La preparación de extractos naturales a partir de plantas es una práctica fascinante que une la botánica, la fitocosmética y la gratificación de crear productos con ingredientes de origen natural. Si bien la botánica puede parecer compleja, existen herramientas y métodos accesibles para quienes desean iniciarse en este mundo. La tecnología, como aplicaciones de identificación de plantas, y la sabiduría de familiares conocedores de la naturaleza, pueden ser grandes aliados en este aprendizaje.
Un extracto natural se define como la maceración de una planta en un disolvente vegetal, con el objetivo de extraer sus principios activos y aroma para aprovechar sus propiedades. La elección del disolvente es crucial y depende del tipo de extracto deseado: aceites vegetales para extractos oleosos, agua para extractos acuosos, glicerina para extractos glicerinados, o alcohol (etanol) para extractos hidroalcohólicos. Otros disolventes como el propilenglicol o el vinagre también pueden ser utilizados.
Prácticamente cualquier planta con propiedades beneficiosas puede ser utilizada para elaborar extractos. La parte de la planta a emplear varía: en la caléndula se usan las flores, mientras que en la borraja se puede aprovechar casi toda la planta. Algunas plantas ofrecen sus semillas (cardo mariano), otras sus hojas (salvia, albahaca, romero), e incluso sus raíces (valeriana, jengibre) o cáscaras (piel de naranja). Entre las plantas comúnmente utilizadas para extractos se encuentran la caléndula, lavanda, manzanilla, tomillo, romero, diente de león, jazmín, malva, cola de caballo, ortiga, hibisco, rosas, azahar, hipérico, salvia, albahaca y árnica.
Tipos de Extractos y su Preparación
Oleatos (Extractos Oleosos)
Los oleatos, o extractos oleosos, son una opción versátil debido a la amplia gama de aceites vegetales disponibles. La elección del aceite dependerá del uso final del producto. Por ejemplo, para un serum de contorno de ojos se recomiendan aceites nutritivos como el de ricino, almendras o oliva. Para aceites de masaje, aceites más ligeros como el de avellanas o secos como el de girasol o jojoba son ideales. El aceite de jojoba, por su textura cerosa, es excelente para la limpieza facial o desmaquillado.
Al seleccionar la planta, como la caléndula, se puede combinar con un aceite de almendras o de oliva. Es importante considerar si la planta debe usarse fresca o seca. Generalmente, se recomienda secar las plantas antes de la maceración para evitar la proliferación de hongos y moho debido a la humedad. Basta con dejarlas secar al aire sobre un paño o papel de cocina, bien separadas.
El proceso de elaboración de un oleato implica:
- Esterilizar un tarro de cristal.
- Rellenar el tarro con la planta seca, asegurándose de que no supere la mitad del volumen total.
- Cubrir la planta con el aceite vegetal elegido, verificando que quede al menos dos dedos por encima de la planta, sin partes flotando.
- Tapar bien el tarro y dejar macerar en un lugar seco y oscuro durante un mes.
- Remover el contenido diariamente o cada dos días para facilitar la extracción de principios activos.
- Pasado el mes, colar el aceite con una gasa o colador fino.
Para potenciar la concentración de principios activos, se puede realizar una segunda maceración con planta fresca en el aceite ya colado. El objetivo es conseguir un aceite saturado de las propiedades de la planta.
Los oleatos son muy versátiles y pueden ser la base para mezclar aceites esenciales solubles en aceite, creando productos más completos y personalizados.

Extractos Glicéricos
En los extractos glicéricos, la glicerina líquida se utiliza como disolvente para extraer los activos de la planta, especialmente aquellos solubles en agua o glicerina. Son populares extractos como el de centella asiática, pepino o castaño de indias.
La preparación implica:
- Preparar una solución de glicerina vegetal al 30% (30 gramos de glicerina por 70 gramos de agua destilada).
- Añadir un conservante de origen natural (como cosgard) según las indicaciones del fabricante, debido a la presencia de agua.
- Incorporar las plantas en una proporción de 1:3 (una parte de plantas por tres partes de líquido).
- Dejar macerar durante dos semanas, removiendo diariamente.
- Pasado el tiempo de maceración, colar y conservar el extracto.
Extractos Hidroalcohólicos (Tinturas)
Estos extractos, también conocidos como tinturas, utilizan alcohol etílico como disolvente. Comúnmente se emplea alcohol de 40%, que se compone de 40% de alcohol de 96 grados y 60% de agua.
El proceso general es el siguiente:
- Sumergir las plantas en el disolvente. Las proporciones pueden variar: 1:10 (una parte de planta por diez de líquido) para extractos tinturados, o 1:1 para extractos fluidos.
- Dejar macerar en un tarro hermético durante aproximadamente dos semanas, agitando diariamente.
- Pasado este tiempo, colar y conservar.
Para obtener tinturas de máxima calidad, se pueden usar plantas frescas. En el caso de plantas aromáticas ricas en aceites esenciales, se puede emplear un alcohol de mayor graduación (70%) y proporciones de planta de 1:3 o 1:5. Son ejemplos comunes la tintura de benjuí o de hamamelis.
Es fundamental etiquetar los recipientes de los macerados con la fecha, el disolvente utilizado, la planta y la proporción empleada para un correcto seguimiento.
Cómo hacer TINTURAS de plantas medicinales🌿 ¿Cuáles uso yo? || Botica de la Bruja Verde I
La Manzanilla en la Agricultura Biodinámica
La manzanilla (Matricaria chamomilla) es una planta anual de la familia de las compuestas, reconocida por su aroma característico y sus propiedades. En la agricultura biodinámica, la flor de manzanilla es un componente esencial en la elaboración del Preparado de Manzanilla 503 y otros bioestimulantes.
Características de la Manzanilla
- Altura: Hasta 60 cm.
- Tallos: Rígidos y erectos.
- Hojas: Divididas con lóbulos dentados.
- Flores: Capítulos de hasta 2.5 cm de diámetro, con pétalos blancos que cuelgan al madurar y una inflorescencia amarilla de receptáculo cónico y hueco.
- Olor: Fuerte y característico.
- Hábitat: Tierras cultivadas, terrenos arenosos y baldíos.
- Recolección: Florece de principio a fin del verano. Las flores se recolectan en mañanas soleadas.
Uso de la Manzanilla en Viñedos
La infusión de manzanilla, al igual que la de ortiga, puede contribuir a disminuir las dosis de cobre en los viñedos. Se emplean entre 10 y 50 gramos por cada 3.5 litros de agua, diluyendo posteriormente hasta 35 litros por hectárea. Puede usarse sola o combinada con pequeñas dosis de cobre y azufre.
Este preparado tiene un efecto favorable en viñedos que sufren sequía crónica, ayudando a la maduración de las uvas, como en el caso de la variedad Syrah. En estas situaciones, la infusión básica debe diluirse en un volumen de agua considerablemente mayor (superior a 180 litros).

Elaboración del Preparado de Manzanilla 503
El Preparado de Manzanilla 503, en agricultura biodinámica, actúa como un biocatalizador de enzimas, hormonas y vitaminas, vivificando el metabolismo del calcio, nitrato y fosfato. El órgano utilizado para su elaboración es el intestino delgado bovino, el cual está profundamente relacionado con el ámbito metabólico.
Los materiales y pasos para su preparación son:
- Ingredientes:
- Aproximadamente 2 metros de intestinos de vaca.
- 1 kilo de manzanilla (flores secas).
- Medio litro de agua (no clorada) llevada a ebullición.
- Herramientas: Tijeras, embudo, inflador, cuenco, cordel.
- Proceso:
- Los intestinos de vaca se inflan y se dejan secar al sol sin lavar ni voltear, manteniendo la grasa por fuera. Una vez secos, se envasan al vacío para su conservación (no se recomienda la congelación).
- Se introducen las flores de manzanilla secas dentro de los intestinos inflados, utilizando un embudo para facilitar el proceso.
- Se atan los extremos de los intestinos con cordel para cerrarlos y se cuelgan para su secado.
- Se entierra el intestino relleno de manzanilla en un lugar bien soleado. Si se entierran frescos, se descomponen más rápidamente.
- Para proteger el preparado de animales y la rápida descomposición, se puede cubrir con tiestos de arcilla o usar ramas de saúco o nogal, cuyos olores repelen a los animales.
- El entierro se realiza en otoño, cerca de la festividad de San Miguel.
La manzanilla está vinculada al metabolismo del calcio y regula los procesos del nitrógeno, con la finalidad de sostener la vida, los principios vitales y el cuerpo etérico. Favorece los procesos metabólicos y ayuda a "apagar los excesos de astralidad", contribuyendo a la vitalidad, el crecimiento y el metabolismo de la planta.

Otras Propiedades de la Manzanilla
La manzanilla posee propiedades calmantes y relajantes gracias a la apigenina, un flavonoide que actúa sobre el sistema nervioso central, promoviendo un efecto tranquilizante y sedativo, y mejorando la calidad del sueño.
Además, puede ayudar a aliviar la ansiedad generalizada y el estrés, contribuyendo a reducir los niveles de cortisol. Algunos estudios sugieren que el té de manzanilla puede regular la función uterina y hormonal, influyendo en hormonas sexuales y promoviendo un ciclo menstrual más equilibrado.
En aplicaciones prácticas, la manzanilla se utiliza en:
- Tés: Para relajar, mejorar el sueño, aliviar problemas digestivos e intestinales.
- Baños oculares: Una infusión con semillas de hinojo y flor de saúco puede refrescar ojos cansados y reducir la hinchazón.
- Vahos: Para aliviar síntomas de sinusitis, gripes y resfriados, gracias a sus propiedades antiinflamatorias.
- Gárgaras: Para aliviar inflamaciones de garganta.
Este contenido tiene fines informativos y no reemplaza la orientación médica.