Una receta que te llevará menos de 10 minutos. Quizás la primera vez que la hagas te tome unos minutos extras, pero las próximas veces te resultará más sencillo. Un desayuno caliente para tus mañanas de invierno. Avena cocida utilizando agua. Solamente 2 ingredientes (más los ingredientes extras que desees) para empezar tu día con un desayuno sano.
Información General de la Receta
- Tiempo de preparación: 8 minutos
- Tiempo de cocción: 5 minutos
- Plato: Desayuno
- Cocina: Americana, Mediterránea
- Porciones: 1 Persona
Ingredientes Principales
Para la Base de Avena
- 100 Gramos de Avena: La cantidad depende de tu objetivo (perder grasa, aumentar masa muscular).
- 200 a 300 ml de Agua: Más agua es igual a más espesa. Menos agua, la avena tendrá consistencia firme.
Ingredientes Opcionales para Acompañar
- 1 Banana
- 1 Cucharada de Crema de maní
- 1 Cucharada de Coco rallado (Opcional, pero queda muy rico)
Métodos de Preparación de la Avena
Preparación Tradicional en Olla
Hervir agua en una olla. Una vez que el agua esté hirviendo (baja el fuego) y coloca la avena en la olla, ve moviendo la avena poco a poco; esta absorberá el agua. Apaga el fuego a los 5 minutos o bien cuando veas que la avena duplica su tamaño y queda con una textura húmeda y espesa.
Por regla general, cada 50 gramos de avena utiliza 1 taza pequeña de agua aprox. La proporción de agua y copos de avena para preparar avena es siempre de 2:1, por lo que puedes ampliar fácilmente esta receta para preparar más raciones. Una pizca de sal equivale aproximadamente a 1/8 de cucharadita (0,75 g) o un poco menos. Mide 1/2 taza (45 g) de copos de avena con una taza medidora y viértelos en el agua hirviendo.
También puedes agregar la avena al agua al principio y llevar todo a ebullición de una vez. Baja el fuego al mínimo, de modo que solo salgan unas pocas burbujas en la avena cada segundo o dos. Posiblemente debas probar con el fuego de tu hornilla específica para que la avena hierva a fuego lento perfectamente. Apaga la estufa y coloca la olla sobre un quemador frío u otra superficie segura. Usa tu cuchara grande para sacar la avena de la olla.
Si has aumentado la proporción de avena y agua para preparar más de una ración de avena, divídela en varios tazones. Para cocinar los copos de avena, pon a hervir una cantidad de agua o leche adecuada a tu variedad de avena, e incorpora la avena y una pizca de sal. También puedes añadir una especia como la canela, el cardamomo o la cúrcuma en esta fase. Reduce el fuego y cocina a fuego lento, removiendo de vez en cuando, hasta que las gachas de avena se hayan espesado hasta alcanzar la consistencia deseada.
Calienta la olla a fuego medio alto hasta que apenas empiece a burbujear. Esta constituye la temperatura óptima para cocinar la avena a fuego lento. Asegúrate de hervir ya sea la leche o el agua antes de incorporar la avena. Debes asegurarte de que el agua o la leche no se calienten demasiado. Llena una taza medidora para ingredientes secos hasta el tope para dividir la avena en porciones. Para una persona, 1/2 taza (45 g) se considera la porción estándar. Mientras se esté cocinando, debes revolverla con regularidad, pero sin hacerlo demasiado. Ten en cuenta que el tiempo exacto de cocción variará según la cantidad de avena que vayas a preparar y el tipo de esta. Es posible que, para cocinar a fuego lento una olla de avena arrollada a la antigua, se necesiten entre 8 y 10 minutos.
Después de que la avena haya adquirido la textura que desees, debes colocarla en un tazón profundo para servir. Raspa los lados de la olla con una cuchara o una espátula para así no tener que limpiar tanto más adelante. Ten en cuenta que la avena seguirá espesándose un poco conforme se vaya enfriando.

Preparación Rápida en Microondas
Mide la avena y el agua con una taza medidora, y vierte los ingredientes en un tazón grande apto para microondas. Puedes aumentar las cantidades de esta receta manteniendo la misma proporción de avena y agua. Por ejemplo, puedes usar 1 taza (90 g) de copos de avena y 2 tazas (500 ml) de agua para preparar 2 raciones. Mete el tazón en el microondas y ajusta la potencia al máximo. Programa el tiempo de cocción en 2 minutos y enciende el microondas. Ajusta el temporizador del microondas a 1 minuto. Saca con cuidado el tazón del microondas utilizando un guante para horno. Colócalo sobre la encimera y revuelve bien con una cuchara.
La forma más fácil de hacer avena es hervir ½ taza de avena en 1 taza de agua y revolver la mezcla mientras hierve a fuego lento. Cuando la avena se haya espesado a tu gusto, retírala del fuego y agrégale los saborizantes e ingredientes para decorar que prefieras, como azúcar morena, crema o nueces. El microondas te ahorrará algo de tiempo y tendrás menos que lavar. Cubre el tazón con una tapa dejando un hueco para que escape el aire o con un papel de cocina para tratar que el micro se ensucie menos. Cocina la avena tradicional en copo a potencia alta por 2 a 3 minutos, parando el micro antes de que se sobreborde la avena, dejando que caiga, y continúa hasta que la avena quede cremosa. Tip: presta atención al microondas, sobre todo durante el último minuto de cocción.
Llena con agua fría una taza medidora para ingredientes húmedos hasta la marca de una taza (240 ml) y luego viértela sobre la avena seca. Coloca la avena en el microondas y caliéntala a una potencia alta. Retira con cuidado el tazón del microondas, ya que estará caliente.

Avena Nocturna (Sin Cocción)
Vierte aproximadamente 1/2 taza (120 ml) de leche fría o bien de leche de almendra, de coco o de soya en su lugar. De esta forma, le brindas humedad a la avena. Para obtener la proporción exacta, quizás sea necesario realizar varios intentos de prueba. Si es que la primera vez la avena remojada durante la noche queda un poco pastosa, debes reducir la cantidad de leche que añadas para la próxima vez. No dejes de revolver hasta que la avena tenga una textura uniforme tanto en la parte superior como en la inferior. Tapa el recipiente y colócalo en el refrigerador en la repisa del centro. Conforme la avena vaya reposando, absorberá poco a poco la leche y se tornará rechoncha y tierna. Debes esperar entre 3 y 5 horas para que esté lista para comer. Una vez que hayas retirado la avena del refrigerador, puedes llenar el resto del recipiente con aditivos sabrosos, como miel, yogur griego o pasta para untar de chocolate y avellana. ¡Sé creativo! Podrías preparar una tanda grande de avena de antemano y dejarla en el refrigerador hasta cuando la necesites para que te sea más conveniente.
Tipos de Avena y su Preparación
La avena nunca es difícil de hacer, pero la forma de cocinarla dependerá del tipo de avena que compres. Así que, ante todo, tienes que conocer tu avena.
- Avena Integral: Deja el grano intacto.
- Avena Cortada al Acero: Se trata de avena cortada en trozos grandes. Se cocinan más rápidamente que los granos de avena enteros y dan lugar a una papilla abundante y cremosa.
- Avena a la Antigua (Copos de Avena): Se hace cociendo al vapor los granos de avena y enrollándolos en copos. Tienen un tiempo de cocción corto, 5 minutos, y sólo requieren 2 tazas de agua por cada taza de avena.
- Avena Rápida: Es similar a la avena tradicional, pero se cuece al vapor durante más tiempo y se enrolla más finamente. Al igual que la avena tradicional, requiere 2 tazas de agua para 1 taza de avena, pero sólo tarda 1 minuto en cocinarse.
- Avena Instantánea: En caso de que vayas a preparar avena instantánea, tan solo debes abrir el paquete y verter el contenido en el tazón.
Sí, la avena instantánea y la rápida son lo mismo. Ambas fueron cocidas al vapor y arrolladas en copos más chicos. Sí, la avena tradicional y la arrollada son lo mismo, con distinto nombre. Se trata de copos de avena planos y algo más largos que tienen una textura más gruesa.
¿Qué Avena Comprar?
Intenta que sea simplemente avena, sin ningún endulzante ni azúcar agregado. Utiliza copos de avena, también conocidos como avena tradicional, para preparar un delicioso y rápido tazón de avena. Si te apetece algo rico y caliente para el desayuno, o tal vez para entrar en calor en una tarde fría y lluviosa, puedes preparar este clásico tazón de avena en un santiamén. Una vez que hayas preparado la avena, tu tazón de avena será la base perfecta para añadirle los ingredientes dulces y nutritivos que más te gusten.
Otras Alternativas y Toppings
Existen varias alternativas para utilizar la avena, una de las que más suelo recomendar es con yogur blanco o yogur natural sin azúcar. Puedes conocer estás ideas aquí abajo, recuerda comentar que te parecen las recetas o tu duda sobre como prepararlas.
- Yogur con avena y banana
- Yogur con avena y frutos secos
Una vez que hayas preparado la avena, tu tazón de avena será la base perfecta para añadirle los ingredientes dulces y nutritivos que más te gusten. Espolvorea aproximadamente 1 cucharadita (4,17 g) de azúcar morena sobre la avena para obtener un edulcorante clásico. ¡Siéntete libre de mezclar edulcorantes si quieres! Usa cualquier leche o crema que tengas a la mano para añadir un toque cremoso a tu avena. Corta un cuadradito de mantequilla y colócalo en el centro de un tazón caliente de avena. Empieza espolvoreando aproximadamente 1/8 de cucharadita (0,75 g) de cualquier especia cálida que quieras probar. Prueba a añadir un puñado de bayas frescas o congeladas, como arándanos, frambuesas o fresas cortadas. También puedes usar frutos secos como pasas, arándanos y albaricoques secos como aderezos. Pon un puñadito de almendras, nueces pecanas, nueces, cacahuetes o cualquier otro fruto seco que tengas a mano sobre tu tazón de avena. Piensa en tus pasteles o postres favoritos, y en las combinaciones de sabores que utilizan para maridar los frutos secos con otros ingredientes. Elige un frasco de tu mantequilla de cacahuete cremosa o crujiente favorita. Saca una cucharada y échala directamente en tus copos de avena. Espolvorea un puñado pequeño de chips de chocolate sobre un tazón caliente de avena. Utiliza la cucharada que viene con tu proteína en polvo para medir media cucharada normal. En realidad, no hay límites en cuanto a los ingredientes con los que puedes acompañar la avena.
Antes de añadirle algo a la avena instantánea empaquetada, debes probarla, ya que la avena de este tipo suele tener aditivos para darle sabor, como azúcar rubia, canela y manzana. Para tener la certeza de añadir la cantidad adecuada de líquido, debes usar una taza medidora estandarizada.

Solución a Problemas Comunes
¿La avena te salió demasiado aguada?
¡No te preocupes! Hay varios métodos para espesarla:
- Proteína en polvo: ¡Absorbe rápido la humedad extra!
- Harina de coco: Es altamente absorbente y añade fibra adicional. Agrega 1 cucharadita de harina de coco, mezcla bien y deja que repose 1 o 2 minutos para que absorba el líquido.
- Linaza: Agrega 1 cucharadita a la avena cocida y deja reposar la mezcla por 2 minutos.
- Chía: Estos pequeños granos aportan mucha fibra y aminoácidos.
- Manteca de frutos secos: Añade 1 cucharada de cualquier mantequilla de nuez o semillas y revuelve para integrar. Después de 1 minuto, verás que la avena se espesa.
- Yogur griego: Añade proteína y espesa la avena.
Beneficios de la Avena
Los romanos la consideraban como alimento bárbaro y solo lo daban a los animales. ¿Sabían que la Avena es un grano entero? Entonces ya sabemos que la avena es beneficiosa para niños y mayores, durante el embarazo y en épocas de estrés. Pero lo mejor de sus grandes usos es que la podemos usar como producto de belleza, ya que es un exfoliante natural, sirve como mascarilla y es un excelente cicatrizante.
Salvado de avena: es la parte externa del grano de avena, justo la que se encuentra bajo la cáscara.