Cultura Culinaria y Hábitos Alimenticios en China

Vivir en otro país supone enfrentarse a nuevas tradiciones, costumbres y estilos de vida que, en muchos casos, requieren de un proceso previo de adaptación. La forma de consumir las comidas en China es probablemente una de las mayores diferencias entre la cultura occidental y la china. Por lo tanto, para un europeo, esta experiencia es bastante inusual y requiere un considerable esfuerzo de adaptación.

La Dinámica de las Comidas en China

A los chinos les gusta comer y lo hacen mucho. La impresión es que las comidas no están divididas en desayuno, almuerzo y cena, sino que parecen llevarse a cabo casi cada hora. Todos se sientan alrededor de la gran mesa redonda, donde los numerosos platos y acompañamientos se colocan en platos y cuencos. Cada comensal utiliza sus palillos para comer directamente de cada plato, fomentando una experiencia culinaria compartida.

A menudo se sirve Mantou, que son pequeños bollos de levadura que a veces pueden estar rellenos de dátiles. En cuanto a los utensilios, la costumbre occidental de usar cuchillos y tenedores es sustituida por los palillos. Un viajero podría informar con orgullo que comió exclusivamente con palillos, renunciando a sus cubiertos traídos.

Mesa redonda china con varios platos compartidos y palillos

La Sopa: Un Elemento Fundamental y su Consumo

En la cultura culinaria china, la sopa tiene un lugar especial. A veces, también hay una pequeña sopa para cada uno, servida en cuencos individuales. Debido a la falta de cucharas específicas para sopa, esta se sorbe, un hábito completamente aceptado y común en China.

Costumbres Culinarias y Desafíos de Adaptación para Occidentales

No todos los hábitos son igualmente fáciles de adoptar, y algunos resultan ser más complicados que otros. Por ejemplo, una costumbre que a menudo sorprende a los occidentales es que la mayoría de los chinos comen con la boca abierta y haciendo muchísimo ruido, lo cual es parte de la experiencia culinaria y no se considera descortés.

Claudia Pérez, quien lleva un año y medio viviendo en China, ha compartido un vídeo en el que menciona varias cosas a las que "todavía no se ha acostumbrado". Entre ellas, destaca especialmente una relacionada con la comida: el olor del ‘stinky tofu’. La joven explica que "todas las noches un chico viene con su carretilla a vender ‘stinky tofu’", lo que convierte en un simple acto de bajar a la calle en todo un desafío debido a su intenso aroma.

China y sus callejuelas gastronómicas: Chengdu

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