Postres Refrescantes para Días de Calor

En ocasiones, encender el horno puede ser todo un reto, especialmente cuando las altas temperaturas viven su apogeo. Aumentar el calor de la cocina es lo último que apetece, pero eso no es motivo para renunciar a algún capricho dulce. Los postres sin horno no solo se agradecen en verano, sino que también pueden ser un recurso salvavidas si el electrodoméstico está ocupado o estropeado. Estas son recetas perfectas para dejar preparadas con antelación, ideales para una ocasión especial o para ofrecer a invitados.

Imagen de postres fríos variados, como tartas, mousses y helados.

Tartas de Chocolate sin Horno

Comenzamos con una buena selección de recetas de tartas de chocolate para las que no necesitaremos el horno. En verano el chocolate sufre mucho, pero con estas recetas frías podremos disfrutarlo en todo su esplendor. Son perfectas para celebrar cumpleaños o para fiestas infantiles.

Tarta de Chocolate y Galletas Clásica

Hay dos tartas clásicas que destacan en este campo: la archiconocida receta de tarta tres chocolates y la típica tarta de chocolate y galletas de los cumples. Ambas triunfan por su facilidad y lucen muy bien en cualquier ocasión o momento del año, pero la tarta de galletas y chocolate es, incluso, más sencilla.

Preparación de la Tarta de Chocolate y Galletas

  1. Comenzamos preparando un molde rectangular de 20 cm en el que vamos a montar nuestra tarta. Lo engrasamos con mantequilla y lo forramos con papel sulfurizado, dejando que sobresalga parte del papel por los lados para facilitar el desmolde.
  2. Templamos ligeramente la crema de cacao y avellanas para que sea más fácil manejarla. Introducimos el bote en el microondas y le damos dos o tres golpes de calor de 30 segundos, a potencia media baja. Removemos entre cada golpe de calor. Buscamos una consistencia untuosa pero no líquida, así que deberemos tener cuidado para no pasarnos.
  3. Mezclamos la leche y el licor de Amaretto en un plato hondo. Tomamos una galleta y la mojamos en la mezcla, sin empaparla. Hacemos lo mismo con otra galleta y así sucesivamente hasta cubrir la base. Si las galletas no tienen el mismo ancho que el molde, las cortamos para cubrir bien toda la superficie, utilizando un cuchillo de sierra.
  4. Cubrimos la primera capa de galletas con una capa de crema de cacao y avellanas y la extendemos bien por toda la superficie.
  5. Cubrimos esta capa con otra de galletas, mojándolas previamente en la mezcla de leche y licor de Amaretto, igual que hemos hecho en el primer paso y para la primera capa.
  6. Hacemos capas alternas de galletas y de crema de cacao y avellanas. Tantas como podamos, hasta que se nos acabe la crema y terminando con una capa de galletas.
  7. Cubrimos el molde con papel sulfurizado (o envuelto en papel film) y lo introducimos en la nevera, donde lo dejamos reposar durante una hora.
  8. Transcurrido este tiempo, desmoldamos la tarta. Si la dejamos atemperar unos minutos a temperatura ambiente, será más sencilla la tarea. Tiramos del sobrante del papel sulfurizado y retiramos la tarta del molde. La colocamos, boca abajo, sobre una rejilla de horno y esta, sobre una bandeja limpia.
  9. Vamos a bañar la tarta en chocolate. Preparamos el baño, fundiendo el chocolate, la nata y el azúcar glas (en caso de utilizar) en un recipiente al baño María. También podemos hacerlo en el microondas, a potencia suave, con cuidado de que no se queme.
  10. Una vez fundido el chocolate, batimos hasta homogeneizar y agregamos la mantequilla. Batimos de nuevo y vertemos el baño sobre la tarta. Repartimos por la superficie y los laterales, de modo que quede bien cubierta.
  11. Decoramos la tarta al gusto. El aire retro que le aportan los fideos de colores espolvoreados por la superficie es un buen detalle.

Estas no son las únicas tartas de chocolate sin horno sencillas de elaborar. Para una urgencia, la tarta fácil de chocolate en 30 minutos es toda una tentación exprés, mientras que la tarta rápida de chocolate negro y galletas Oreo seguro que es un éxito con niños en casa.

Tiramisús Refrescantes

Los tiramisús son postres que, por su naturaleza, no requieren cocción y son ideales para los días calurosos.

Tiramisú de Frambuesa

Una versión frutal y refrescante del clásico tiramisú.

Ingredientes:

  • 720 ml de nata para montar (mínimo 35% M.G.)
  • 90 g de azúcar glas
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 340 g de queso mascarpone
  • 720 ml de café fuerte, preparado y enfriado
  • 60 ml de licor Grand Marnier
  • 36 bizcochos de soletilla (ladyfingers)
  • 120 g de mermelada de frambuesa
  • 340 g de frambuesas frescas
  • Virutas de chocolate negro, para decorar

Preparación:

  1. En un bol grande, bate la nata junto con el azúcar glas y la vainilla usando unas varillas eléctricas hasta que se formen picos medios: firme pero todavía cremoso.
  2. En otro bol, coloca el mascarpone y añade aproximadamente ¼ de la nata montada. Remueve suavemente con una espátula hasta que esté bien integrado. Luego incorpora el resto de la nata montada con movimientos envolventes para mantener la mezcla aireada.
  3. En una jarra grande o bol, mezcla el café frío con el Grand Marnier. Este será el baño para los bizcochos.
  4. Extiende una capa fina de la mezcla de crema en el fondo de una fuente grande de cristal.
  5. Uno a uno, sumerge brevemente los bizcochos en la mezcla de café (no los empapes demasiado, solo un segundo) y colócalos en la base de la fuente, cubriendo toda la superficie.
  6. Extiende aproximadamente un tercio de la crema por encima.
  7. Con cuidado, reparte la mitad de la mermelada de frambuesa sobre la crema (puedes calentarla unos segundos si está muy espesa).
  8. Añade una capa de frambuesas frescas, colocándolas en círculos.
  9. Repite este proceso una vez más con otra capa de bizcochos, crema, mermelada y frambuesas.
  10. Finaliza con una última capa de bizcochos mojados en café y el resto de la crema.
  11. Cubre el postre con film transparente y refrigera al menos 4 horas, idealmente toda la noche, para que los sabores se integren y los bizcochos se ablanden.
  12. Antes de servir, espolvorea generosamente virutas de chocolate negro por encima para un acabado elegante y delicioso.

Tiramisú de Limoncello

Una variante cítrica y aromática, perfecta para el verano.

Ingredientes:

  • 720 ml de nata para montar (mínimo 35% MG)
  • 3 cucharadas de azúcar glas
  • 450 g de mascarpone
  • 2 cucharaditas de ralladura de limón finamente rallada, más ralladura adicional para decorar
  • 1/4 cucharadita de sal kosher
  • 2 cajas de soletillas (aprox. 48 unidades)
  • 600 ml de limonada (comprada o casera)
  • 360 ml de limoncello (casero o comprado)
  • 360 ml de lemon curd (crema de limón), dividida en dos partes
  • Material necesario: Manga pastelera con boquilla redonda grande

Preparación:

  1. En el bol grande de una batidora eléctrica con varillas, monta la nata con el azúcar glas a velocidad media-alta hasta obtener picos medios.
  2. En otro bol grande, mezcla el mascarpone con la ralladura de limón y la sal hasta que quede homogéneo. Añade aproximadamente un tercio de la nata montada y mezcla con movimientos suaves para integrar. Luego incorpora con cuidado la mezcla de mascarpone en el resto de la nata montada, doblando con una espátula con movimientos envolventes. La mezcla quedará un poco líquida, pero es normal.
  3. En un recipiente ancho y poco profundo, mezcla la limonada con el limoncello. Sumerge rápidamente cada soletilla por ambos lados (aprox. 1 segundo). Coloca una capa de soletillas empapadas formando dos filas de 12 unidades en una bandeja de 33x23 cm.
  4. Extiende la mitad de la crema de mascarpone sobre las soletillas. Con cuidado, extiende 1 taza (240 ml) de lemon curd por encima sin mezclar demasiado, para que queden puntos visibles de crema de limón.
  5. Repite el proceso con otra capa de soletillas empapadas y el resto de la crema. Finalmente, extiende el resto del lemon curd (1/2 taza, 120 ml) sobre la última capa.
  6. Con la manga pastelera, forma pequeños montoncitos de crema en la superficie.
  7. Refrigera el tiramisú al menos 3 horas, mejor si es toda la noche, para que tome consistencia y los sabores se integren.
  8. Antes de servir, espolvorea con ralladura de limón fresca.

Mousses Ligeras y Cremosas

Esponjosa y ligera, suave y algo cremosa, una mousse es como un pedazo de cielo en la boca. En sus versiones dulces tenemos muchas posibilidades para jugar con los sabores y aromas.

Colección de mousses de diferentes sabores y colores en copas individuales.
  • Mousse de arándanos: Muy ligera y esponjosa, perfecta para la sobremesa.
  • Mousse de café: Un postre fresquito que se prepara con prácticamente 3 ingredientes.
  • Mousse de melocotón: Muy ligera y esponjosa, sin huevo.
  • Mousse de leche condensada: Muy fácil y rápida de preparar con solo 3 ingredientes.
  • Mousse de mango: Súper sabroso y muy fresquito para el verano.
  • Mousse de fresa: Súper ligera y esponjosa, con gelatina y nata.
  • Mousse de requesón con manzana caramelizada: Muy fácil y rápida de preparar.
  • Mousse de requesón con virutas de chocolate negro: Con fresas, muy fácil y rápida.
  • Mousse de limón: Casera y fácil, hecha con yogur y sin leche condensada, un postre ligero y refrescante.
  • Mousse de chocolate: Clásica sin nata, muy fácil y súper esponjosa.
  • Mousse de yogur con mermelada de mango y galletas caramelizadas: Muy ligera y esponjosa.
  • Mousse de maracuyá: Otro postre tropical ideal para el calor.

Postres Helados y Fríos

Sin entrar en el gran mundo de los helados, sí podemos hacer mención a los llamados semifríos o postres helados, para los que no hace falta disponer de heladera o máquina especial. Los postres helados son el epítome de la frescura en los días calurosos.

Variedad de postres helados: gelato, sorbetes y tartas heladas.

Gelato Casero

Una deliciosa alternativa al helado tradicional, con una textura más densa y cremosa.

Ingredientes:

  • 2 tazas de leche entera
  • ½ taza de nata (crema de leche) para montar
  • 2 cucharaditas de extracto puro de vainilla
  • 6 yemas de huevo grandes
  • ¾ taza (150 g) de azúcar granulada

Preparación:

  1. En una cacerola mediana, calienta la leche, la nata y la vainilla a fuego medio-alto hasta que un termómetro instantáneo marque 70 °C. No dejes que hierva.
  2. En un bol mediano resistente al calor, bate las yemas con el azúcar hasta que la mezcla se aclare y tenga una textura algo espesa, como cintas (aproximadamente 1 minuto).
  3. Vierte lentamente la mezcla caliente de leche sobre las yemas, batiendo constantemente para evitar que se cocinen. Luego regresa toda la mezcla a la cacerola.
  4. Cocina a fuego medio-bajo, removiendo constantemente con una espátula, hasta que la mezcla espese un poco y un termómetro registre entre 77 y 79 °C. Esto tardará entre 3 y 5 minutos. No dejes que hierva para evitar que cuaje.
  5. Vierte la crema en un molde rectangular de aproximadamente 23 x 10 cm. Deja enfriar a temperatura ambiente durante 30 minutos.
  6. Coloca el molde en el congelador y cada 30-40 minutos, bate suavemente con un batidor de varillas para romper los cristales de hielo. Repite este proceso 3 o 4 veces hasta que la crema esté casi congelada y con textura cremosa, en total unas 5 a 6 horas.

Tarta Helada de Queso y Arándanos

Una opción refrescante que combina la cremosidad del queso con el dulzor de los arándanos.

Ingredientes:

  • 450 g de arándanos frescos
  • 60 ml (1/4 de taza) de agua fría
  • 3 cucharaditas de maicena (fécula de maíz)
  • 90 g (3/4 de taza) de azúcar en polvo, dividida
  • 1 cucharadita de jugo de limón fresco
  • 340 g de queso crema, ablandado
  • 2 cucharaditas de cáscara de limón finamente rallada
  • 1/8 de cucharadita de sal kosher
  • 600 ml (2 1/2 tazas) de crema de leche para batir
  • 9 hojas de galletas graham

Preparación:

  1. En una cacerola mediana a fuego medio-alto, cocina los arándanos, el agua, la maicena y 60 g (1/4 de taza) de azúcar en polvo, aplastando los arándanos, hasta que burbujee y espese y las bayas estén casi deshechas, de 6 a 8 minutos. Retira del fuego y agrega el jugo de limón. Deja enfriar.
  2. Mientras tanto, en un tazón grande, usando una batidora de mano a velocidad media-alta, bate el queso crema, la cáscara de limón, la sal y los 60 g (1/2 taza) restantes de azúcar en polvo hasta que esté ligero y cremoso, de 1 a 2 minutos. Agrega la crema y continúa batiendo a alta velocidad hasta que la mezcla esté ligera, esponjosa y se formen picos firmes, de 2 a 3 minutos más.
  3. Forra un molde para pan de 21.5 x 11.5 cm con papel film, dejando un exceso por los lados. Forra el fondo del molde con 3 hojas de galletas graham, rompiéndolas según sea necesario para encajar y utilizando los recortes para llenar el molde.
  4. Extiende 240 ml (1 taza) de la mezcla de cheesecake encima. Agrega 120 ml (1/2 taza) de la salsa de arándano, luego dollopa cuidadosamente con otros 240 ml (1 taza) de la mezcla de cheesecake, extendiendo con una espátula offset o el dorso de una cuchara para evitar que las capas se mezclen.
  5. Agrega otra capa de galletas graham, luego repite las capas de cheesecake, salsa de arándano y cheesecake; reserva cualquier salsa y mezcla de cheesecake restante (cubre y refrigera hasta que estés listo para usar).
  6. Coloca un plato rectangular boca abajo sobre el molde, luego invierte el molde. Retira el molde y quita el papel film.
  7. Cubre la parte superior y los lados del pastel con la mezcla de cheesecake reservada. Agrega la salsa de arándano reservada por encima.

Otras Opciones de Postres Helados

  • Tarta helada de nata y chocolate: Con solo 3 ingredientes, una versión casera tipo Comtessa o Viennetta.
  • Naranjas heladas: El clásico postre de los 80 y 90, con tan solo 3 ingredientes.
  • Limón helado: Otro clásico de la infancia, muy fácil de preparar.
  • Una de las formas más fáciles de hacer helado en casa es partir con fruta congelada. Plátanos bien maduros se cortan en rodajas y se congelan. Luego se procesan con cacao amargo en polvo hasta lograr una crema espesa y helada. Frutillas congeladas + yogur natural + un poco de miel o azúcar. Todo a la juguera o procesadora hasta obtener una textura cremosa. Funcionan perfecto como postre cuando el calor aprieta.

Clásicos Reinventados para el Verano

Con la llegada del calor, muchas veces se abandonan los postres caseros que apetecen durante buena parte del año. Con frecuencia se renuncia a postres clásicos y con gran número de seguidores como el arroz con leche, la crema catalana o las natillas hasta que regresen los días de frío. Pero esto no tiene por qué ser así; podemos dar un toque más fresco a estas elaboraciones y disfrutarlas también en verano.

Aprende a hacer Postres Emplatados de Restaurante con el Mejor Pastelero del Mundo

Arroz con Leche con un Toque Muy Natural y Refrescante

Unir la receta de arroz con leche tradicional con unas fresas naturales le da un toque de frescura que hace que este postre sea mucho más apetecible en verano. También es posible probarlo con otras frutas frescas, dependiendo de la temporada, como cerezas, trocitos de melocotón, moras o frambuesas.

Cómo hacer Arroz con Leche y Fresas Naturales:

  1. En una cazuela hay que mezclar 500 ml de leche, la piel de un limón, un palo de canela y 60 gramos de arroz. Se remueve todo con una espátula de madera y se cuece a fuego suave, con un hervor continuo durante una hora.
  2. A media cocción, se añaden poco a poco medio litro de leche más y 30 gramos de azúcar y se deja que siga cociendo hasta que la mezcla quede cremosa.
  3. Por otra parte, se lava y trocea un puñadito de fresas y se introduce en unos boles donde luego se servirá el arroz.
  4. Una vez elaborado el arroz con leche, se deja enfriar y se vierte en los boles individuales sobre las fresas. Hay que espolvorear con canela y agregar una fresita troceada. Se puede consumir templado o frío.

Crema Catalana en Formato Polo Helado

Este es otro ejemplo de adaptación de un postre con leche para la época estival. Para los entusiastas de los sabores tradicionales, a quienes les gusta terminar la comida con el regusto del caramelo quemado y crujiente de la crema catalana, se puede convertir en un sabroso helado. Una receta de siempre en formato helado que, si además se le da forma de polo, triunfará de manera absoluta.

Cómo hacer un Polo Helado de Crema Catalana:

  1. Se debe poner a calentar medio litro de leche junto con las pieles de una naranja y un limón y un palo de canela.
  2. Por otro lado, se mezclan seis yemas de huevo con 100 gramos de azúcar y 40 gramos de maicena, ayudándose, si es necesario, con un poco de leche fría.
  3. Una vez que la leche ha hervido, se añade a esta mezcla y, después, se pasa la mezcla por el colador chino para eliminar impurezas.
  4. Se pone de nuevo a cocer a fuego lento la mezcla, removiendo con una espátula para que no se pegue la crema y que no hierva. Se cuece durante cinco minutos la crema hasta que comience a espesar. De todos modos, se debe tener en cuenta que, una vez que se deja enfriar, irá espesando más.
  5. Una vez que haya reposado y esté templada, se coloca en unas cubiteras con forma de polo helado un poquito de caramelo líquido y se mueven los moldes para que quede impregnado su interior.
  6. Ya solidificado, se vierte la crema catalana, se pone un palito y se tapa con un papel film ligeramente agujereado para que transpire.
  7. A continuación, se introduce en el congelador durante 24 horas.
  8. En el momento de servir, se saca con un par de minutos de antelación y se extrae cada polo individual agarrando por el palo del helado.

Natillas de Chocolate con un Sabor Refrescante y una Textura Ligera

¿Y qué tal unas natillas con sabor a chocolate con un poco de menta? Un toque muy inglés y fresco para una receta de las de toda la vida. Si encima se prepara como una mousse, el resultado no puede ser más apetecible.

Cómo hacer una Mousse de Natillas de Chocolate con un Toque de Menta:

  1. Hay que poner a cocer 250 ml de leche con 40 gramos de azúcar, 250 g de cobertura de chocolate, la cáscara de una lima y unas hojas de menta fresca.
  2. Se mezclan otros 40 gramos de azúcar con dos yemas de huevo y 20 gramos de maicena.
  3. Se deja que la leche hierva con suavidad durante un minuto, removiendo constantemente para que el azúcar no se pegue a la cazuela. Se saca del fuego y se deja que la menta y la lima infusionen la leche chocolateada hasta que se temple.
  4. Una vez templada, se saca la menta y la lima y se añade la mezcla de las yemas de huevo, azúcar y maicena a la leche chocolateada templada. Se remueve el conjunto y se mezcla bien.
  5. Rápidamente se pone a calentar la cazuela, removiendo para que no se pegue, y se deja que espese en el fuego, sin que llegue a hervir. Si fuese necesario, se pasa por la batidora para que la mezcla quede bien homogénea. Se reserva hasta que se enfríe la natilla de chocolate.
  6. Se baten 50 mililitros de nata hasta que se monten y se vierten a la cazuela con la natilla fría. Hay que remover con cuidado con ayuda de una espátula.
  7. Luego, se bate una clara de huevo a punto de nieve y se mezcla poco a poco, también con ayuda de una espátula, agregándola a la natilla con la nata montada. La idea es conseguir una crema suave y esponjosa.
  8. Se reparte en cuencos individuales que se dejan enfriar en la nevera tapados con papel film para que no cojan olores. En el momento de servir, se espolvorea con una pizca de ralladura de lima fresca y unas hojitas de menta fresca para que el contraste de sabores sea exquisito.

Variedad de Postres Fríos para Todos los Gustos

Si hay alguien en casa menos aficionado al chocolate, no hay problema; tenemos buenas alternativas de tartas y pasteles sin horno de sabores y texturas muy variados para adaptarse a los gustos y necesidades de todos.

Una mesa llena de postres variados y coloridos, con énfasis en frutas y texturas cremosas.

Tartas Frías sin Horno

  • Tarta árabe: Una deliciosa combinación de finas y crujientes capas de oblea con la suave crema del relleno.
  • Tartas de queso: Más allá de las clásicas horneadas, son muchas las alternativas sin horno que podemos preparar en diversos formatos.
  • Tarta de cuajada y sobaos: Un postre frío muy fácil de hacer y muy resultón.
  • Tarta de cuajada con chocolate: Ideal para principiantes en la cocina.
  • Tarta de fresas con nata: La clásica tarta de fresas con nata, ideal para cumpleaños o celebraciones.
  • Pastel frío de naranja: Hecho con zumo natural de naranja, leche condensada y nata.
  • Tarta de queso fría: Sin horno con gelatina y cobertura de mermelada de fresas.

Postres Cremosos y Cuchareables

Estos postres se definen por su textura cremosa, más o menos espesa, y están diseñados para comerse a cucharadas. La pannacotta clásica italiana se ha transformado en multitud de variantes. Para suavizar su sabor podemos recurrir a incorporar otros lácteos, como en la pannacotta de yogur con fresas estofadas, o en la similar pannacotta de yogur y grosellas.

  • Panna cotta de tres chocolates: Con su inconfundible triple capa.
  • Panna cotta con coulis de frambuesa: Un postre italiano fácil y rápido con pocos ingredientes.
  • Panna cotta de licor café: Con un toque gallego.
  • Vasitos de crema de café con chantilly: Muy fáciles.
  • Crema de yogur griego con fresas: Fresca y ligera.
  • Natillas caseras: De las de toda la vida, con maicena y huevo.
  • El flan: Otro postre nostálgico que admite muchas variantes, como el flan chino o el flan de huevo en cazuela.
  • Serradura portuguesa: Un postre muy fácil que se prepara con tan solo 3 ingredientes.
  • Vasitos de mascarpone con frutos rojos.

Postres con Fruta

Finalizamos con una selección especial de postres con extra de fruta, ya que es el dulce más natural, fresco y saludable que podemos escoger en cualquier época del año.

  • Macedonia de frutas: Fácil de preparar sin azúcar, con zumo de naranja.
  • Macedonia de verano con almíbar de menta: Con frutas de temporada y un toque muy fresco.
  • Vasitos de fruta de temporada: Basta con mezclar capas de fruta de temporada preparada con nata, yogur griego, unas galletas machacadas o algo de chocolate.

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