¿Qué son Las Caldas?
El pueblo de Las Caldas de Oviedo, situado a apenas 9 kilómetros de la capital asturiana y a 8 km de la ciudad de Oviedo, es una villa termal en toda regla. A día de hoy, es reconocido a nivel europeo por su elegante Balneario de aguas termales.
Unida desde el siglo XVIII a su balneario, el entorno conserva esa esencia mágica y nostálgica que poseen los espacios termales. Las Caldas pervive entre dos ríos, el Gafo y el Nalón. El ambiente rural y de contacto con la naturaleza es el principal protagonista, ofreciendo un lugar perfecto para cultivar cuerpo y mente.

Historia del Balneario de Las Caldas
La historia del Balneario de Las Caldas comenzó en 1772 con un proyecto en el que se llevó a cabo la canalización del agua termal y la construcción de un edificio de baños y habitaciones para que los enfermos pudieran hacer uso de sus aguas. La historia está directamente ligada al balneario de Caldas, diseñado en 1776 por Ventura Rodríguez, uno de los grandes arquitectos del barroco español.
Durante el siglo XIX vivió sus mejores años, transformándose y alcanzando su momento más álgido. Se dice que entre sus habituales se encontraban personajes tan distinguidos como la regente María Cristina. Considerado el primer balneario español, se hizo su propio espacio en el panorama de los grandes balnearios europeos. En 1860, José González Alegre compró el Balneario de Las Caldas y se propuso llevar a cabo una reforma que enfatizara su ya consolidado prestigio.
Alrededor de 1878, la familia de González Alegre decidió construir otro edificio para dar cabida a la gran afluencia de huéspedes, que se unía al primero a través de una galería de hierro y cristal erigida a modo de puente sobre la carretera Las Caldas-Oviedo. Progresivamente, se fueron agregando también una sala de billar, una sala de juegos y el Salón de los Espejos. A lo largo de estos años, las termas continuarían creciendo con nuevas alas bajo la supervisión del arquitecto J.M. Tres.
El Balneario de Las Caldas en la Actualidad
El actual concepto de turismo de salud, que concibe las estaciones termales no solo como un centro terapéutico, sino también preventivo y un lugar idóneo para el ocio, ha propiciado que las termas puedan abrir sus puertas de nuevo. Actualmente, tras décadas de abandono, Las Caldas trata de retomar su pulso «vacacional» con una rehabilitación cuantiosa de su balneario. La actuación integral se desarrolló sobre una superficie superior a los 32.000 metros cuadrados, con un total de 40.000 metros cuadrados diseñados para el total confort de los huéspedes.
En este espacio hay hoy día un hotel de cinco estrellas con 171 habitaciones, un balneario, un edificio de convenciones y servicios y un centro lúdico-termal. Es un lugar único donde alojarse, relajarse y practicar deporte en un aura de bienestar absoluto, perfecto para cultivar cuerpo y mente. En una clara apuesta por la ecología, los alimentos que pueden coger de su huerta no los compran, de forma que todo se mantiene en esa filosofía saludable y sostenible que respeta la naturaleza colindante.
Las aguas de Las Caldas son utilizadas a nivel terapéutico desde principios del siglo XIX, principalmente para el tratamiento de enfermedades cardíacas y reumáticas.

Instalaciones y Servicios
El balneario integra diferentes instalaciones, diferenciadas en tres zonas:
- El Manantial, de acceso privado (previa reserva), con su preciosa cueva de la que brotan las aguas mineromedicinales y termales, sus piscinas de contraste, circuitos, jacuzzi y Sala de Columnas.
- El área de Wellness & Beauty, con 25 cabinas para realizar los diferentes tratamientos que se ofrecen.
- El centro termal Aquaxana, el más moderno y también con distintas instalaciones, que incluye piscinas, rincones de relax y hasta solariums.
En este contexto, el Gran Hotel Las Caldas Wellness Clinic redefine el concepto de spa y salud, ofreciendo una experiencia inmersiva donde se puede hospedar en un hotel balneario de cinco estrellas actual, pero con el encanto de antaño. Todo en este alojamiento para adultos en Oviedo ha sido diseñado para el bienestar, buscando desconectar de la rutina en un entorno mágico.
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Salón de los Espejos
Después de casi un centenio de esplendor, a mediados del siglo XIX, el retiro termal más prestigioso de Europa cambia de dueños y se expande para albergar nuevas estancias y servicios de bienestar. Con esa ampliación, nacería la leyenda del Salón de los Espejos, que data de alrededor de 1878.
Este espacio, cuya esencia de su historia todavía puede observarse, se caracteriza por tres grandes lámparas de araña, molduras preciosistas en forma de ramilletes de flores y falsas columnas que recorren las paredes, dejando un halo mitológico. Cuenta con techos abovedados, relieves y murales con pinturas neoclásicas, grandes ventanales y suelos de madera encerada. Y, por supuesto, espejos.
En sus orígenes, y siguiendo las modas del momento, el Salón de los Espejos estaba integrado por dos habitaciones conectadas: una de menor tamaño con el gabinete de lectura, y la sala de baile, donde se celebraban veladas y conciertos. Por aquel entonces, un piano vertical presidía el espacio, que ocupaba casi la totalidad de la segunda planta. En él, el tiempo fluye libremente como las aguas de su manantial en las montañas asturianas, trasladando al visitante a otra época.

Sala de Columnas
La Sala de Columnas se inspira en el estilo original neoclásico de Las Caldas y de su Salón de los Espejos. Este espacio, una de las numerosas áreas destinadas al wellness, alberga un circuito termal privado que brinda la oportunidad de relajarse en la intimidad (a solas, o con acompañante). Incluye una piscina de flotación, pediluvio, duchas cenitales y de contrastes, terma romana, jacuzzi, cabinas de tratamientos y una zona de relax.
Entorno Natural y Patrimonio Cultural
Además del balneario, Las Caldas de Oviedo está llena de vida y de actividades, ofreciendo suficientes atractivos para realizar visitas entre tratamiento y masaje. El ambiente rural y de contacto con la naturaleza, es el principal protagonista. Aunque Las Caldas de Oviedo sea una aldea pequeña, cada rincón puede sorprender.
Castillo de Priorio / Castillo de Las Caldas
El Castillo de Priorio, también conocido como Castillo de Las Caldas de Oviedo, es una fortaleza de leyenda del siglo XIX situada en una colina sobre el valle del Nalón, semioculta por la arboleda y rodeada por el río Gafo. Se construyó en el siglo XIX sobre las ruinas del original, erigido en la época de Alfonso II de Asturias (años 760-842), quien lo usó para refugiarse de Hisham I. Es una fortaleza almenada cubierta de hiedra, con dos altivas torres flanqueándolo y un cuerpo intermedio, muy peculiar. Los nombres de todos sus dueños se hallan inscritos en una lápida en sus jardines. La arquitectura actual, de inspiración romántica, dependió del Arzobispado de Oviedo y, tras pasar por diversos dueños, actualmente es privado.
Cuenta la leyenda que Irene, hija de Rodrigo, mantuvo un amor con un paje, llamado Pablo. El padre, enfadado lo atacó y al defenderse, Pablo lo mató. Irene maldijo a Pablo, quien desesperado se arrojó al río golpeándose con una piedra. Esta es la razón, dicen los ancianos del lugar, del color rojizo de una de las grandes rocas del río Gafo, la piedra quedó teñida con la sangre del muchacho, para siempre.

Iglesia de San Juan de Priorio
El templo de San Juan de Priorio es una excelente muestra del románico asturiano, datando de los siglos XII y XIII. Posteriormente se ampliaron las capillas laterales en el siglo XVIII, y finalmente, en los siglos XIX y XX, se añadieron el pórtico y el baptisterio. Destaca la portada, única en Asturias, con tímpano decorado en el que se esculpió la visión de la Maiestas según los textos bíblicos, representando a Cristo impartiendo la bendición rodeado de tetramorfos. Un elemento muy raro en la arquitectura románica de Asturias. Se encuentra a menos de 10 minutos andando desde La Casa Azul de Las Caldas. Antiguamente, sus campanas hacían eco por todo el valle y podían oírse desde las afueras de Oviedo.
Cuevas de Las Caldas y Cuevas de La Lluera
La Reserva Natural Parcial de la Cueva de las Caldas abarca una zona de protección de 45 hectáreas, situada a pocos kilómetros de Oviedo/Uviéu, en el término de Priorio. Se trata de un espacio protegido de apenas 600 metros de profundidad que sirve como hábitat a una colonia de murciélagos catalogados como especie amenazada. Desde la entrada principal, un estrecho paso conduce a la galería del río subterráneo. Aguas arriba, la galería se hace más amplia y con un desarrollo lineal, sin apenas ramificaciones. En su tramo medio aparece la sima de la Figalina, que enlaza con la entrada superior.
Las Cuevas de La Lluera, descubiertas en 1979 y declaradas Bienes de Interés Cultural con categoría de monumento en 2007, representan el santuario exterior más completo del arte paleolítico en Europa. Contienen representaciones de más de 15.000 años de antigüedad, como caballos, uros, ciervos y bisontes, además de diferentes formas geométricas. Su gran importancia se debe a la escasez de este tipo de santuarios (la mayoría son interiores), junto al magnífico conjunto de grabados que aguardan. Se pueden visitar durante los meses de verano.

Senda Verde de Fuso de la Reina
Muy cerca de Las Caldas, Fuso de la Reina se ha convertido en destino de numerosos caminantes y ciclistas. Es un paraíso para senderistas y ciclistas que recorren una senda peatonal que aprovecha el antiguo trazado del ferrocarril. Es una vía verde de más de 25 kilómetros que transcurre entre los concejos de Oviedo y Tuñón. Para completarla hay que atravesar 8 túneles y 3 puentes. La ruta conecta con la Vía Verde: la Senda del Oso a la altura de Fuso, a través del trazado ferroviario original y una serie de caminos rurales.
Río Nalón
El río Nalón es el más importante de Asturias. Serpentea toda la comarca dibujando paisajes muy pintorescos llenos de biodiversidad. Un fantástico plan es realizar el camino que bordea su cauce atravesando Las Caldas de Oviedo. Junto al río, existe un paseo que bordea el pueblo de Las Caldas de Oviedo, más conocido por los habitantes del lugar como ‘La Escollera’, totalmente llano y accesible. Al final, se puede llegar a un pintoresco puente colgante.
El descenso en canoa del río Nalón por el tramo de Oviedo discurre entre los pueblos de Las Caldas, donde nacen las aguas termales del Balneario Real, y Trubia, que alberga la decimonónica fábrica de armas de Santa Bárbara y el inicio de la Senda del Oso. Es una zona con mucho caudal, con alrededor de 6 minirápidos, zonas de olas y zonas mansas. La empresa de turismo activo Naturaller ofrece la oportunidad de disfrutar de esta experiencia repleta de adrenalina, ideal para los amantes de los deportes acuáticos, la aventura y la observación de aves y animales.
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Cómo Llegar a Las Caldas
Si se accede desde la autopista A-66 (Oviedo-León) en sentido a Oviedo, 8 Km antes de llegar a Oviedo hay que tomar la salida 36 que enlaza con la N-630, dirección Soto Ribera -Morcín-Riosa. En el primer cruce que se encuentra, se gira a la izquierda, en dirección Soto Ribera - Mieres. Se sigue por la N-630 y tras un paso a nivel se encuentra una señal que indica la dirección de Las Caldas.
Si se accede por la autopista A-66 (Oviedo-León) procedente de Gijón, Avilés o Santander, antes de llegar a Oviedo, en la bifurcación situada a 5 Km, se debe tomar la dirección Oviedo Ronda Interior, León y a continuación la salida 31 Grado-La Espina. Una vez en ella, se toma la salida 4, N-634, Oviedo Oeste. Se cruzarán dos rotondas en las cuales se debe continuar dirección Grado-La Espina.