Receta Tradicional de Chilaquiles Verdes

Los chilaquiles verdes son un platillo emblemático de la cocina mexicana, valorado tanto por su sabor como por su capacidad de adaptarse a diferentes preferencias y momentos del día. Forman parte esencial del desayuno mexicano, presentes en fondas, mercados y reuniones familiares de fin de semana, destacando por su combinación de totopos crujientes bañados en salsa verde y complementados con diversos acompañamientos. Su nombre proviene del náhuatl, la lengua de los aztecas, y está compuesto por las palabras “chīl-li” (chile) y “ā-quilitl” (hierbas o algo verde en su jugo), lo que subraya su origen prehispánico.

Aunque hoy se sirven en restaurantes con nombres rimbombantes, su alma sigue siendo humilde: aprovechar lo que hay y convertirlo en oro culinario. Esta maravilla culinaria se originó como una receta de aprovechamiento, y con el paso del tiempo, en la época colonial, se le empezó a agregar crema, queso y carne.

Plato de chilaquiles verdes con huevo y pollo deshebrado

¿Qué son los Chilaquiles Verdes?

Los chilaquiles verdes son una forma favorita de muchos mexicanos de empezar el día. En realidad, es un platillo bastante simple: trozos de tortilla de maíz frita (totopos) bañados en una salsa verde hecha de tomates verdes (tomatillos), chiles, cebolla, ajo y cilantro. Normalmente, se finalizan con algunos toppings como crema agria, cebolla y queso y suelen acompañarse de un par de huevos o pollo.

Proporcionan proteínas de calidad por los huevos y el queso, además de grasas saludables por el aguacate. Las tortillas aportan carbohidratos para energía sostenida, haciéndolo un desayuno sustancioso y saludable. Son como poesía pura para quienes viven fuera de México, evocando desayunos con la abuela los domingos y reuniones en la mesa familiar por las mañanas.

Variedades y Acompañamientos

Existen una gran variedad de opciones para preparar chilaquiles en México. Aunque algo es cierto: son el icono de una cultura donde el picante es la solución a muchos males.

  • Chilaquiles rojos: preparados con salsa roja de jitomates y chiles secos.
  • Chilaquiles verdes: con salsa verde de tomatillos y chiles verdes, ya sea serrano o jalapeño.
  • Chilaquiles tapatíos: servidos con cebolla, crema y queso Cotija.
  • Chilaquiles en salsa guajillo: originarios de Oaxaca.
  • Chilaquiles con chorizo: otra variante popular en Oaxaca.

Los chilaquiles se suelen servir con diversos acompañamientos y guarniciones, adaptándose a diferentes gustos y preferencias. Entre ellos se encuentran: crema ácida, queso fresco (o panela, manchego, Oaxaca, cotija), cebolla (normalmente morada), aguacate en rodajas y cilantro fresco. A menudo, también se les añaden proteínas como pollo desmenuzado, huevos fritos o carne de res. También se pueden elegir ingredientes como frutas frescas y tofu para hacerlo apto para veganos.

Se consumen principalmente como desayuno en muchas partes de México, y también son populares durante el brunch de fin de semana debido a su naturaleza sustanciosa. Entre las opciones sobre con qué acompañar los chilaquiles verdes, suelen elegirse frijoles refritos, huevo estrellado o café de olla.

3 Niveles de chilaquiles verdes

Receta Detallada de Chilaquiles Verdes con Pollo y Huevo

Esta receta se considera de dificultad fácil, con un tiempo de cocción aproximado de 20 minutos y un tiempo activo de preparación de alrededor de 1 hora. Rinde para 4 porciones.

Ingredientes para 4 personas

Para los Chilaquiles

  • 12-20 tortillas de maíz (pueden ser del día anterior)
  • Aceite vegetal o de aguacate (para freír los totopos)
  • 2 huevos (para servir)
  • 1 aguacate mexicano, en cubos o láminas
  • 100 ml de crema mexicana o crema agria
  • 200 gr de queso fresco, panela, manchego u Oaxaca (desmoronado o rallado)
  • Cebolla blanca, en julianas delgadas o morada (para decorar)
  • Tomate en tacos (para decorar)

Para la Salsa Verde (aproximadamente 500 ml)

  • 600 Gramos de tomatillos (unos 10-12 piezas), sin cáscara y enjuagados
  • 2-6 chiles serrano o 3 jalapeños (depende de qué tan picante se desee)
  • ¼ de cebolla blanca o media cebolla dulce, en trozos
  • 2-3 dientes de ajo, pelados
  • ¼ de manojo o un puñado de cilantro fresco (unas 5 ramas)
  • 1 ½ tazas de agua (para cocer las verduras y licuar)
  • 1 ½ cucharadas de consomé de pollo en polvo (o caldo de pollo al gusto)
  • 1 cucharadita de sal (o al gusto)
  • ½ cucharadita de pimienta recién molida
  • ¼ cucharadita de comino molido
  • 2 cucharaditas de aceite de aguacate u oliva extra virgen (para sofreír la salsa)

Para el Pollo (Opcional)

  • 2 a 3 pechugas de pollo (con o sin piel, con o sin hueso)
  • 2 litros de agua fresca
  • 2 pizcas de sal
  • ½ de pieza de cebolla blanca, en cuartos (opcional)
  • 2 o 3 dientes de ajo (opcional)
  • 2 piezas medianas de zanahoria, en trozos (opcional)
  • 2 a 3 tallos de apio, en trozos (opcional)

Elaboración de los Chilaquiles Verdes

1. Preparar el Pollo (Opcional)

Si se opta por añadir pollo, se recomienda cocerlo desde cero para un sabor más fresco. En una olla o cacerola profunda, pon a hervir alrededor de 2-3 litros de agua. Agrega las piezas de pollo (preferiblemente pechugas para facilitar el desmenuzado). Puedes sazonar el caldo agregando media cebolla blanca, dos zanahorias en trozos, dos o tres ramas de apio, y dos pizcas de sal.

Deja que el pollo hierva en el agua alrededor de 30 minutos, o hasta que esté cocido. Retira del fuego y deja enfriar unos 20 minutos. Una vez frío, retira el pollo del caldo y desmenúzalo con dos tenedores hasta obtener hilos o trozos pequeños. El caldo colado puede reservarse en el refrigerador para otras recetas.

También se puede usar pollo desmenuzado y cocido comprado en tienda.

2. Preparar los Totopos Caseros

  1. Corta las tortillas (frescas o del día anterior) en triángulos. Para ello, corta la tortilla por la mitad (dos semicírculos), luego cada mitad por la mitad, y una vez más por la mitad, obteniendo 8 triángulos por tortilla. También puedes cortarlas en cuadros, según tu gusto. Separa y reserva.
  2. Calienta abundante aceite vegetal en un sartén grande y profundo a una temperatura de 150-170 grados centígrados. Si no tienes termómetro, el aceite estará listo cuando un pequeño trozo de tortilla burbujee y se dore rápidamente.
  3. Ve agregando los trozos de tortilla despacio y dóralos muy bien, volteándolos para que queden dorados por todos lados, pero sin quemarlos. La consistencia debe ser muy crujiente, pero no extremadamente dura.
  4. Retira los totopos y escúrrelos sobre papel absorbente en una charola o plato grande. Añade sal inmediatamente y remueve.

Truco: Hacer los totopos en casa es imprescindible para unos buenos chilaquiles, ya que los comprados en el supermercado tienden a ablandarse demasiado al mezclarse con la salsa.

Tortillas de maíz cortadas en triángulos friéndose en aceite

3. Elaborar la Salsa Verde

La salsa verde para chilaquiles es el alma del plato; debe tener un equilibrio justo entre tomatillo, chile, ajo, cebolla y cilantro. El secreto está en asar o cocer los ingredientes para darle profundidad y quitar el sabor a crudo.

  1. Pela los tomatillos y lávalos hasta que no estén pegajosos. Córtalos por la mitad. Corta los chiles serrano o jalapeños en trozos y la cebolla en cuartos o trozos. Pela los dientes de ajo.
  2. En una olla con 1 ½ tazas de agua, pon a hervir los tomatillos, los chiles, la cebolla y los ajos a fuego medio-alto. Lleva a ebullición y hierve durante 5-10 minutos, o hasta que los tomatillos cambien de color de verde claro a verde olivo y se vean blandos. No los dejes mucho tiempo para evitar que amarguen.
  3. Retira del fuego y reserva el agua de cocción. Transfiere los tomatillos, chiles, cebolla y ajos a una licuadora. Deja enfriar ligeramente.
  4. Agrega el puñado de cilantro fresco, el consomé de pollo en polvo, la sal, la pimienta y el comino molido. Añade una taza o dos del agua de cocción (dependiendo de la consistencia deseada) y licúa hasta obtener una salsa homogénea.
  5. En una sartén, calienta 2 cucharaditas de aceite a fuego medio. Sofríe la salsa licuada durante 5-10 minutos, o hasta que suelte hervor y desarrolle color y aroma. Si la salsa se espesa demasiado, agrega más agua de cocción reservada. La salsa debe tener una consistencia espesa.
  6. Rectifica de sal y sabor. Si deseas enfriarla rápidamente, puedes transferirla a un bol y ponerlo en un baño de agua fría con hielo. Algunos prefieren añadir el zumo de una lima y corregir la sal al final. Mantén la salsa caliente hasta el momento de usar.

La cocción prolongada permite que la salsa reduzca ligeramente y adquiera mayor cuerpo.

Ingredientes frescos para salsa verde: tomatillos, chiles, cebolla, ajo, cilantro

4. Ensamblaje y Servir

  1. En una sartén grande, calienta la mitad de la salsa verde a fuego medio-alto durante un minuto.
  2. Añade los totopos a la salsa caliente y mezcla suavemente con movimientos envolventes y delicados hasta que estén bien impregnados por todos lados, dejando que tomen sabor por 3-4 minutos mezclando constantemente. Este punto define si se prefieren chilaquiles más crujientes o más suaves.
  3. Mientras tanto, en otra sartén, fríe los huevos al punto deseado (estrellados, revueltos, etc.) y resérvalos.
  4. Para emplatar, coloca una porción de los totopos embadurnados en salsa en un plato. Agrega por encima el pollo deshebrado (si se usa), los huevos cocidos, el aguacate en rodajas o cubos, la cebolla morada o blanca en julianas, el tomate en tacos, una porción de queso fresco desmoronado y un chorrito de crema mexicana (que puede aligerarse con unas gotas de agua).
  5. Aliña el aguacate con aceite y sal, y echa sal a los huevos.

¡Buen provecho! Sirve inmediatamente para disfrutar de la textura crujiente de los totopos antes de que se ablanden por completo.

Trucos y Consejos Adicionales

  • Textura: La clave es que los totopos estén crujientes pero suaves; una textura intermedia es lo que define a los chilaquiles verdes auténticos.
  • Sabor balanceado: El tomatillo le da acidez y el chile serrano o jalapeño le pone el picante. Puedes modular el picante a voluntad, ya que como plato típico de desayuno, no debería picar en exceso.
  • Aprovechamiento: Los chilaquiles son perfectos para aprovechar tortillas del día anterior o pollo que haya sobrado.
  • Freír con aceite limpio: Utiliza aceite limpio para freír los totopos, evitando aceite usado para no alterar el sabor.
  • Almacenamiento: La salsa y el pollo desmenuzado que sobren pueden guardarse en un refractario de vidrio bien tapado en el refrigerador por un par de días.
  • Toque extra: Añadir cebolla morada encurtida y cilantro fresco picado al servir realza el sabor.
  • Rendimiento: 350 g de totopos suelen alcanzar para 4 personas, mientras que 500 g podrían rendir hasta 6 porciones, dependiendo de la cantidad de salsa y complementos.
Plato de chilaquiles verdes con huevo frito, crema, queso y cilantro

Información Nutricional (Valores aproximados por porción)

Componente Cantidad
Carbohidratos 71 g
Energía 771.5 kcal
Grasas 35.4 g
Fibra 6.3 g
Proteína 41.7 g
Grasas saturadas 10.8 g
Sodio 1329.7 mg
Azúcares 9.2 g

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