El waffle o gofre es uno de los dulces más internacionales y populares, ideal para el desayuno, el brunch o como postre. Su historia se remonta a la antigua Grecia, donde se preparaba una masa simple cocinada entre planchas de metal, conocida como obelios. La evolución de este dulce continuó en el Medievo con la aparición de un instrumento para cocinarlo: dos placas de metal pesadas, conectadas con anillas y con brazos de madera, que se utilizaba en fiestas y ferias. Esta forma peculiar no solo es la característica estética del waffle, sino que también garantiza una cocción uniforme de toda la masa, logrando un exterior crujiente, a diferencia de las crêpes o los panqueques.
Extendidos por todo el mundo, son los gofres belgas los que alcanzaron fama mundial, aunque hoy en día la versión estadounidense es la más extendida. Es posible preparar waffles saludables reduciendo azúcares, pero la versión clásica sigue siendo la más apreciada. Aunque existen moldes para el horno, una gofrera eléctrica es indispensable para obtener el resultado deseado, pues permite lograr la textura crocante por fuera y suave por dentro que caracteriza a este delicioso platillo.

Historia y Variedades del Waffle
La forma del gofre no ha cambiado mucho, pero su receta sí ha evolucionado, variando en distintas regiones. Por ejemplo, el gofre de Bruselas es el más internacional, elaborado con una masa levada aligerada con clara de huevo. Los gofres de Lieja son más dulces y densos, mientras que los de la Bélgica francófona son de forma ovalada y más crujientes. En Estados Unidos, los waffles son enormemente populares y suelen ser menos dulces que los belgas, lo que los hace más versátiles.
El origen del waffle también se asocia al Medioevo, con el uso de obleas como hostias (wafers en alemán), horneadas en monasterios. Con el tiempo, las panaderías seculares comenzaron a producir obleas más grandes y elaboradas, llegando a Francia como gaufre y luego gaufrette (galletas de oblea rellenas de crema). Así, las obleas evolucionaron hasta convertirse en los waffles que disfrutamos hoy en día.
El 25 de marzo se celebra el Día Mundial del Waffle, una tradición que comenzó en Suecia. La palabra waffle se deriva del alemán antiguo "wafel", que significa "tejido" y "panal de abeja", haciendo alusión a su característica forma. Otra teoría sugiere que su nombre proviene de Vårfrundagen (Día de Nuestra Señora), que en sueco suena como Våffeldagen (Día de la galleta), coincidiendo ambas celebraciones en la misma fecha. Su forma tridimensional cuadrada es ideal para retener la mantequilla derretida y la miel de manera uniforme, y su consistencia es crujiente, a diferencia de los hotcakes.
Receta Clásica de Waffles: Crujientes por Fuera, Suaves por Dentro
Esta receta de waffles clásicos promete un resultado crocante por fuera, suave por dentro y delicioso en cada bocado.
Ingredientes para los Waffles
- Harina (aproximadamente 1 taza)
- Azúcar (al gusto, según si se buscan waffles dulces o salados)
- Sal
- Polvos de hornear (o levadura)
- Leche (ligeramente tibia)
- Mantequilla derretida (aproximadamente 25 gramos)
- Huevos frescos (separar yemas y claras)
- Extracto de vainilla (opcional)
- Bicarbonato de sodio (opcional, para mayor esponjosidad)
Preparación de la Masa
- En un recipiente, mezclar los ingredientes secos: harina, azúcar, sal y polvos de hornear (y bicarbonato si se usa) usando un batidor de mano. Tamizar la harina con la levadura, el bicarbonato y la sal. Reservar.
- En otro bowl, mezclar los ingredientes líquidos: batir los huevos con unas varillas (si usamos un huevo, separar yema y clara). Añadir el buttermilk (si no tienes buttermilk comercial, puedes mezclar leche ligeramente tibia con vinagre blanco o zumo de limón), la vainilla y las yemas directamente en la leche para evitar que se genere una piel seca. Derretir la mantequilla con cuidado en el microondas, dejar enfriar y añadir a la mezcla líquida.
- Hacer un agujero en el centro de los ingredientes secos y verter ahí los ingredientes líquidos. Mezclar con un batidor de mano, empezando desde el centro e incorporando los ingredientes secos de los lados poco a poco para evitar la formación de grumos.
- Batir las claras de huevo (si se separaron) en un bowl limpio con un batidor limpio (eléctrico o de mano) hasta obtener puntas suaves que se doblen al levantarlas.
- Incorporar las claras batidas a la mezcla principal usando movimientos envolventes con una espátula. Esto le dará ligereza a la masa.
Receta - Waffles
Cocción de los Waffles
- Precalentar la gofrera.
- Una vez caliente, pintar la superficie con aceite, asegurándose de cubrir entre los cuadrados.
- Verter aproximadamente ¼ de taza de masa en la gofrera, cubriendo la base (la cantidad exacta dependerá del tamaño de la gofrera).
- Cerrar la gofrera y cocinar durante 4 a 5 minutos, o hasta que estén dorados. Es importante no abrir la gofrera antes de este tiempo para evitar que el waffle se divida.
- Repetir el proceso con el resto de la masa.
Esta receta de gofres se puede regular con más o menos azúcar, lo que permite no solo servir un postre dulce, sino también elaborar platos salados. Los waffles pueden congelarse una vez listos y doraditos, colocándolos en un contenedor sellado con papel de mantequilla entre ellos para que no se peguen, y se conservan hasta por 3 semanas. Para calentarlos, se pueden colocar directamente en la tostadora por 3-4 minutos o en el horno por 5-10 minutos (en la tostadora quedan mejor).
Opciones de Acompañamiento para Waffles
Los waffles son increíblemente versátiles y se pueden disfrutar con una amplia variedad de acompañamientos, tanto dulces como salados. Aquí te presentamos algunas ideas para transformar tus waffles en una experiencia culinaria extraordinaria:
Acompañamientos Dulces
- Mermeladas Caseras: Una mermelada es un clásico, y si es casera, el bocado se eleva a otra dimensión.
- Crema de Cacao y Avellanas: Un acompañamiento clásico que también se puede hacer en casa, ofreciendo una opción más saludable que las industriales.
- Nata Montada: Ideal para waffles dulces, ya sea sola o acompañando mermeladas o chocolates. Lo mejor es prepararla en casa y servirla con fruta fresca.
- Helado: Añadir una bola de helado a un waffle recién hecho es una idea fantástica. Puedes comprarlo o prepararlo en casa.
- Yogur Natural: Mejor si es yogur griego, cremoso, aromatizado con vainilla o ralladura de limón, o un poco de miel.
- Frutas Frescas: Fresas en rodajas, moras, frambuesas, arándanos, manzana, melocotón. Aportan frescura y un toque saludable.
- Sirope y Miel: Miel de maple, syrup o miel tradicional son opciones deliciosas para un toque de dulzura.
- Azúcar Glass: Espolvorear azúcar flor, azúcar en polvo o azúcar impalpable.
- Caramelo Salado Casero: Para una explosión de sabores contrastantes.
- Chocolate Derretido: Un clásico que siempre funciona.
- Peras Caramelizadas: Para un toque de elegancia con su sabor dulce y suave textura.

Acompañamientos Salados
Los waffles salados ofrecen una sorprendente versatilidad, perfectos para el desayuno, brunch o incluso una comida ligera. La receta base de los waffles se puede regular con menos azúcar para que sean ideales para combinaciones saladas.
- Quesos: Diversos tipos de quesos combinan muy bien con la textura del waffle.
- Aguacate y Tomate: Una opción fresca y saludable.
- Jamón y Huevos: Clásico para un brunch completo, como el waffle de jamón cocido y huevo frito.
- Ensalada Fresca: Para un contraste de texturas y sabores.
- Waffles Pizza: Cambiando ligeramente la masa, se puede elaborar una base para pizza en la gofrera y enriquecer al gusto.