Consumo de Carne de Tortuga: Peligros, Tradiciones y Conservación

El consumo de carne de tortuga, una práctica ancestral en diversas culturas, presenta una serie de riesgos significativos para la salud humana y plantea serios dilemas éticos y de conservación. En distintas partes del mundo, la ingesta de este reptil, a menudo considerado un manjar exótico, ha desencadenado trágicos incidentes, subrayando la necesidad de una mayor concienciación sobre sus peligros y la protección de estas especies amenazadas.

Incidentes Fatales por Consumo de Carne de Tortuga

Un grave incidente ocurrió en el sur de Filipinas, donde al menos tres personas fallecieron y 32 requirieron hospitalización tras consumir carne de tortuga marina. Los afectados, pertenecientes a una comunidad indígena en Datu Blah Sinsuat, capturaron y cocinaron una tortuga marina para una comida comunitaria el 24 de noviembre. Dos días después, varios comensales comenzaron a experimentar síntomas como vómitos, vértigo y diarrea. Para el 1 de diciembre, el número total de casos ascendía a 35, con tres fallecimientos. Las autoridades sanitarias locales señalaron que la hipótesis principal es la contaminación de la carne, ya que ciertas especies de tortugas marinas pueden portar toxinas que causan enfermedades alimentarias.

De manera similar, en la isla Pemba, en el archipiélago de Zanzíbar, Tanzania, nueve personas, incluyendo ocho niños, perdieron la vida tras ingerir carne de tortuga marina. Cerca de cien personas fueron hospitalizadas. El consumo de carne de tortuga en Zanzíbar, a pesar de ser considerado un manjar, no es seguro y puede provocar quelonitoxismo, una forma de intoxicación alimentaria con una alta tasa de mortalidad. Los síntomas gastrointestinales iniciales pueden evolucionar a toxicidad neurológica, hepática y renal, pudiendo ser fatales.

Otro incidente reportado tuvo lugar en la región de Diana, Madagascar, donde 27 personas sufrieron una intoxicación alimentaria después de comer carne de tortuga marina. Los vecinos encontraron una tortuga marina que acababa de poner huevos, la mataron y compartieron la carne. Desde el 19 de octubre, 17 pacientes fueron ingresados en el hospital de Ambanja, con tres adultos en estado grave. Las autoridades sanitarias desaconsejan el consumo de muchas especies en esta época del año, y cada año, en las zonas costeras de Madagascar, unas cincuenta familias se intoxican, lamentándose regularmente muertes por el consumo de tortugas marinas y otras 24 especies de pescado durante la temporada de calor.

Imagen de una tortuga marina varada en la playa

¿Qué es el Quelonitoxismo y Cómo Afecta al Ser Humano?

El **quelonitoxismo** es una intoxicación alimentaria grave que puede ser mortal, causada por la ingesta de carne de tortuga marina contaminada con **quelonitoxinas**. Los síntomas iniciales incluyen una sensación de quemazón en la boca y garganta, seguida de problemas gastrointestinales como náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. En casos severos, puede haber complicaciones neurológicas, renales y hepáticas, e incluso disminución del nivel de conciencia. Las secuelas neurológicas en supervivientes pueden incluir cuadriplejía y demencia.

La carne, la piel y las vísceras de la tortuga pueden albergar bacterias, parásitos, biotoxinas y metales pesados nocivos. Estudios han detectado la presencia de contaminantes como mercurio, arsénico, plomo, organofosforados y organoclorados en los tejidos de las tortugas marinas. Estos contaminantes pueden causar enfermedades graves, incluyendo problemas renales, cáncer de hígado y efectos adversos en el desarrollo fetal y en niños. Investigaciones también han identificado la presencia de bacterias como Salmonella, E. coli, Mycobacterium, Chlamydia y Aeromonas en diversas especies de tortugas marinas.

Es importante destacar que cocinar la carne de tortuga no elimina las toxinas ni previene las enfermedades, ya que los animales no muestran signos externos de enfermedad. Los animales afectados por el quelonitoxismo incluyen diversas especies de tortugas marinas como la tortuga carey (*Eretmochelys imbricata*), la tortuga verde (*Chelonia mydas*), la tortuga boba (*Caretta caretta*) y la tortuga laúd (*Dermochelys coriacea*), así como la tortuga de agua dulce australiana de caparazón blando (*Pelochelys briboni*).

Tradición y Consumo de Tortuga en Diferentes Culturas

A pesar de los riesgos, el consumo de carne de tortuga tiene una larga historia en diversas culturas. En México, la ingesta de este reptil se remonta a la época prehispánica. Fray Bernardino de Sahagún documentó en su "Historia general de las cosas de Nueva España" que las tortugas eran buenas para comer. En el pasado, figuras como Gabriel García Márquez, Pablo Neruda y Ernest Hemingway habrían disfrutado de este manjar. Incluso hasta los años 60 existían empacadoras que fabricaban salchichas de tortuga.

En China y otros países del este asiático, la tortuga de caparazón blando es comúnmente utilizada. En Singapur, la sopa de tortuga es un plato reconocido por su rico sabor herbal, utilizando la carne, piel y vísceras. Se suele evitar el consumo de tortugas de concha dura debido a connotaciones míticas.

En la Franja de Gaza, la escasez de proteínas ha llevado a algunas familias a consumir tortugas marinas atrapadas en redes de pesca, a pesar de que son especies protegidas internacionalmente. Para muchas personas, ante la falta de alimentos, la carne de tortuga se convierte en una fuente de proteínas.

En Nicaragua, es común el consumo de huevos de tortuga. En el noroeste de Colombia, su consumo es habitual durante la Cuaresma, a pesar de que la compraventa y el tráfico de animales salvajes, incluidas las tortugas, es un delito penal.

Ilustración de una sopa de tortuga tradicional asiática

Aspectos Legales y de Conservación

En muchas jurisdicciones, la sopa de tortuga es ilegal debido a que numerosas especies están clasificadas como amenazadas o en peligro de extinción. En Filipinas, todas las tortugas marinas se encuentran protegidas legalmente. A pesar de esto, tradicionalmente, estos animales y sus huevos son cazados por algunas comunidades.

En México, se decretó una veda permanente para la ingesta de tortuga, aunque su consumo no se ha detenido por completo. Los conservacionistas advierten que la mortandad de tortugas por contaminación marina supera las muertes por consumo humano. Existe una desaprobación social mayor hacia el consumo de carne que hacia el de huevos, y algunas comunidades creen que los huevos son "menos dañinos" y poseen cualidades afrodisíacas.

La sobreexplotación de especies marinas y la crisis en el sector pesquero, agravada por la corrupción, la escasa infraestructura y la pobreza, también contribuyen a la disminución de las poblaciones de tortugas. A pesar de que algunas fuentes oficiales sugieren una recuperación de la población de tortugas gracias a las vedas, la captura ilegal persiste.

La pesca ilegal de tortugas en México, según testimonios de pescadores, requiere extrema precaución para evitar la detección por parte de las autoridades. El proceso implica voltear al animal, desangrarlo, abrirlo y extraer la carne, a menudo en condiciones precarias y con el riesgo de ser encarcelado.

Las tortugas marinas se enfrentan a múltiples amenazas, incluyendo la contaminación de los océanos, la pesca incidental, el cambio climático y el comercio ilegal de sus caparazones. Seis de las siete especies marinas de tortugas se encuentran en peligro de extinción.

TORTUGAS MARINAS: De Mil Tortugas Solo UNA SOBREVIVE | DOCUMENTAL 🐢

La Tortuga en la Gastronomía: Preparación y Sabor

La preparación de la carne de tortuga varía culturalmente y a menudo requiere métodos específicos para mitigar su aroma característico, considerado desagradable por algunos. Antes de cocinarla, se debe retirar la mayor cantidad de grasa posible, tanto de la carne cruda como durante la ebullición y cocción.

En México, Nayeli, siguiendo las tradiciones de su madre y abuela, prepara la carne de tortuga limpiándola a fondo, hirviéndola con sal de grano, ajo y epazote. Posteriormente, elabora una salsa con chiles guajillo y costeño, licuados con ajo, cebolla, sal y hierbas de olor. La pasta resultante se cocina en aceite y se le añade la carne para una última cocción.

El sabor de la carne de tortuga se describe como extraordinario, con una apariencia similar a la carne de res, pero con una suavidad y un sabor únicos. Algunos la comparan con una mezcla de filete de dorado y corte rib eye, con notas de mar y pradera. Esta experiencia gustativa, según algunos, explica en parte por qué se sigue capturando a pesar de ser un delito.

En la Franja de Gaza, Majida Qanan prepara la carne hirviéndola y mezclándola con verduras como cebolla, tomate y pimiento. Para limpiarla, la mezcla con harina y vinagre antes de enjuagarla y hervirla.

Fotografía de un plato de carne de tortuga preparado

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