La yuca, también conocida como mandioca o casava, es un llamativo tubérculo muy rico en almidón, originario de América del Sur y muy extendida por toda la cocina latinoamericana. Quienes son amantes de la papa probablemente también lo son de la yuca, un tubérculo muy popular en varios países de Centro y Sudamérica con el que se elaboran cientos de recetas típicas gracias a su suave sabor. Es un ingrediente económico, fácil de cocinar y muy versátil, convirtiéndose en un aliado culinario con sus múltiples formas de preparar, haciendo que su consumo no se vuelva monótono. En este artículo, exploraremos todo lo que debes saber sobre este alimento, cómo cocinarlo y algunas deliciosas ideas de preparaciones que puedes hacer.

El Alimento de la Tierra: La Yuca
La yuca es un tubérculo que, según la zona en que se encuentre, recibe diferentes nombres como: mandioca, cassava o guacamote. Este ingrediente se reconoce fácilmente por ser alargado y tener una cáscara de color marrón de aspecto leñoso; en su interior se encuentra la parte comestible de tonalidad blanca, dura y tersa con algunas fibras longitudinales. Su cultivo y consumo predomina en América Latina, aunque también es muy demandado en países tropicales de Asia y África, convirtiéndose en un producto agrícola de vital importancia para estas poblaciones.
Variedades de Yuca
Existen dos tipos de yuca: la dulce y la amarga. La primera pertenece a la especie Manihot utilissima, que es de un gusto suave al hervir y cuando se utiliza para hacer yuca frita tiene un sabor agradable que combina perfectamente con el crocante de su exterior. La amarga, por su lado, que también es apta para comer, se debe tener un mayor cuidado por ser tóxica al presentar pequeñas cantidades de compuestos de cianuro, por lo que no se recomienda consumir cruda y debe pasar por un proceso de cocción para que su consumo sea seguro. Ya que ambas variedades son similares y no es posible diferenciarlas, se sugiere siempre cocinar muy bien la yuca.
Preparación Preliminar de la Yuca
Antes de nombrar las diferentes y deliciosas preparaciones que se pueden hacer con yuca, debemos empezar por saber cómo es su cocción. La yuca cruda es mucho más dura que la patata o el boniato, así que hay que trabajar sobre una buena tabla y usando un buen cuchillo, con cuidado. Siempre hay que pelarla y, además, requiere ser parcialmente cocida antes de poder freírla.
Cómo Pelar la Yuca
Lo primero es pelar bien la yuca. Como es un tubérculo bastante duro, su forma de pelar es muy diferente a como se haría con una verdura o una papa, donde el cuchillo es la mejor manera de hacerlo en lugar del pelador. Para esto, sigue estos pasos:
- Lavar la yuca con agua y secar.
- Sobre una tabla firme de tamaño decente, y con un buen cuchillo de hoja grande y afilada, cortar los extremos y, a continuación, en dos o tres cilindros, según el tamaño y la longitud que busquemos en los bastones.
- Para pelarlos, hacer un corte ligero que atraviese la piel, de arriba hacia abajo en cada pieza, e introducir la hoja de un cuchillo más pequeño en el corte. Debería levantarse la piel fácilmente.
- En caso contrario, simplemente pelar con el cuchillo, dejando únicamente la carne blanca del tubérculo.
Como pelar yuca
Métodos de Cocción de la Yuca
Después de pelar y lavar la yuca, ya estará lista para llevarla a cocción, ya sea hervida, al vapor o frita. No hay un método de cocción mejor que el otro; la forma en que decidas preparar la yuca dependerá de tu preparación final o del tiempo que tengas destinado para cocinar, pero lo cierto es que ya sea hervida, frita o al vapor, quedarán deliciosas.
Yuca Hervida
La yuca con este método de cocción quedará tierna y muy suave, tanto que se deshace en la boca. Para esto, se debe poner una olla con agua a fuego alto, con un poco de sal y se introduce la yuca. Se deja hervir aproximadamente 20 minutos (el tiempo dependerá del grosor de los trozos de yuca) o hasta que quede blanda. Se puede pinchar con un tenedor para comprobar que está lista para retirarla del agua y escurrirla. Cuando estén cocidos todos los trozos de yuca dentro del agua, llevar esta a ebullición y cocer unos 10-15 minutos, o hasta que estén tiernos, pero aún firmes. Deben poder atravesarse con la hoja del cuchillo sin resistencia.
Desgraciadamente, la yuca es bastante insulsa, por lo que lo normal es utilizar esos tacos de yuca cocida como una base que combinaremos con otros ingredientes y salsas que serán los que realmente le darán sabor a nuestro plato. Se pueden añadir a guisos de carne, saltear con otros vegetales o simplemente añadir especias y aceite o mantequilla. Este método de cocción se realiza para preparar puré o para guisos, aunque también es muy común cuando se desea agregar la yuca a preparaciones de plato hondo como es el famoso sancocho en Colombia, que en este caso la yuca se cocina directamente en la sopa con los demás ingredientes para no perder el sabor que en ocasiones queda en el agua.
Yuca Frita
La yuca frita es una verdadera delicia, siendo suave y dulce por dentro y crocante por fuera. Frita es la opción más habitual de consumir este tubérculo. Se le puede dar la forma que queramos, ya sea tipo patata frita o patata chip. Pero en ningún caso haremos trozos muy grandes que puedan quedar crudos por dentro a pesar de la fritura. Si hacemos la yuca con forma de patata frita, justamente para asegurarnos de que se cocina bien, empezaremos a freír con un aceite no demasiado caliente. Cuando vemos que la yuca empieza a dorarse, la retiramos del aceite y subimos la temperatura de esta a un nivel alto. Volvemos a introducir nuestras tiras de yuca hasta que queden bien doradas.
Otra opción es cortar la yuca en bastones delgados, los cuales se sumergen en aceite caliente para llevarlos a una fritura profunda, quedando listos en pocos minutos o hasta que se observen bien dorados. Calentar abundante aceite en una sartén profunda o freidora y freír por tandas, a una temperatura de unos 160-170ºC. Ir girando las piezas a medida que vayan cogiendo color, y sacarlas cuando empiecen a estar doradas, sin dejar que se tuesten en exceso. Crujiente por fuera y tierna y cremosa por dentro, la yuca frita es un estupendo aperitivo o picoteo para servir con salsas al gusto, y combina especialmente bien con aderezos picantes, como mayonesa picante, salsa brava o también la asiática sriracha. La yuca frita se consume en varias recetas típicas de la región, ya sea en picadas, asados o acompañando platos de carnes, siendo un perfecto sustituto de la papa.

Yuca al Vapor
Al ser un alimento tan duro, la cocción al vapor va a requerir más tiempo que los otros métodos ya mencionados. La textura quedará cremosa casi igual que la yuca hervida, pero con la diferencia de que al no estar en contacto con agua no se perderán sus nutrientes. Es posible también rallar la yuca en crudo (con un rallador de queso o similar) y la masa que se obtiene se pone en una tela de quesero o trapo de cocina para escurrir parte del líquido que contiene, haciendo una bola y apretando. Una vez escurrida, la masa que queda se mezcla con otros ingredientes y se cocina al horno o al vapor hecho bolas de tamaño medio envueltas en papel de aluminio (u hoja de plátano si tienes). La masa es bastante pegajosa, por lo que no hace falta añadir huevo para que quede unida y firme.
Preparaciones Populares con Yuca
El suave sabor de la yuca la convierte en un ingrediente muy versátil con varias aplicaciones culinarias, ya sea para consumirse sola, en snack o como acompañamiento en platos fuertes en diversas presentaciones.
Pan de Yuca
De la yuca se puede extraer harina, la cual es una alternativa libre de gluten que se emplea en varias preparaciones típicas de la región como, por ejemplo, para la elaboración de pandeyucas, muy populares en Colombia y en Ecuador, que son horneados de yuca, queso y mantequilla en forma de rosca u ovalada, o para hacer las tradicionales arepas cuando no se tiene a la mano harina de maíz; se pueden sustituir por la de yuca, siendo esta una variación muy deliciosa. Por último, si quieres disfrutar de la yuca sin tener que cocinarla, puedes utilizar harina o almidón de yuca o perlas de tapioca que se obtienen a partir del almidón de yuca. La harina de yuca es la que se utiliza para hacer pan de gambas, por ejemplo.
Puré de Yuca
Aunque el puré de papa es muy famoso, el de yuca, a pesar de no ser tan conocido, no tiene nada que envidiarle. A simple vista, llegan a ser muy similares tanto en color como en textura; en ocasiones el de yuca puede llegar a ser más pegajoso, pero al momento de probarlo, su suave sabor enamorará a más de uno al derretirse en la boca. Al igual que el de papa, el puré de yuca suele servirse para acompañar carnes blancas, rojas y pescados.
Tapioca
La tapioca es el almidón extraído de la yuca, la cual se encuentra en forma de perlas o pequeñas esferas. Gracias a su sabor neutro, se emplean tanto en platos dulces como salados, aunque se destaca su uso en postres y bebidas. Antes de su consumo se deben hidratar ya sea en agua o leche, donde se hincharán, duplicarán su tamaño, se tornarán transparentes y con una textura viscosa, añadiéndose como espesante de algunas preparaciones de sopas, tés, postres fríos de leche, entre otros.

Chips de Yuca
Después de pelar la yuca, se taja y se sacan finas y largas láminas para freír, teniendo como resultado unos deliciosos y crocantes chips de yuca. Esta es una receta fácil, rápida y sabrosa que es una opción perfecta para acompañar diversos platos o como snack casero salado que sustituye a las papas fritas de paquete.