Los bollos de leche caseros son una opción perfecta para tus desayunos o meriendas. Estos suaves y esponjosos bollos, elaborados con ingredientes básicos, tienen un sabor irresistible que los convierte en un clásico de la repostería.
Ingredientes Básicos para Bollos Dulces
Para la preparación de estos bollos, se necesitan ingredientes como harina, leche, huevos y mantequilla. Es importante que tanto los huevos como la mantequilla estén a temperatura ambiente para que se integren mejor en la masa, lo que asegura que los bollos queden más suaves.
Preparación de la Masa
Primer Amasado y Reposo
En un bol grande, mezcla la harina, la sal y el azúcar glas. Diluye la levadura fresca en un poco de leche tibia y agrégala a la mezcla. Remueve bien todos los ingredientes, asegurándote de que la masa empiece a formarse de manera uniforme.
Añade los huevos, uno por uno, a la masa, mientras sigues mezclando. A continuación, incorpora la mantequilla a punto de pomada y amasa bien durante unos 10 minutos. Cuando tengas la masa, cubre el bol con un paño limpio y deja que la masa repose a temperatura ambiente durante 1 hora o hasta que haya duplicado o triplicado su tamaño.
Segundo Amasado y Formado
Cuando la masa haya crecido, colócala en una superficie enharinada y agrega 4-6 cucharadas de harina. Trabaja la masa hasta que vuelva a tener una textura manejable y elástica. Saca la masa del congelador y comienza a dividirla en porciones individuales. Dale forma a los bollos y ve colocándolos sobre una bandeja de horno cubierta con papel antiadherente.
Cubre los bollos con un paño y déjalos reposar durante 1 hora o 1,5 horas para que fermenten nuevamente. Si deseas unos bollos de leche aún más esponjosos, puedes dejar que la masa repose durante un tiempo más largo (hasta 2 horas) antes de darle forma. Esto permitirá que los bollos se inflen más al hornearse.
Horneado y Acabado
Retira el paño y pon a precalentar el horno a 175ºC. Pinta los bollos con huevo batido para darles un acabado brillante. Si lo deseas, puedes espolvorear un poco de azúcar por encima. Hornea hasta que estén dorados, de 18 a 20 minutos.
Opciones de Relleno y Conservación
Puedes rellenar los bollos con crema pastelera, chocolate o incluso mermelada de fresa o mermelada de manzana, por ejemplo, antes de hornearlos.
Para conservar los bollos de leche en óptimas condiciones, guárdalos en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 2-3 días. Si prefieres mantenerlos frescos por más tiempo, puedes congelarlos en una bolsa hermética. Para congelar, coloca los bollitos en una charola para hornear o un plato, mételos al congelador hasta que se solidifiquen. Luego, transfiérelos a una bolsa resellable de plástico, métela en otra bolsa (poner doble bolsa da mejores resultados) y congela por hasta 1 mes.
Panecillos de leche dulces - Extra tiernos - Pan tunja
Bollitos Suaves con Levadura para Acompañar
Cuando lo que más ansías es un pan casero, prueba esta receta de Bollitos Suaves con Levadura y sírvelos para acompañar la comida. Estos panes pequeños, suaves, esponjosos y dorados tienen todo lo que esperas de un pan de mesa. Sírvelos con mantequilla suave con un poco de sal.
Activación de la Levadura
La levadura seca activa está viva pero se encuentra en un estado latente. Es necesario añadir un líquido tibio para “activarla”. Para mejores resultados, utiliza agua caliente, pero no hirviendo (a unos 110 ℉ / 43º C) y déjala reposar de 5 a 10 minutos. Añadir azúcar (especialmente si tu receta lleva azúcar) ayuda a activar la levadura más rápidamente.
Para activar la levadura en esta receta, se debe añadir a 1 ½ tazas de agua tibia o caliente (a 100 ℉ aproximadamente). A los 5-10 minutos, la levadura debe verse espumosa. Si no espumea, significa que la levadura ya no está viva y deberás desecharla.
Para saber qué tan activa está la levadura, disuelve 1 cucharadita de azúcar en ½ taza de agua caliente (a unos 110-115 ℉). Usa una taza medidora para esto. Añade 2 ¼ cucharaditas (o un paquete) de levadura. A los 10 minutos, la levadura tendría que haber subido hasta la marca de 1 taza en la taza medidora. Si la levadura no burbujea y no tiene un aspecto espumoso, es muy probable que esté caduca.
La receta utiliza levadura seca activa. Si una receta indica levadura fresca y solo tienes levadura seca (o viceversa), puedes hacer una conversión correspondiente, ya que la levadura fresca y seca no son siempre intercambiables en cantidades iguales. Generalmente, 5g de levadura fresca equivalen a 1g de levadura seca.
Proceso de Elaboración
Activa la levadura en 355 ml de agua tibia por 5 minutos (1 ½ tazas). En un recipiente hondo o con una batidora eléctrica de pie con el aditamento de gancho para masa, mezcla la harina, sal, azúcar, leche en polvo, mantequilla y huevo. Con el motor en potencia baja, lentamente ve vertiendo la mezcla de levadura. Aumenta la potencia a media y bate hasta que quede una mezcla brillante y homogénea, unos 10 minutos.
Transfiere la masa a una superficie seca y dale forma de bola. Colócala en un recipiente hondo ligeramente engrasado, cúbrelo con plástico de cocina y déjalo en un lugar tibio o en el horno apagado (80-85 ℉, ver notas) a que levante la masa, hasta que duplique su tamaño, por 1 hora aproximadamente.
Desinfla la masa y déjala reposar unos minutos para que se destense el gluten. Cubre dos charolas de hornear con papel de hornear. Con un raspador de masa, parte la masa en 4 partes iguales y luego divide esas porciones en 8 partes iguales (de más o menos 35 gr cada una). Haz una bolita con cada porción apretándolas y girándolas con la palma de tu mano sobre la superficie de trabajo. Colócalas en las charolas de hornear con 5 cm de separación.
Coloca las charolas sobre el horno y cubre las bolitas con una toalla de cocina limpia. Precalienta el horno a 400 ℉ (200 ºC) y deja que los bollitos sigan levantando, hasta que dupliquen su tamaño, unos 30 minutos. Con cuidado, barniza su superficie con la mezcla de huevo batido. Hornea hasta que estén dorados, de 18 a 20 minutos, rotando las charolas a la mitad del tiempo de horneado. Sírvelos calientes o deja que se enfríen si quieres congelarlos.

Bollos Dulces de Anís: Una Variación Aromática
Los bollos dulces de anís, junto con las cristinas o los bollos de leche, y los famosos bollicaos rellenos de chocolate, son recetas que evocan la niñez. Se trata de una masa tipo brioche, aromatizada.
Ingredientes para la Masa de Anís
- 330 g. de harina de trigo con fuerza W220 o harina de trigo con 11,5 - 12,5 % de proteínas
- 60 g. de mantequilla
- 2 huevos M
- 75 g. azúcar
- 2 cucharadas de anís (30 ml.)
- 75 ml. de leche entera
- 15 g. levadura fresca de panadería o 5 g. de levadura seca de panadero
Proceso de Elaboración
En un bol añadimos la leche previamente calentada, el azúcar y la mantequilla derretida. Agregamos la levadura desmenuzándola con las manos. Si empleamos levadura seca de panadero, debemos saber que la equivalencia, con respecto a la levadura fresca es de 5 g. de levadura fresca por cada 1 g. de levadura seca, es decir, necesitaremos 5 g. de levadura seca de panadero para esta receta.
En un nuevo bol mezclamos la harina con la pizca de sal. Inicialmente en el propio bol, con la ayuda de una espátula o un tenedor, comenzamos a integrar los ingredientes sólidos con los líquidos. Amasamos 15 - 20 minutos la masa, hasta que esté lisa y elástica. En la mitad del proceso de amasado, dejaremos que la masa descanse 5 minutos sobre la superficie de trabajo.
Una vez que la masa esté lista la colocamos en un bol y la dejamos reposar durante 2 horas en un lugar cálido. Trabajamos la masa durante 1 o 2 minutos y le damos forma alargada. Dividimos la masa en porciones de unos 50 g. Nos saldrán 12 unidades. Achatamos ligeramente cada una de las bolitas y dejamos que vuelvan a fermentar durante 1 hora en un lugar cálido.
Pasado este tiempo los bollos habrán crecido. Horneamos a 200º C durante 10-12 minutos, sin aire para que no se resequen. Si vemos que la superficie de los bollos se dorase en exceso, lo cubrimos con papel de aluminio. Perfectos para desayunar o merendar.
Bollitos de Pan de Leche Tangzhong
Esta receta de bollitos de pan de leche Tangzhong utiliza una técnica que consigue derretir la mantequilla y una mezcla homogénea con los ingredientes líquidos en caliente, dando un resultado más esponjoso y uniforme.
Ingredientes
Tangzhong
- 50 g leche entera
- 50 g de agua
- 50 g de harina de fuerza
Masa final
- 250 de leche entera (1 vaso)
- 112 g azúcar
- 112 mantequilla
- 2 cdtas de sal
- 600 g de harina de fuerza
- 15 g de levadura de panadería seca (de acción rápida)
- 2 huevos batidos
- 1 huevo batido para pintar los bollitos antes de ir al horno
Preparación
Prepara un tangzhong poniendo los ingredientes a calentar a fuego medio hasta obtener una pasta espesa pero bien integrada. Pon la mezcla en un bol, cubre a piel con film de cocina, para que no se reseque la superficie, y deja que se enfríe hasta que llegue a temperatura ambiente.
Pon en un cazo el vaso de leche, el azúcar, la mantequilla y la sal, y mezcla a fuego medio hasta que la mantequilla se derrita, sin que llegue a hervir en ningún momento. En la cubeta de la amasadora, mezcla la harina y la levadura. Añade la mezcla del cazo (leche, azúcar, mantequilla y sal) y amasa. Añade el tangzhong y mezcla. Termina añadiendo los huevos batidos, y amasa todo unos 5 a 10 minutos hasta conseguir una masa bien trabada, lisa y brillante.
Cubre con film de cocina o un paño, y deja que la masa haga un primer levado durante una hora más o menos. Prepara una bandeja de horno y úntala generosamente con aceite o mantequilla. Una vez la masa ha completado el levado, divídela en bolitas (saldrán unas 20). Idealmente, pesa la masa y divídela en piezas de igual tamaño, formando los bollitos en una superficie de trabajo muy ligeramente enharinada (o alternativamente, con un poco de aceite). Coloca los bollitos en la bandeja dejando espacio entre ellos, porque volverán a crecer. Deja que hagan un segundo reposo por unos 30 minutos.
Precalienta el horno a 180º, pinta con huevo batido y lleva al horno unos 25 minutos. Puedes cubrirlo con papel de aluminio los primeros 10 minutos para que no se tuesten demasiado.