A tan solo dos horas y 20 minutos de la Ciudad de México se localiza el llamado ‘paraíso de los quesos’ del Estado de México. Se trata de Aculco, un Pueblo Mágico situado entre montañas, peñas, cascadas, calles adoquinadas y hermosas casitas de paredes blancas y tejas rojas que fascinan a todo aquel que visita este tranquilo poblado, habitado originalmente por el grupo indígena otomí.

Historia y origen de Aculco
El nombre de Aculco proviene del náhuatl y significa ‘lugar donde tuerce el agua’, una denominación probablemente derivada de los atractivos naturales que rodean este destino. El poblado fue fundado por los otomíes antes de ser conquistado por los mexicas en el siglo XIV. La riqueza histórica de la región se refleja en sus imponentes edificaciones, como la Parroquia y el Ex Convento de San Jerónimo, estructuras que conviven armoniosamente con el entorno natural.
La tradición quesera: un legado familiar
Aculco no solo es reconocido por su historia y cultura, sino también por ser uno de los principales productores de lácteos en la entidad. La producción no depende de grandes empresas industriales; por el contrario, existen poco más de 60 talleres artesanales que operan como negocios familiares, trascendiendo de generación en generación.
Estos productores se dedican a la elaboración y distribución de leches, cremas, mantequillas y una amplia variedad de quesos. La particularidad de estos productos radica en sus procesos artesanales: se elaboran bajo buenas prácticas, utilizando ingredientes naturales y sin el uso de químicos. Su distribución llega a pequeñas tiendas locales y a regiones aledañas, incluyendo Querétaro y la CDMX.

La ruta del queso en Aculco
Para honrar esta tradición, Aculco ha diseñado una ruta del queso que permite a los visitantes conocer de cerca este proceso. Entre los puntos destacados se encuentran:
- Mercado del Queso y tianguis: Espacios ideales para platicar con los productores, degustar quesos maridados con cervezas, vinos o pulques, y realizar compras directas.
- Derivados Lácteos Dianahí: Una empresa familiar que ha integrado el sector turístico ofreciendo visitas guiadas a sus instalaciones. En su catálogo destacan el queso ranchero, panela, manchego, oaxaca, ahumado, requesón, nata y yogurt natural.
Atractivos naturales y actividades complementarias
Más allá de su gastronomía, Aculco ofrece un entorno natural privilegiado. Si recorres el centro y disfrutas de sus quesos, no puedes perderte el Cañón de Aculco. Este sitio destaca por sus columnas de prismas basálticos y la impresionante Cascada de la Concepción, con una caída de agua de 25 metros que proviene de la Presa Ñadó. En esta zona es común realizar actividades como:
- Senderismo en las orillas de la presa.
- Pesca deportiva.
- Paseos en lancha.

Otros sitios de interés en Aculco
La experiencia en este Pueblo Mágico se completa visitando:
- Haciendas como Arroyo Zarco y Ñadó.
- Los Lavaderos Públicos.
- La Peña y Presa de Ñadó.
- El Santuario del Señor de Nenthé.
Información práctica para el viajero
Para llegar a Aculco desde el centro de la CDMX, se deben recorrer aproximadamente 135 kilómetros por la carretera 57D, un trayecto de aproximadamente dos horas en automóvil. Es un destino ideal para quienes buscan una experiencia auténtica, rica en tradiciones vivas, gastronomía única y servicios de calidad que cumplen con los estándares de los Pueblos Mágicos de México.