El arte de trabajar el cuero es un proceso que requiere de mucha paciencia, dedicación, esfuerzo y, sobre todo, pasión. Este trabajo es básicamente cómo se realiza el tratado de la piel con el objetivo de darle diferentes formas, usos y comercialización a esta materia prima.
Introducción al Proceso del Curtido
La piel de animal, ya sea bovino, porcino, caprino, nutria, chinchilla e incluso reptil, debe ser sometida a la técnica del curtido para su transformación. En sí, el cuero es el producto final del proceso de curtido de pieles, que a su vez, viene siendo la materia prima que otras industrias utilizan para crear otros productos.
El curtido se utiliza para dar estabilidad a la fibra de colágeno y evitar la putrefacción de la piel, haciéndola duradera y manejable. La piel es uno de los productos más antiguos que el hombre ha trabajado con la finalidad de obtener el cuero para sus diferentes usos. Tal oficio, con los años, fue convertido en un arte de gran importancia, formando parte de la cultura de la humanidad por estar presente a lo largo de la historia. Fue así como este trabajo artesanal fue pasando de generación en generación hasta lo que conocemos hoy en día.
Para garantizar que el cuero pueda moldearse a los diferentes usos comerciales, este es sometido a diferentes etapas que, de acuerdo al tipo de piel (según el animal) y al uso que se le dará (producto final), variará en sus características.

Etapas Iniciales del Tratamiento de la Piel Cruda
El proceso de curtido del cuero utiliza como material principal la piel de distintos animales. Resulta necesario conocer qué tipo de pieles son aptas para el proceso de curtido y su posterior manejo industrial-comercial.
En esta primera etapa, se debe quitar el pelo de la piel del animal, un proceso conocido como pelambre o calero. Luego, la piel pasa a lavarse con agua y sales que impidan su putrefacción, preparando así la materia prima para las fases siguientes.

Los Principales Métodos de Curtido
Actualmente existen dos procesos de curtición del cuero principales: al cromo y al vegetal.
Curtido al Cromo
La curtición al cromo es una técnica más moderna que implica el uso de sales de cromo. Este método es ampliamente utilizado en la industria debido a su rapidez y a las propiedades que confiere al cuero, como su resistencia y flexibilidad.
Curtido al Vegetal
El curtido del cuero al vegetal es el más antiguo de los procesos de curtido de cuero en el mundo, aunque hoy en día es menos usado que el curtido al cromo. Para llevar a cabo este proceso, se requiere el uso de taninos naturales, los cuales se producen por medio de cortezas de árbol.
De esta manera, el tanino le otorga al cuero la propiedad de ser imputrescible, lo que significa que no se descompone ni se degrada con el tiempo. A diferencia de la curtición del cuero al cromo, el curtido del cuero al vegetal es totalmente ecológico, ya que sus subproductos se pueden reciclar. Además, mejora otras características como la absorción y la transpiración, una ventaja adicional cuando el cuero es usado para zapatos, por ejemplo.

Diferencias entre el curtido vegetal y curtido cromo
Procesos Finales y Acabado del Cuero
Luego del proceso de curtido principal, la piel debe pasar por una serie de etapas adicionales para su acabado.
Primero, la piel debe pasar por un proceso de desaguado mecánico, el cual se hace con el propósito de eliminar el exceso de humedad. También hay artesanos que prefieren aplicar el proceso de “recurtido” en la piel para darle una textura más suave y natural al tejido. La etapa final consiste en secar la pieza y refinarla, preparándola para su uso final.
Es importante considerar que el proceso de curtido puede ser realizado de muchas maneras, ya que se deben tomar en cuenta las especificaciones de acuerdo a su uso final y al tipo de producto que se desea obtener.

Aplicaciones Históricas y Artesanales del Cuero
Una vez preparado, el cuero se convierte en una materia prima versátil con una infinidad de aplicaciones. En el ámbito militar, por ejemplo, el cuero ha servido para la creación de indumentaria, botas, armas, monturas e incluso equipamiento de caballería.
Las etapas posteriores al curtido, como el labrado, calado, moldeado, modelado, teñido y repujado, necesitan del manejo de técnicas concretas. El repujado, por ejemplo, es el arte de grabar figuras o imágenes en relieve sobre el cuero en sí, demostrando la riqueza artística que envuelve la manipulación de este material.
