Esta pasta cremosa con pollo es la receta perfecta para una cena de día de semana o para un almuerzo rápido. El resultado es sabroso, cremoso y se convertirá en tu receta favorita de pasta.

Ingredientes
- 2 pechugas de pollo (aproximadamente 300-400g), fileteadas o en cubos
- Jugo de ½ limón
- 1 cucharadita de orégano (adicional para la cebolla)
- Sal y pimienta negra recién molida, al gusto
- 2 cucharadas de aceite de oliva (cantidad necesaria)
- 1 cebolla mediana, finamente picada
- 2 dientes de ajo, rallados o picados finamente
- 2 cucharadas de mantequilla sin sal
- 2 cucharadas de harina de trigo todo uso
- 1 taza (240 ml) de caldo de pollo o agua (o 1 tableta de caldo de gallina disuelta en agua)
- 1/2 taza (120 ml) de crema de leche (nata líquida)
- 1/2 taza de queso Parmesano rallado (o Grana Padano/Parmigiano Reggiano)
- 400-500 g de pasta seca (espirales, fetuccini o tu pasta favorita)
- Perejil fresco picado para decorar (opcional)
Preparación
Preparación del Pollo
- Para empezar, corta la pechuga de pollo de manera horizontal, obteniendo dos porciones más delgadas que se cocinan de forma más pareja en la sartén. Opcionalmente, puedes aplanar ligeramente las pechugas de pollo con un mazo de cocina para una cocción más rápida y uniforme. Si son muy gruesas, córtalas por la mitad horizontalmente antes de aplanarlas.
- Marina este pollo en jugo de limón, orégano, sal y pimienta. Lo ideal es marinar por al menos 5 minutos mientras preparas el resto de los ingredientes, o hasta 2 horas si tienes tiempo.
- Precalienta una sartén a fuego medio-alto. Una vez caliente, agrega una cucharada de aceite de oliva.
- Coloca las piezas de pollo sazonado en la sartén. Cocínalas por aproximadamente 2-3 minutos por cada lado. Para que quede bien doradito, no debes mover mucho el pollo. Dado que el pollo es delgado, este tiempo debería ser suficiente para dorarse sin que se seque.
- Retira el pollo de la sartén y resérvalo. Deja enfriar durante unos minutos, luego córtalo en tiras o cubos.

Preparación de la Salsa Cremosa
- En la misma sartén donde cocinaste el pollo, baja la temperatura a fuego medio. Si es necesario, agrega un poco más de aceite de oliva.
- Añade la cebolla picada y un poco de orégano. Saltea la cebolla hasta que esté suave, huela dulce y esté ligeramente dorada.
- Incorpora el ajo picado y saltéalo por 30 segundos a 1 minuto, mezclando constantemente para evitar que se queme.
- Agrega la mantequilla y la harina a la sartén. Mezcla bien para formar un roux, cocinando por un minuto para eliminar el sabor a harina cruda.
- Retira la sartén del fuego y agrega el caldo de pollo (o agua) de a pocos, mezclando entre cada adición. Al inicio se formará una pasta espesa que se irá soltando a medida que agregas más líquido. Asegúrate de usar el líquido para raspar los pedacitos dorados que puedan haberse pegado al fondo de la sartén, esto agregará mucho sabor.
- Regresa la sartén al fuego medio, añade la crema de leche y el queso Parmesano rallado. Mezcla para incorporar todo.
- Deja que la mezcla hierva a fuego lento durante 2 minutos, hasta que espese ligeramente. Prueba y corrige el nivel de sal y pimienta.
Que es un roux y como se hace
Cocción de la Pasta y Ensamblaje
- Mientras preparas la salsa, hierve abundante agua en una olla grande. Es clave agregar abundante sal al agua de cocción de tu pasta para sazonarla desde el principio.
- Agrega la pasta y cocínala según las indicaciones del envase hasta que esté al dente. Ten en cuenta que la pasta tendrá un par de minutos de cocción extra en la sartén con la salsa.
- Antes de escurrir la pasta, reserva aproximadamente media taza del agua de cocción. Escurre la pasta restante.
- Agrega el pollo en tiras o cubos a la salsa cremosa. Luego, incorpora la pasta cocida y un poco del agua de cocción de la pasta. Esto ayudará a que la salsa se una mejor a la pasta y alcance la textura deseada.
- Mezcla todo suavemente hasta que la pasta esté completamente cubierta por la salsa. Sirve inmediatamente. Si lo deseas, puedes espolvorear con un toque extra de queso parmesano y perejil fresco.
Consejos para un Plato Perfecto
- Pollo Dorado y Jugoso: Precalentar la sartén a temperatura media-alta es fundamental. No muevas el pollo constantemente mientras se dora, permite que se forme una costra deliciosa.
- Sazonar el Agua de la Pasta: Siempre agrega abundante sal al agua de cocción de la pasta. Esto le dará sabor a la pasta desde el interior.
- Pasta Al Dente: Cocina la pasta hasta que esté al dente, ya que continuará cocinándose unos minutos más en la salsa.
- Buen Queso Parmesano: El queso Parmesano no solo ayuda a unir la salsa, sino que también agrega un sabor profundo. Usar un queso de buena calidad, como Grana Padano o Parmigiano Reggiano, llevará tu plato a otro nivel.
- Caldo de Pollo vs. Agua: Aunque puedes usar agua para la salsa, el caldo de pollo aportará una riqueza de sabor significativamente mayor.
Conservación y Recalentamiento
Esta pasta cremosa con pollo es ideal para cocinar en grandes cantidades y guardar para otra ocasión durante la semana. Puedes mantenerla refrigerada por hasta 5 días.
Para la porción que vayas a refrigerar, agrégale un poco más de agua o caldo antes de guardarla. Esto se debe a que la salsa tiende a espesarse al enfriarse. Con más líquido, la salsa se verá más fluida inicialmente, pero se recalentará a la perfección y recuperará su textura cremosa cuando llegue el momento de disfrutarla nuevamente.

Sugerencias de Acompañamiento
Este plato es contundente por sí mismo, pero puedes acompañarlo con pan para mojar en la deliciosa salsa o con una ensalada fresca y ligera que complemente el sabor de la pasta. Una ensalada mixta sencilla o una ensalada de aguacate son excelentes opciones.