Chips de Verduras al Microondas: Un Snack Saludable y Crujiente

Aunque los clásicos chips de patata son muy populares, a veces buscamos algo diferente que aporte una textura crujiente a otras verduras para incorporarlas a nuestros platos, variar la forma en la que solemos cocinar las verduras, o disfrutar de un snack diferente. Los chips caseros de verduras y frutas son uno de los mejores snacks que existen, permitiéndonos controlar los ingredientes y las cantidades exactas añadidas.

Un picoteo crujiente, sano y saludable como los chips de verduras y frutas se puede servir junto a salsas o cremas. Hacerlos caseros es una excelente opción, ya que si los compramos ya hechos, suelen ser fritos, tienen grasas y azúcares elevados. Es un plato muy fácil de preparar que te va a permitir picar entre horas de forma muy saludable.

Ventajas de Preparar Chips en Casa

La elaboración de chips de verduras en casa ofrece múltiples beneficios. Son una forma sencilla, sabrosa y sana de consumir vegetales, ideales si buscamos establecer unos hábitos alimenticios saludables. Nos permiten disfrutar de un bocado ligero, crujiente y con un buen aderezo.

Bajos en Calorías

Los chips caseros de verduras y frutas son hipocalóricos, siempre y cuando se hagan en casa, en el horno o en el microondas, nunca fritos. Resultan alimentos, por definición, de muy bajo contenido calórico. Aunque según el alimento en cuestión el contenido calórico puede variar, las diferencias son bastante pequeñas, por lo que no hay motivos de peso para dar prioridad a unos chips frente a otros. Los más calóricos son los de remolacha, manzana y zanahoria, y los menos los de calabacín o rábanos.

  • Unos 100 gramos de chips de zanahoria pueden tener unas 35 kcal.
  • 100 gramos de chips de manzana alrededor de 40 kcal.
  • La misma cantidad de rábano unas 15 kcal.
  • Los chips de calabacín unas 13 kcal.

Es importante tener en cuenta que estas cifras pueden verse incrementadas si añadimos azúcar a los de frutas o sal a las verduras.

Tabla comparativa de calorías en chips de verduras

Control de Ingredientes

Al hacer nuestros propios chips, podemos asegurarnos de que no contengan aditivos, grasas o azúcares añadidos. Esto es crucial si se busca una dieta natural y saludable, ya que los aderezos pueden ser seleccionados a nuestro gusto con hierbas y especias y poca sal.

Selección de Verduras y Frutas Ideales

Antes de empezar, es fundamental escoger las verduras y frutas adecuadas para hacer chips. Las que mejor funcionan son las que tienen una textura similar a la patata, porque tienen que soportar bastante calor, secarse y quedar crujientes. Debemos seleccionar aquellas que tengan una consistencia adecuada y menos agua, ya que lo que buscamos es deshidratarlas.

Verduras y Frutas Recomendadas

Puedes hacer chips de:

  • Verduras: Calabaza, zanahoria, remolacha, batata (boniato), nabo, colinabo, rábano, rabanitos, calabacín, berenjena, chirivía, yuca, patata, apio, col, coliflor, hojas de espinacas y acelgas.
  • Frutas: Manzana, plátano, fresas, melocotón.

Evita alimentos que tengan mucha agua, pues lo que vamos a hacer es deshidratarlos, por ejemplo, el pimiento, ya que por mucho que te esfuerces, no conseguirás hacer chips con él.

Variedad de verduras y frutas aptas para chips

Preparación General: Claves para el Éxito

Lavado y Corte

Primero, debemos lavar y secar bien todos los ingredientes, frotando con un cepillo las posibles impurezas o suciedad que tengan en la piel. Puedes dejar la piel de las verduras, siempre que las laves muy bien, ya que contribuye a que el resultado quede más crujiente.

La clave para unos chips perfectos está en el corte: hay que cortar las verduras y las frutas de forma homogénea y muy finas, idealmente como un folio o de 2-3 mm. Para ello, es preferible utilizar una mandolina o un cortador de fiambre, ya que con un cuchillo es más complicado conseguir un corte fino y uniforme. Si utilizas un cuchillo, presta atención en dejarlas todas las láminas del mismo grosor, cuanto más finas sean, menor será el tiempo de cocción y más crujientes quedarán.

Pre-deshidratación y Aderezos

Antes de cocinar, para algunas verduras, tendrás que procurar extraer el agua que contengan, para que se deshidraten rápidamente y queden crujientes. Para ello, puedes colocar las rodajitas sobre papel de cocina y espolvorear sal por encima. Déjalas reposar unos 4-5 minutos (o hasta 20 minutos) para que desprendan agua. Luego basta con secar bien las verduras. Esta pre-deshidratación es importante, especialmente si se trata de verduras con mayor contenido de agua.

Para darles más sabor, pincela ligeramente las rodajas con un poco de aceite de oliva. Esto ayuda a conseguir una superficie más crujiente, un alimento más gustoso y, además, el aceite facilita que los diferentes aderezos se peguen mejor. Añade tus hierbas secas o especias favoritas y una pizca de sal. Un buen aderezo siempre los hará más sabrosos.

Elaboración de Chips de Verduras en el Microondas

El microondas es una excelente herramienta para preparar chips ligeros y crujientes, con mucho menos aceite que la freidora, y en muy poco tiempo. Sin embargo, no podrás preparar grandes cantidades de una vez.

Pasos para Hacer Chips en el Microondas

  1. Preparación: Pela las verduras si lo deseas, o déjales la piel bien limpia. Corta las verduras en láminas muy finas (un par de milímetros) utilizando una mandolina o un cuchillo afilado.
  2. Aderezo: Pincela las rodajitas muy ligeramente con aceite de oliva, especias y una pizca de sal.
  3. Colocación: Coloca las rodajas sobre una servilleta de papel o papel de horno del tamaño del plato de tu microondas, en un plato apto para microondas. Es crucial que no se solapen, dejando algún milímetro de separación entre ellas.
  4. Cocción inicial: Mételas al microondas a potencia máxima (aprox. 800 W) durante unos 2 minutos. Es recomendable empezar con este tiempo para calcular mejor el tiempo específico de tu microondas.
  5. Monitoreo y ajuste: Si ya están listas por un lado (secas y doradas), dales la vuelta y ponlas 1 minuto más. Si no, cocínalas un minuto más antes de girarlas. Vigílalas constantemente para que no se quemen, ya que los tiempos varían mucho según el tipo de verdura, el grosor y la potencia del microondas. Si ves que no están lo suficientemente deshidratadas, vuelve a meter otro medio minuto y así sucesivamente hasta conseguir que queden crujientes. No suele tardar más de 6 minutos en total.
  6. Enfriado: Una vez cocinadas, sácalas y colócalas en otra bandeja o rejilla. Déjalas enfriar al aire libre unos 10 minutos. Cuando se hayan enfriado del todo, estarán crujientes y listas para comer.

Puedes aplicar este método con patatas, chirivía, boniato, remolacha, calabacín o zanahoria. Se comercializan soportes especiales para poder hacer más chips en vertical si te gusta este sistema.

Chips de vegetales al microondas

Consideraciones Nutricionales

La deshidratación de frutas y verduras no altera la cantidad de calorías, pero sí modifica el valor nutritivo. Durante la desecación, el contenido en agua se reduce, lo que da lugar a una concentración de nutrientes. Sin embargo, hay muchas vitaminas, como la C, que son sensibles al calor y pueden perderse durante el proceso. Aunque la calidad nutritiva de los chips es menor que la de las piezas de frutas y verduras frescas, siempre se recomienda que una de las raciones de verduras del día se consuma en crudo (en ensaladas, por ejemplo) para beneficiarse de todo su poder nutritivo.

No conviene abusar de los chips de verduras y frutas, pero si se tratan de chips horneados o hechos en microondas, pueden tomarse de forma más habitual que los fritos.

Sugerencias para Servir y Conservar

Los chips de verduras son increíblemente versátiles. Se pueden usar como topping crujiente encima de una crema de verduras (poniéndolos justo antes de servir para que no se mojen), o como "cuchara" con untables como el hummus o el babaganoush. Son perfectos para contrastar texturas melosas en platos como un tartar o carpaccio de carne o pescado. Las chips de calabacín, por ejemplo, no son solo un snack, sino que también pueden ser un buen acompañamiento para tus platos de carne o pescado, o para dipear en guacamole, hummus o salsa de yogur.

Para conservar los chips, una vez enfriados, guárdalos en un recipiente hermético o en una bolsa de plástico con cierre zip para que se mantengan crujientes. Pueden guardarse a temperatura ambiente durante unos días.

Otras Alternativas de Cocción

Si bien el microondas es ideal para rapidez, existen otras técnicas:

  • Al Horno

    Los chips al horno quedan mucho más crujientes y el proceso de elaboración es más duradero. Se pueden hacer a baja temperatura (unos 50-60 grados) durante muchas horas con el horno ligeramente abierto (similar a una deshidratadora) para una conservación prolongada, o a 170-190 grados durante un periodo más corto si se van a consumir rápidamente. Requiere dar la vuelta a mitad de la cocción para asegurar que queden crujientes por ambos lados.

  • Fritos

    Aunque no es la opción más saludable, es la manera más conocida y sencilla de conseguir un bocado crujiente. Implica freír las láminas de verdura en abundante aceite caliente (180 grados). Para un mejor resultado, se deben hacer cortes limpios, freír en gran cantidad de aceite y no muchas a la vez para mantener la temperatura, y escurrir bien el exceso de aceite con papel de cocina.

  • En la Deshidratadora

    Este método permite preparar gran cantidad de chips a la vez sin mover un dedo. Se cortan los ingredientes muy finos, se sazonan y se distribuyen en las bandejas. Se programa la máquina a unos 60 grados durante varias horas (5 horas para verduras con menos líquido; frutas pueden tardar 1 o 2 horas más). Es excelente para conservar los chips durante más tiempo.

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