El pulpo es uno de los verdaderos tesoros del mar. Aunque es habitual encontrarlo cocido, a la gallega o a la brasa, hoy te proponemos una receta distinta, fácil y original: pulpo al vino blanco. Este plato combina la calidad del marisco con la sencillez de los ingredientes, ofreciendo un resultado espectacular, digno de un restaurante, que puedes preparar fácilmente en casa.

Preparación y limpieza: el paso fundamental
Para obtener el mejor resultado, el primer paso es la limpieza. Lo ideal es pedirlo limpio en la pescadería para evitar complicaciones. Si no, realiza una inspección minuciosa bajo el chorro de agua fría:
- Revisa tentáculo por tentáculo para asegurar que no tengan suciedad incrustada en las ventosas.
- Localiza el pico, que se encuentra en el centro de los tentáculos bajo la cabeza, y extráelo con un cuchillo.
- Voltea la cabeza como si fuera una media para retirar todas las vísceras. Puedes reservar la bolsa de tinta si deseas usarla en otra preparación.
La técnica del "asustado" y la cocción perfecta
Para evitar que el pulpo adquiera una textura gomosa y poco agradable, es vital dominar dos técnicas: el "asustado" y el tiempo de cocción adecuado.
¿Por qué "asustar" al pulpo?
Esta técnica consiste en sujetar el pulpo por la cabeza e introducir los tentáculos en agua hirviendo durante unos segundos, retirarlos y repetir el proceso al menos cinco veces. Esto ayuda a que los tentáculos se enrosquen estéticamente y contribuye a que la piel se mantenga firme y la carne tierna.
El punto de cocción ideal
Si el pulpo se cocina poco tiempo, queda duro; si se cocina demasiado, también. El secreto es pinchar la falda (donde se unen los tentáculos) con un cuchillo o tenedor: debe sentirse como una patata al dente. Si el pulpo es de tamaño medio, el tiempo suele oscilar entre 20 y 40 minutos a fuego medio-bajo.

Receta paso a paso: Pulpo al vino blanco
Para esta receta, recomendamos utilizar pulpo blanco (Eledone cirrosa), que es más pequeño que el pulpo de roca común y posee una única fila de ventosas.
- Sofrito base: En una olla con un chorro de aceite de oliva, sofríe cebolla picada finamente y ajo (sin el germen). Añade tomates maduros rallados y deja que se cocine todo junto durante 15 minutos.
- Cocción del pulpo: Incorpora los pulpitos limpios al sofrito. Salpimienta al gusto y añade una hoja de laurel.
- El toque del vino: Vierte vino blanco de calidad (preferiblemente un vino gallego) hasta que cubra ligeramente los pulpitos. Si tienes un caldo de pescado, puedes añadirlo para potenciar el sabor.
- Finalización: Deja que el conjunto se cueza durante 25 minutos a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando hasta que el pulpo esté tierno.
COMO COCER PULPO congelado o fresco para que quede blando 🐙 Receta fácil
Consejos para un resultado profesional
- Congelación previa: Si tienes tiempo, congela el pulpo durante una noche. Al descongelarlo, las fibras se rompen, lo que ayuda a obtener una textura mucho más tierna.
- El agua de cocción: No tires el caldo resultante; está lleno de sabor y puede servir como base para otras preparaciones marinas.
- Acompañamiento: Sirve este plato con patatas cocidas en rodajas gruesas y un toque de pimentón para una experiencia gastronómica completa.