Aunque con la llegada del invierno bajan las temperaturas y en muchas ocasiones no hay mejor plan que tomar un chocolate caliente en casa, las fuentes o cascadas de chocolate son una excelente opción para cualquier momento. Tras indagar en el mercado de las fondues de queso tradicionales, incluyendo también las que admiten aceite o caldo, pasamos al mundo más dulce de estos artilugios, analizando las opciones que existen en versión doméstica para adaptarse a cada hogar y a todas las necesidades. En los últimos años, las cascadas de chocolate se han convertido en un elemento habitual en eventos sociales como bodas, comuniones o grandes fiestas. Siempre atrae las miradas y hasta el menos goloso termina por zambullir un pincho o brocheta en esa cascada dulce.

¿Cómo Funciona una Cascada de Chocolate?
El saber cómo se usa una fuente de chocolate no tiene mayor misterio, ya que todas tienen un manejo similar. Su principio básico de funcionamiento se centra en calentar el chocolate y mantenerlo en un estado líquido que le permite fluir a través de una serie de niveles, creando el efecto de una cascada. El proceso generalmente implica:
- Un elemento calefactor en la base que derrite el chocolate.
- Un tornillo sin fin o un sistema de bombeo interno que eleva el chocolate líquido hasta la parte superior de la torre.
- Una vez arriba, el chocolate se desborda y cae en cascada por los diferentes niveles, formando un flujo continuo.
Un sencillo mando giratorio permite encender la fuente de chocolate o establecer su función de mantenimiento del calor. Gracias a un indicador de luz, es posible saber en todo momento si la chocolatera se encuentra en funcionamiento o no.
Preparación del Chocolate Ideal
La preparación del chocolate para algunas fuentes requiere derretir el chocolate previamente en el microondas o al baño María y después añadirlo a la máquina. Por ello, es fundamental saber qué chocolate usar para una fuente de chocolate. En principio se puede utilizar cualquier tipo de chocolate, pero el resultado variará bastante. El mejor tipo de chocolate para una fuente es la cobertura de chocolate que contenga como mínimo un 39% de manteca de cacao. Si no fuese así, se debería agregar una pequeña cantidad de aceite vegetal o de aceite de canola, aunque sin ninguna duda este afectará al sabor del chocolate. Se puede utilizar cacao puro, chocolate negro, chocolate con leche y chocolate blanco.
Cómo usar una fuente de chocolate/FABI CEA
Mantenimiento y Limpieza de la Cascada de Chocolate
Limpiar una fuente de chocolate no resulta demasiado complicado. En primer lugar, se debe tener en cuenta que si se utilizan chocolates especializados para fuentes, estos no quedarán tan pegados ni incrustados, por lo que la limpieza será mucho más rápida y sencilla. Pero si se prefiere emplear un chocolate favorito, lo primero que se debe hacer es vaciar los restos de chocolate. A este respecto es importante saber que no se debe reutilizar este chocolate para su uso posterior. A continuación, se pueden retirar los restos de chocolate con servilletas de papel o con un trapo suave y limpio. Lo mejor será limpiar la fuente de chocolate nada más emplearla, ya que así el chocolate no estará endurecido y será más fácil de retirar.
Consideraciones al Elegir una Cascada de Chocolate
Antes de adquirir una cascada de chocolate, es útil considerar varios factores para asegurar que se ajuste a las necesidades y el uso previsto:
- Tamaño y Capacidad:
¿Se busca algo para una ocasión romántica en pareja o para grandes eventos? El tamaño depende mucho de cuántos comensales se esperan poder servir. Las fuentes más grandes son ideales para fiestas o reuniones numerosas.
- Formato:
Elegir entre fondue o fuente depende del gusto y también de la ocasión. Las fuentes son más adecuadas para fiestas más informales, con los invitados de pie que pueden ir y venir, mientras que las fondues están diseñadas más para reunirse sentados alrededor de una mesa.
- Fuente de Energía:
Las fuentes suelen ser todas eléctricas. Cuanta menos potencia, menos gasto, pero también costará más mantener la temperatura. En este caso, es más cómodo fundir el chocolate con los demás posibles ingredientes en un cazo al fuego, para verter la mezcla ya fundida en la fondue encendida.
- Materiales:
Mientras que las fuentes suelen ser todas metálicas (como el acero inoxidable, que proporciona resistencia, durabilidad y un aspecto moderno), las fondues pueden ser, además, de cerámica o hierro fundido. Estos materiales pueden tardar más en calentarse, pero retienen y distribuyen mucho mejor el calor.
- Accesorios:
Siempre suman y en este caso no suelen sobrar. Son imprescindibles los tenedores o brochetas, que deberían dar para todos los comensales recomendados.
- Montaje y Limpieza:
Algunos modelos, fabricados en acero inoxidable y con pies antideslizantes, tienen los clásicos tres pisos y la función de mantener caliente una vez que han adquirido la temperatura adecuada, facilitando su uso y limpieza.
