. Es comprensible que gran parte de los desechos de la cocina provengan de recortes de vegetales, cáscaras de papa, manzana, huevo y otros restos de alimentos. Estos residuos, si bien son biodegradables, pueden generar olores desagradables y atraer insectos si se descomponen en contenedores dentro de casa.

Una opción tradicional es preparar composta para fertilizar el jardín, pero existen otras ideas para reutilizar estos desechos en casa. A continuación, te presentamos alternativas para desperdiciar lo menos posible residuos como cáscaras o tallos de verduras, que siguen siendo muy utilizables, incluso para el consumo en alimentos y bebidas.

Aprovechando Restos de Verduras para Consumo

Con estas recetas, puedes reducir los desperdicios al mínimo, aprovechando cáscaras, tallos y restos de vegetales que normalmente se desechan. Guarda los residuos de verduras en el congelador hasta que tengas una cantidad suficiente para preparar un caldo casero. Basta con hervir todas las verduras con un poco de sal (y opcionalmente ajo) y cocinar a fuego bajo para que suelten su sabor.

Caldo Casero de Verduras

Esta receta es tan fácil y deliciosa que te preguntarás por qué no la habías intentado antes. Puede convertirse en tu snack saludable para la escuela, la oficina o cualquier momento del día. Basta con llevar todas las verduras a hervir con un poco de sal (y si quieres ajo), y dejar cocinar a fuego bajo para que las verduras vayan soltando su sabor. No agregues sal a este caldo, pues de esta forma puedes controlar la sazón de las recetas donde lo uses. Puedes incluso agregar huesos de pollo o carne a esta misma preparación. ¡Desde ahora, ya no más caldo comprado!

infografía sobre cómo hacer caldo casero con restos de verduras

Infusiones y Jugos con Cáscaras de Frutas

Las cáscaras de los cítricos, como naranja, limón y mandarina, contienen importantes cantidades de antioxidantes con propiedades anticancerígenas, por lo que sin duda alguna debemos rescatarlas más seguido. A su vez, hervir la cáscara de manzana o de piña con clavo de olor y canela permite hacer un rico jugo. Basta con poner las cáscaras en una charola de metal a secar al sol, machacarlas y con ellas puedes hacer una buena infusión.

Reutilización de Verduras Olvidadas en la Nevera

Es algo que nos pasa a todos cuando cocinamos con verduras. En ocasiones las pelamos y troceamos para una elaboración específica, pero a veces dejamos pedazos sin usar, incluso mitades que 'abandonamos' en la nevera y tardamos en darles salida, con el peligro de que se estropeen. En nuestra cruzada contra el desperdicio de alimentos, en pro de la sostenibilidad y el ahorro, aprovechamos todo y tiramos lo imprescindible, o casi nada. Con todas esas sobras se pueden hacer multitud de cosas y darles nuevos usos.

Tortilla de Verduras con Sobras

Esas verduras sueltas y variadas, que a menudo terminan olvidadas en el fondo del cajón de la nevera, pueden transformarse en una deliciosa y nutritiva tortilla. Siendo una solución práctica, ya que solo necesitas cortar y saltear los vegetales, mezclarlos con huevos batidos y cuajar la mezcla hasta obtener una tortilla dorada por fuera y jugosa por dentro. Para crear la tortilla de verduras, el primer paso es reunir todas las verduras que tengas a mano: un trozo de calabacín, la mitad de una cebolla, unas cuantas hojas de espinaca o un par de champiñones que se quedaron sin usar. Todo es válido. Simplemente, saltea las más duras antes de añadir las más blandas. Una vez que las verduras estén listas, solo tienes que incorporarlas a una mezcla de huevos batidos y verter todo en una sartén. La buena noticia es que puedes guardarla y consumirla al día siguiente sin ningún problema; de hecho, a menudo su sabor se intensifica con el reposo. Para conservarla de manera correcta, deja que se enfríe completamente a temperatura ambiente antes de guardarla en un recipiente hermético.

fotografía de una apetitosa tortilla de verduras casera

Partes Específicas de Vegetales que Suelen Desecharse

Las verduras y todos los vegetales nos ofrecen multitud de ventajas en la cocina. Además de ser una de las opciones más saludables para incluir en nuestra dieta, son ricos, económicos y dan muchísimo de sí. Queremos explicarte cómo sacarles el máximo rendimiento, no solo para ahorrar unos euros, sino también para hacer tu alimentación más sostenible y descubrir nuevos usos para esas verduras y hortalizas frescas sobrantes.

Tallos de Cebolletas, Ajetes y Cebollas Chinas

A menudo, cuando compramos cebolletas frescas, cortamos el tallo largo y verde y lo desechamos, quedándonos solamente con el bulbo blanco. ¡Y es un error! Estas hojas largas y crujientes de la cebolleta son ideales para utilizarlas de muchas formas: salteadas, cocinadas al vapor, en crudo para ensaladas o para decorar numerosos platos. Esto mismo es aplicable para los ajetes y las cebollas chinas; ¡aprovéchalos de principio a fin!

Partes Menos Comunes del Puerro y el Apio

Habitualmente, cuando cocinamos con puerro, retiramos la parte de atrás y las primeras capas que lo recubren para quedarnos con la parte central y más blanca, al igual que con las cebolletas frescas o los ajetes. Pero recuerda que no debemos desaprovechar nada y utilizar también esas partes, por ejemplo, para enriquecer y potenciar todo tipo de caldos y sopas. En cuanto al apio, es el tallo lo que más se utiliza para cocinar, pero hemos de saber que las hojas, muy aromáticas, también nos aportan un sabor delicioso a todo tipo de guisos, sopas y cremas.

Peladuras de Patata, Zanahoria, Tomate y Calabaza

También hay pieles de numerosos vegetales, como la patata, el tomate, la zanahoria o la calabaza, a las que podemos dar nuevos usos en la cocina.

Hojas de Zanahoria, Remolacha, Nabo y Rábano

Las zanahorias, las remolachas, los nabos y los rábanos frescos que utilizamos para cocinar son raíces, y eso implica que tienen hojas que a menudo desechamos. Y las hojas, cuando están verdes y tersas, son perfectamente válidas para añadir a ensaladas por su sabor intenso y su textura fresca, además de aportarnos muchas vitaminas. Igualmente, nos valen perfectamente para preparar sopas, batidos, encurtidos, salsas, potajes, cremas, etc.

Tallos de Coliflor y Brócoli

Además de los restos que te hayan sobrado de estas dos crucíferas, el tallo es otra de las partes que pueden prepararse. Especialmente, se puede rallar y presentar como si fuera un cuscús o un falso arroz, o cortarlo en tiras finas para añadir a ensaladas. En crudo, salteado, cocido al vapor... a esta forma de preparar el brócoli y la coliflor le podemos incorporar todo tipo de ingredientes y hacer los más vistosos y apetecibles platos.

infografía comparando el uso tradicional y reciclado de tallos de brócoli y coliflor

Aprovechamiento Integral de Vegetales

Cuando veas que tienes disponibles trozos de varios vegetales o recortes que te han sobrado de otras veces, ¡no los tires! Son perfectos para preparar purés, sopas, guisos, tortillas, pastas, arroces, croquetas, buñuelos, rellenos de empanadas o empanadillas, quiches, sofritos...

Semillas de Calabaza

Es otra de las partes que no se aprovechan, y es una pena porque con las semillas de la calabaza podemos hacer unas ricas y saludables pipas, tanto en el horno como en la sartén, que podemos condimentar con sal y varias especias como cúrcuma, comino, pimentón, curry, etc.

Vainas

En ocasiones se comen, como en el caso de los tirabeques y las judías verdes, pero a veces también las desechamos. Sin embargo, hay otro uso que podemos dar a los restos de verduras y vegetales que podemos disfrutar nosotros directamente: hacer caldo.

Técnicas de Conservación y Preparación de Sobras

Podríais pensar: “pues congelarlas” (¡tirarlas no, eso NUNCA, por favor!). Si bien es cierto que las verduras se pueden congelar tal cual (es decir, picamos una cebolla y la guardamos picada en una bolsa), generalmente se aconseja que se “blanqueen” éstas antes, lo que significa hervirlas durante 1 minuto y pasarlas a agua helada para cortar la cocción.

diagrama de flujo mostrando el proceso de blanqueamiento de verduras

Consejos Previos para Cocinar con Sobras

Tened en cuenta que, en general, todas las verduras pueden comerse incluso crudas y, por tanto, no pasa nada por dejarlas muy al dente (incluso calabacines, coliflor, etc.). Sin embargo, otras requieren ser completamente cocinadas y, por tanto, requerirán más tiempo, como las berenjenas, las patatas y el boniato.

Variedad de Platos con Restos de Verduras

Os garantizo que con restos de verduras se pueden preparar platos espectaculares, saludables y con un esfuerzo mínimo.

  • Crema de verduras o sopa: Toda crema o sopa de verduras se hace exactamente igual: picamos las verduras, las pochamos a fuego medio con aceite durante 10 minutos, cubrimos con agua dos dedos por debajo de la superficie y dejamos hervir hasta que estén tiernas. Trituramos, ¡y a comer!
  • Curry: Acompañado de arroz (que puede ser de vasito) y opcionalmente con pollo, pescado, legumbre o tofu. Basta con cortar las verduras en trozos gruesos, ponerlas a pochar a fuego medio con aceite durante 7 minutos, agregar curry en polvo y 1 lata de leche de coco, y dejar otros 5 minutos.
  • Arroz asiático: En este caso, necesitaremos tener arroz cocido por nosotros o de vasito. Picaremos las verduras pequeñitas (con cuchillo o con la picadora), las saltearemos 2 minutos con aceite en una sartén y agregaremos un buen chorro de salsa de soja, 1 huevo batido y el arroz. Listo.
  • Fajitas: Tengas o no pollo/ternera, puedes conseguir el mismo efecto que el de las fajitas tradicionales salteando 10 minutos verduras variadas y añadiéndole generosamente comino y pimentón. Si tienes carne o quieres probar con legumbres, añádelas también, por supuesto.
  • Plato de cuchara tipo lentejas, alubias o garbanzos con pimentón: Con legumbres de bote se hacen maravillas. Para el clásico guiso español, picaríamos todas las verduras pequeñitas, añadiríamos la legumbre bien enjuagada, 1 cucharada de pimentón, sal y agua hasta cubrir. En 10-15 minutos a fuego medio sin tapar tienes un guiso de abuela que no te lo vas a creer.
  • Pasta con parmesano: Mientras cueces la pasta, salteas las verduras cortadas en trozos gruesos a fuego medio con aceite y sal.
  • Pisto: Dejando cocinar 25 minutos a fuego suave cualquier mezcla de verduras picadas finas con tomate triturado o pasatta es como se consigue el pisto.
  • Quiche: Si tienes una masa de hojaldre congelada o en la nevera, saltea unos 5 minutos las verduras troceadas, ponlas sobre la masa y cubre con una mezcla de huevo batido, un chorro de leche, sal y pimienta. Lo metes en el horno precalentado a 200° hasta que se dore y listo.
  • Verduras asadas: Nada más fácil que colocar las verduras en una fuente de horno cortadas en trozos grandes, espolvoreando con aceite, sal y la especia que te guste.

Garbanzos con champiñones. ¡La receta más fácil y deliciosa!

¿Cuántas veces terminamos tirando las verduras que sobran de la comida? ¿Y las sobras que se quedan olvidadas en el refrigerador? El mundo de las sopas es interminable, ya sea en puré o en caldos. Es una manera perfecta de usar sobras de lo que tengas. Hierve por una hora, deja reposar y licúa. Pica las verduras en cubitos pequeños y añádelos al arroz crudo. PREPARACIÓN: Mezcla todo en un procesador de alimentos. Añade más o menos aceite y limón hasta ajustar la textura que te guste. Queremos generar cero desperdicio de comida; aquí te enseñamos cómo.

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