Saber hacer crutones en casa es el mejor truco que puedes tener bajo la manga. ¡De verdad que hacen que todo sepa mejor! Lo mejor es que se preparan en minutos con cualquier tipo de pan que tengas y un chorrito de buen aceite de oliva. Estos crutones caseros son mi forma favorita de terminar una buena sopa o una ensalada. Con solo un chorrito de aceite y una que otra cosita, logras esos cubitos dorados y crujientes que transforman cualquier plato de “meh” a “wow”. Hay cosas que usualmente compramos listas pensando que hacerlas en casa es engorroso, pero en realidad son sencillas y sumamente superiores. Ese es el caso de los croutones de pan.

¿Qué son los crutones?
Los crutones o, como se les conoce en algunos países, picatostes, son pequeños cubos de pan que se han dorado en mantequilla, asado, frito en aceite o secado en el horno o al natural hasta obtener una textura crujiente. Su tamaño puede variar, pero generalmente son cuadritos de 1 a 2 cm, sin ser muy pequeños o grandes para un bocado cómodo. Son de color dorado claro o marrón oscuro y tienen un sabor a tostado que depende del tipo de pan que se use, el método y el tiempo de cocción.
Origen de los crutones
Al investigar este ingrediente, es probable que encuentres el término Croûton, Croûte o Croustade. Apareció por primera vez en Francia, donde se refería a la corteza exterior de la barra de pan que los antepasados y, especialmente, los cocineros en la época medieval buscaban aprovechar del pan de días anteriores y agregaban a sus recetas. Desde esta aparición, los crutones se han empleado en diferentes recetas como la famosa sopa de cebolla francesa, ensaladas y otras.
Es tanta la popularidad que ha tenido este simple ingrediente que tiene un día destacado en el calendario: cada año, el 13 de mayo, desde 2015, en Estados Unidos se celebra el Día Nacional del Crouton. El término picatoste se describe por sí solo, pues nace de la unión de "picar" y "tostar", aunque la RAE lo define como una rebanada de pan tostada con manteca o frita, lo que incluye multitud de presentaciones, como las torrijas a la asturiana. No es más que una versión refinada del típico recurso de la cocina tradicional para aprovechar el pan duro, como en la panzanella italiana.

Tipos de crutones
Para los más básicos, un crutón no es más que un cubo de pan tostado, pero los que son más exigentes y conocedores en la cocina saben que existen varios tipos de crutones que se diferencian según el tipo de pan y hasta el método de preparación.
Crutones clásicos
Son los más comunes y están elaborados con pan blanco, integral o con pan Sourdough o masa madre. Estos se caracterizan por ser suaves y tener un sabor neutro, perfecto para añadir a sopas y ensaladas, aportando un toque crujiente.
Crutones sazonados
Estos crutones se pueden preparar con diferentes especias, hierbas, ajo o hasta quesos para darle un sabor extra a tus platos. Ya sea que busques un toque fresco y aromático con los crutones de hierbas que incluyen el romero, tomillo o albahaca, o si los prefieres con un sabor más intenso con los crutones de ajo y queso. Puedes ponerle una o varias hierbitas frescas o deshidratadas para darle un toque distinto. También puedes ponerle ají en hojuelas si te gusta, ajo, sumac, etc. Es realmente fácil hacer muchas versiones.
Usos culinarios de los crutones
Los crutones nos demuestran que no debemos subestimarlos, pues a pesar de su sencillez y simplicidad pueden transformar cualquier plato con su sabor y textura. Los picatostes se pueden considerar un añadido extra y opcional en muchos platos, pero realmente elevan y enriquecen ciertas recetas con su textura crujiente, como la pipirrana. Proponemos degustar los picatostes caseros sobre todo como contraste en cremas y sopas, tanto frías como calientes, aunque en este segundo caso hay que tomarlas rápidamente, pues el calor acelera la pérdida de textura.
Ensaladas
Probablemente la combinación más famosa entre hojas verdes y cubos de pan crujiente sea la Ensalada César. Esta clásica receta es la prueba de que los crutones son el complemento perfecto para cualquier ensalada verde o con pastas con legumbres, donde se busca añadir un toque de textura y sabor.
Sopas y cremas
No hay nada más reconfortante que una sopa o crema casera donde los crutones elevan la experiencia culinaria al encontrar entre la textura suave y cremosa pedacitos crujientes de pan. Por la naturaleza de los crutones, donde absorben rápidamente humedad, se recomienda agregarlos al servir, ya que la corteza al estar en contacto con el líquido se vuelve ligeramente blanda.
Snacks
Los crutones o picatostes se pueden disfrutar como un snack ligero y delicioso, ideal para comer solo, junto a quesos, verduras o bañar con alguna rica y cremosa salsa.
CRUTONES CASEROS FACIL Y RAPIDOS || COCINA Y MÁS CON ARMIDA
Cómo hacer crutones caseros
Los crutones puedes conseguirlos ya listos en tu supermercado o panadería de confianza, pero hacerlos en casa es más sencillo de lo que te imaginabas y los resultados son sumamente superiores. Para hacer crutones de pan, puedes usar cualquier pan que te guste. Si te gusta el pan con aceitunas, dale. Si te gusta el pan integral, dale también. Si quieres hacer con pan sin gluten, ¡pero por supuesto que dale! Incluso puedes usar pan viejo y queda perfecto. A mí me encanta hacerlos con pan ciabatta o baguette, uno bien airoso para que el aceite de oliva lo penetre. Yo soy MUY generosa con mi aceite de oliva para estos crutones. Mindy Fox opta por picatostes que combinen una corteza crujiente con un interior más jugoso, pero eso ya va en gustos, igual que la forma del corte o el punto de tostado.
Ingredientes básicos
- 1 pan (14,8 oz/420 gr francés o italiano del día anterior)
- 2 cucharadas de mantequilla (preferiblemente sin sal)
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 dientes de ajo (finamente picados)
- 1 cucharadita de perejil seco
- Sal y pimienta al gusto
Preparación paso a paso
- Corte el pan: Pica el pan de tu elección en cubos de 1 a 2 cm (aproximadamente de 3 cm). Cortar el pan en dados de, más o menos, el mismo tamaño, de algo más de un centímetro de lado. No hay que ser muy meticuloso con el aspecto, quedan mejor si salen más rústicos e irregulares, incluso se pueden trocear con las manos.
- Prepare el aderezo (opcional): Si quieres que tus crutones tengan un sabor extra, puedes sazonarlos. Agrega en un bol grande los cubos de pan y mézclalos con un poco de aceite de oliva, sal y las especias que desees y asegúrate de que todos queden impregnados. En una olla pequeña, derrite la mantequilla con el aceite a fuego medio. Agrega el ajo, perejil, sal y pimienta y cocina por 1-2 minutos.
- Horneado: Precalienta el horno a 350 °F (176 °C) o 180°C/350°F. Extiende los cubos de pan sazonados en una bandeja para hornear asegurándote de que no queden unos encima de otros, sino formando una sola capa. Hornéalos a baja temperatura durante unos 10 a 15 minutos o hasta que estén dorados y crujientes. A mitad del tiempo, revuélvelos para que se doren por todos los lados. Hornear unos 10 minutos en horno fuerte, o hasta que los veas crocantes.
- Enfriado: Una vez que los crutones están dorados y crujientes, retíralos del horno y déjalos enfriar a temperatura ambiente. Esto evitará que se forme humedad, lo que podría hacer que se vuelvan blandos. Dejar enfriar.

Alternativas de cocción
En freidora de aire
Sí, puedes hacer crutones en una freidora de aire. Simplemente mezcla los cubos de pan con aceite y condimentos, y fríelos al aire a 180° durante 5 a 7 minutos, agitándolos a mitad de tiempo para que se doren uniformemente por todos los lados.
Fritos en sartén
Calentar abundante aceite de oliva virgen extra en una sartén para frituras, para que cubra el pan en una sola capa. Controlar la temperatura para que no llegue a humear ni esté muy frío antes de añadir los picatostes; debe alcanzar unos 170-180ºC. Freír el pan en tandas sin sobrecargar el espacio, controlando la temperatura. Girar las piezas con una espumadera o unas pinzas una vez estén bien doradas por una cara, y freír un poco más por el otro lado. Escurrir sobre papel de cocina y seguir con el resto del pan.
Consejos para lograr crutones crujientes
A veces nos confiamos de la sencillez de un ingrediente, pero no está de más tener en cuenta unos cuantos consejos para hacer tus crutones la estrella en la mesa.
Elección del pan
Por lo general, se recomienda aprovechar el pan viejo que tienes en casa, pero si prefieres hacer con uno fresco, se recomiendan los que sean de miga densa y una corteza ligeramente crujiente como el baguette de masa madre. El pan francés (baguette) y la masa madre son los mejores porque tienen buena estructura. El pan integral también funciona bien. Puedes usar baguette, de masa madre o pan integral. Si, hay una gran variedad de panes sin gluten disponibles en el mercado, con los que puedes hacer crutones sin gluten.
Corte uniforme
Para conseguir una cocción uniforme, procura cortar el pan en cubos de tamaño similar. Esto es para que todos se doren de manera uniforme y otros no queden más quemados que otros.
Condimentos
Puedes usar ajo, romero, tomillo o pimentón. Los provenzal son riquísimos, pero los de pimentón… ¡casi no llegan al frasco!
Almacenamiento de los crutones
Guarda los crutones en un recipiente hermético o en una bolsa de plástico ziplock. Los crutones se pueden guardar a temperatura ambiente durante unos días o en el refrigerador hasta por una semana. Una vez fríos, los puedes conservar en un contenedor por hasta 5 días a temperatura ambiente en un contenedor hermético. Se mantienen delis y crocantitos. Para congelar, ponlos en una bolsa de plástico con cierre hermético y exprime el máximo aire posible antes de sellarla. Congélalos hasta por 3 meses.