Los tomates deshidratados son un ingrediente versátil y lleno de sabor concentrado, perfecto para dar un toque especial a una gran multitud de platos. Ya sea que desees deshidratar tomates frescos o preparar y conservar tomates secos ya adquiridos, este artículo te guiará en el proceso. Son una conserva muy fácil de realizar que permite disfrutar del intenso sabor del tomate en cualquier momento del año.

¿Por qué deshidratar o hidratar tomates secos?
La deshidratación es un método de conservación que permite que los tomates mantengan su sabor intenso durante más tiempo. Sin embargo, para cocinarlos y aprovecharlos al máximo, es importante devolverles parte de la humedad que han perdido. Al hidratarlos, recuperan su textura suave y pueden usarse en una gran variedad de recetas. Prepararlos en aceite los convierte en una conserva deliciosa y práctica, además de ser mucho más económico que comprarlos ya hidratados y envasados.
Métodos para Deshidratar Tomates Frescos
Si tienes acceso a tomates frescos y quieres prepararlos desde cero, existen dos métodos principales para deshidratarlos en casa:
Deshidratación con Deshidratador Eléctrico
- Preparación: Coloca las rodajas de tomate en las bandejas del deshidratador, dejando espacio entre cada una.
- Sazonado: Espolvorea ligeramente con sal, pimienta, orégano seco y albahaca seca.
- Proceso: Ajusta el deshidratador a 150°F (65°C) y deshidrata los tomates durante 10 horas.
- Rotación: Dales la vuelta a la mitad del tiempo (alrededor de las 5 horas).
- Verificación: Revisa a las 8 horas para asegurarte de que no estén demasiado secos. Deben estar ligeramente flexibles, no quebradizos.
Deshidratación en Horno
Para deshidratar tomates en el horno, el principio es aprovechar el calor residual para un secado gradual:
- Precalentamiento: Ten los tomates en el horno a alta temperatura por unos pocos minutos (la primera vez por 15 minutos).
- Secado: Apaga el horno y luego déjalos secar con el calor residual.
- Repetición: Repite el proceso a intervalos de 5 minutos, bajando la temperatura del horno cada vez que se encienda brevemente.

Cómo Hidratar Tomates Secos
Una vez que tienes los tomates deshidratados (ya sean comprados o hechos en casa), el siguiente paso es hidratarlos si la receta lo requiere. Existen varios métodos, desde los más rápidos hasta los que potencian más el sabor.
Método 1: Hidratación con Agua Caliente
Este es el método más común y fácil para quienes buscan rapidez:
- Calentar agua: Pon un cazo con agua al fuego. Justo cuando vaya a romper a hervir, retírala.
- Sumergir: Añade los tomates secos en el agua caliente y déjalos reposar durante 20 a 30 minutos para que se hidraten. Para una hidratación más profunda o para reducir el exceso de sal, se pueden dejar hasta 1 hora en agua caliente o incluso 24 horas en agua a temperatura ambiente. Si deseas un toque extra de sabor, puedes añadir un chorrito de vinagre de vino al agua de hidratación.
- Escurrir y secar: Pasado el tiempo, sácalos, escúrrelos bien y sécalos con papel de cocina o un paño limpio. Es crucial que estén bien secos antes de envasarlos en aceite.
Método 2: Hidratación con Caldo
Si quieres añadir un toque extra de sabor, puedes hidratar los tomates secos con caldo (de pollo, de verduras o de carne) en lugar de agua. El caldo aportará un sabor más intenso a tus tomates. Sigue los mismos pasos del método con agua caliente. Si te sobra caldo, ¡guárdalo! Puede servir para otras recetas.
Método 3: Hidratación con Aceite de Oliva
Para darle un giro más gourmet a tus platos, hidratar los tomates en aceite es una opción ideal. Este método no solo los rehidrata, sino que les añade una capa de sabor suave y delicioso. Simplemente coloca los tomates en un bol y cúbrelos con aceite de oliva virgen extra. Utilízalos directamente en platos fríos como ensaladas o bruschettas, o mézclalos con pasta para un plato lleno de sabor.
Como reidratar tomates secos
Preparación y Conservación de Tomates Deshidratados en Aceite de Oliva
Preparar tomates deshidratados en aceite de oliva es una forma excelente de tener esta delicia culinaria siempre a mano. A continuación, se detalla el proceso para obtener una conserva casera de calidad.
Ingredientes para la Conserva
- 80 gr de tomates secos (ya hidratados y secos)
- Aceite de oliva virgen extra (AOVE) (cantidad necesaria para cubrir los tomates)
- Unos 8 dientes de ajo (fileteados o machacados)
- 1 cucharadita de pimienta negra en grano
- 1 cucharadita de orégano
- 1 cucharadita de albahaca (fresca o seca)
- Guindillas cayenas al gusto
- Sal al gusto
- Otras hierbas aromáticas como tomillo, romero, etc. (opcional)
- Frascos de vidrio esterilizados con tapas herméticas
Esterilización de Frascos y Tapas
La esterilización es un paso fundamental para asegurar la conservación y evitar la proliferación de microorganismos:
- Hervir: Hierve los frascos de vidrio y sus tapas (asegúrate de que no estén oxidadas o abombadas) en una olla con agua durante 10-15 minutos.
- Secar: Escúrrelos bien y colócalos boca abajo encima de un paño de cocina limpio hasta que se sequen por completo.
Proceso de Preparación
- Preparar el ajo: Pela los ajos y aplástalos ligeramente con el canto del cuchillo o filetéalos para que suelten mejor su sabor y aroma.
- Rellenar el frasco: En el frasco de vidrio esterilizado, comienza a rellenar por capas:
- Primero una capa de tomates deshidratados.
- Luego añade un poco de ajo, pimienta en grano, orégano, albahaca, guindillas cayenas y otras hierbas o especias al gusto.
- Cubre con aceite de oliva virgen extra.
- Repite las capas hasta casi llenar el frasco, dejando libres los últimos 2 cm.
Asegúrate de que todos los ingredientes queden completamente cubiertos por el aceite para una correcta conservación. Si le añades más pimienta y guindilla, el sabor será más fuerte; ajusta las cantidades a tu gusto.
- Cerrar y conservar: Cierra bien el frasco con su tapa. Para una conservación más prolongada y segura, se recomienda realizar un envasado al vacío casero:
- Sumerge el frasco cerrado en una olla con agua hirviendo, cubierto casi hasta arriba, durante mínimo 15 minutos.
- Sácalos de la olla y ponlos boca abajo sobre una superficie limpia hasta que se enfríen por completo.
- Una vez fríos, comprueba que ningún tarro pierda, lo que indicaría un mal sellado.
- Maceración: Guarda los frascos en la despensa. Es aconsejable no abrirlos en las siguientes 36 horas a 3 días para que todos los sabores se amalgamen y se impregnen correctamente.

Almacenamiento y Duración
- Tomates conservados en aceite: Si el proceso de envasado al vacío se ha realizado correctamente, los tomates secos en aceite pueden aguantar hasta 6 meses en la despensa, en un lugar fresco, seco y apartado de la luz del sol.
- Una vez abierto: Una vez abierto el tarro, debe conservarse en el frigorífico. Su duración máxima será de 5 a 15 días, dependiendo de las condiciones de higiene durante la preparación y la cantidad de aire que haya entrado. Siempre revisa que no desarrollen moho o un olor extraño.
- Tomates solo hidratados (en agua o caldo): Si solo los has hidratado con agua o caldo y no los has conservado en aceite, puedes guardarlos en un recipiente hermético en la nevera durante unos 4 a 5 días. Es recomendable añadir un chorrito de aceite de oliva para mantener su frescura.

Usos Culinarios de los Tomates Deshidratados y su Aceite
Los tomates deshidratados, una vez preparados, son un tesoro gastronómico que puede transformar una multitud de platos. Su sabor concentrado y su textura los hacen ideales para diversas aplicaciones culinarias. Además, el aceite en el que se conservan adquiere un sabor y aroma espectaculares, siendo un valioso ingrediente por sí mismo.
Ideas de Uso para los Tomates Deshidratados:
- Ensaladas: Añádelos a ensaladas frescas, como una ensalada mediterránea con rúcula, queso feta, aceitunas y pepino, aliñada con aceite de oliva y un poco de limón.
- Pastas y Arroces: Son perfectos para platos de pasta (como los fettuccini a la boscaiola), arroces o salsas como el pesto rosso siciliano.
- Pizzas y Tostas: Úsalos como topping en pizzas caseras o en bruschettas con queso de cabra.
- Panes: Incorpóralos en la masa de panes artesanales o focaccias.
- Rellenos: Pueden ser parte de rellenos para tartas, empanadas o sándwiches.
- Platos de Legumbre: Enriquece platos de legumbre fríos.
Aprovechamiento del Aceite Aromatizado:
No subestimes el aceite de la conserva. Una vez que se acaben los tomates, puedes colar el aceite y utilizarlo para:
- Aromatizar platos de pasta o ensaladas.
- Aderezar verduras asadas.
- Sumergir pan, aportando un toque mediterráneo.

Como reidratar tomates secos
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