La acelga es una verdura excepcional que posee muchas vitaminas y una cantidad de minerales que pocas personas imaginan. A pesar de que en el imaginario colectivo a menudo se considera una verdura "triste", esta planta herbácea es rica en nutrientes, muy versátil en la cocina y aporta muy pocas calorías. Su perfil nutricional es impresionante: es una fuente excelente de potasio, calcio, hierro, magnesio, y vitaminas A, C y E.

Cómo elegir y conservar la acelga fresca
Una buena acelga debe tener hojas poderosas, de gran tamaño y tersas, aunque tiernas al tacto. El color debe ser verde brillante; si amarillea, es preferible evitarla, ya que indica que la planta ha florecido o ha pasado demasiado tiempo desde su recolección. En cuanto a las variedades, destacan la Amarilla de Lyon, de hojas grandes y pencas blancas, aunque también existen variedades coloreadas.
Para su conservación en el hogar:
- Guárdalas en el cajón de las verduras del refrigerador.
- Envuélvelas en un paño limpio para mantener la humedad.
- Consume preferentemente en los primeros dos días.
- Recuerda que también pueden congelarse si no vas a consumirlas de inmediato.
Pasos para limpiar y preparar acelgas
Limpiar acelgas frescas de forma adecuada es una parte fundamental de la preparación. Dado que la estructura de los tallos (pencas) y las hojas es diferente, su tiempo de cocción también varía. Sigue estos pasos para prepararlas correctamente:
- Separa las hojas de los tallos.
- Lava ambas partes con abundante agua para eliminar cualquier resto de tierra.
- Si tienes un paladar sensible a las hebras, puedes retirar los nervios más desarrollados antes de cocinarlas.
- Una vez limpias, observa bien las acelgas para asegurar que no quede suciedad residual.
- Corta los tallos en tiras estrechas para facilitar una cocción más rápida y uniforme.
Cómo preparar acelgas en ensalada
Las hojas de las acelgas jóvenes tienen un sabor delicado y, al igual que las espinacas, se pueden tomar crudas en ensaladas. Estas hojas tiernas, cortadas en juliana bien fina, son excelentes para aportar textura y nutrientes sin necesidad de aplicar calor.
Ensalada fresca de acelgas con vinagreta de naranja
Esta receta aprovecha al máximo las propiedades de la verdura al consumirse totalmente cruda:
| Ingredientes | Preparación |
|---|---|
| Acelgas, manzana roja, granada, uvas, almendras, naranja y vinagre de manzana. | Corta la manzana en dados, desgrana la granada y corta las uvas. Mezcla todo en un cuenco con las acelgas y adereza con una vinagreta de zumo de naranja y aceite de oliva. |

Consejos para cocinar acelgas manteniendo sus propiedades
Dado que vitaminas como la C y la A son sensibles al calor, las cocciones prolongadas pueden reducir sus beneficios. Para mantener sus nutrientes, opta por el vapor, el salteado o el escaldado.
- Cocción por partes: Las pencas necesitan más tiempo que las hojas. Córtalas más menudas o incorpóralas a la cazuela unos minutos antes que el verde.
- Potenciar el sabor: Un chorro de aceite de oliva y unas gotas de vinagre de manzana o limón ayudan a equilibrar el sabor ligeramente terroso.
- Condimentos ideales: La nuez moscada, el cebollino, el jengibre o el curry son excelentes compañeros para esta verdura.