Un Clásico de la Repostería Casera
Los bizcochos son uno de los dulces más populares que existen, no solo a la hora de comerlos, sino también entre los aficionados a la repostería. Hay pocas recetas tan diversas como las de bizcochos, con miles de versiones e ingredientes muy diferentes. Si te gusta perderte mirando las bonitas y sabrosas ondulaciones bicolores de este postre, no hay más que ponerse el delantal y encender el horno.
El bizcocho de yogur marmolado es un clásico que siempre apetece, ideal para los desayunos y meriendas. Es un bizcocho fácil aunque muy vistoso, y en realidad, muy sencillo de elaborar. Su textura tiene que estar húmeda y esponjosa, una característica muy apreciada. Además, es un pastel perfecto para celebraciones; si es así, envuélvelo con mimo y añade una bonita cinta. La densidad de la masa no debe asustar, ya que no hay problema en absoluto al trabajar con ella.

La Versatilidad de la Medida del Yogur
Este bizcocho es muy fácil de preparar porque se elabora con la famosa medida del yogur. Se trata simplemente de utilizar el envase del yogur para medir la cantidad del resto de ingredientes. Resulta tan fácil elaborarlos que acabas aprendiéndote de memoria las proporciones de cada elemento y da mucho juego para experimentar con ingredientes adicionales.
Ingredientes Esenciales para tu Bizcocho Marmolado
Para conseguir el mejor bizcocho marmolado, la calidad de los ingredientes es clave. Conviene que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente para una mejor integración de la masa.
Para la receta tradicional con medida de yogur (molde redondo de 20 cm o rectangular de 30 cm)
- 1 yogur natural (de 125 g)
- 3 huevos (tamaño mediano o talla M)
- Harina: 3 medidas de yogur (aproximadamente 220 gramos de harina de trigo normal)
- Azúcar: 2 medidas de yogur (entre 150 y 200 g, según el dulzor deseado)
- Aceite de oliva: 1 medida de yogur (65 ml). Si te gusta que en el sabor final se aprecie el aceite, utiliza uno de sabor potente, pero si prefieres que sea más discreto, utiliza un aceite de sabor suave. Puedes usar aceite de girasol como alternativa.
- 1 sobre de levadura en polvo (16 g) o polvos de hornear.
- 4 cucharadas soperas de cacao puro en polvo (aproximadamente 20 gramos). El cacao puro no tiene azúcar ni ningún tipo de añadido, es solo cacao cien por cien.
- Mantequilla para untar el molde.
- Una generosa pizca de sal.
- Azúcar de vainilla (1 sobre de 8 gramos) o esencia de vainilla.
- Ralladura de un limón (solamente la parte amarilla, evita rallar la parte blanca).
Ingredientes para una variación con nata (molde de cake de 26 cm de largo y 7 cm de alto)
- 300 g de harina de repostería
- 10 g de levadura de repostería tipo Royal
- 200 g de azúcar común
- 4 huevos L
- 80 ml de aceite de girasol o de oliva suave
- 170 ml de nata (crema de batir, de origen animal o vegetal)
- Ralladura de 1 limón
- 125 g de yogur natural sin azúcar
- 22 g de cacao puro sin azúcar + 2 cucharadas de leche
- Decoración: Azúcar glas
Preparación Paso a Paso: Creando el Efecto Marmolado
1. Preparativos Iniciales
Lo primero que vamos a hacer para preparar este bizcocho marmolado es sacar los ingredientes de la nevera para que estén a temperatura ambiente. Ponemos a precalentar el horno a 180º C con calor arriba y abajo (o 175º C con aire y calor abajo, o calor abajo y arriba a 180º C), al menos 10-20 minutos antes de introducir el bizcocho.
Prepara el molde que vayas a usar. Unta un molde con un poco de mantequilla y espolvorea con harina. Si la mantequilla está demasiado dura, pon una poca en un vaso y al microondas 5 segundos para que prácticamente se derrita y puedas utilizarla. También puedes forrar el molde con papel de horno, y así seguro que no se te pegará.
2. Elaboración de la Masa Base
En un bol grande, volcamos el yogur (si vas a usar el vasito como medidor, vacíalo primero). Añadimos los huevos y el azúcar, la pizca de sal y el azúcar de vainilla (o esencia de vainilla). Batimos con unas varillas (eléctricas o manuales) hasta que la masa se vuelva espumosa, blanquecina y duplique su volumen, durante unos 5 minutos.
A continuación, añadimos el aceite (de oliva o girasol) y el yogur y seguimos batiendo hasta que la mezcla quede homogénea y sin grumos. Si usas la ralladura de limón, incorpórala en este punto y bate de nuevo para integrar todo.
Ahora, sitúa un colador justo encima del bol y ve añadiendo las medidas de levadura y harina, de forma que pasen por él. Este proceso es el tamizado, que sirve para que la harina se incorpore a la mezcla sin grumos y así se disuelva mejor entre los ingredientes líquidos. Con la ayuda de una batidora a la velocidad más bajita que tengas, o con movimientos envolventes con las varillas, integra la harina a la masa. Cuando dejes de ver grumos de harina, deja de batir para evitar sobrebatir la mezcla y obtener una masa homogénea.
Bizcocho Marmolado MUY ESPONJOSO. Receta Fácil y Rápida
3. El Secreto del Marmolado: Cacao y Textura
Una vez tenemos la masa lista, vamos a separarla en dos boles distintos. En el bol donde hiciste la masa, deja aproximadamente 1/3 o la mitad del total de la masa, y el resto lo pasamos a otro bol o recipiente que tengas a mano.
En la parte de la masa que contiene menos cantidad, le añadimos el cacao puro en polvo. Puedes disolver el cacao puro en polvo con un poco de leche antes de añadirlo a la masa para asegurar que no queden grumos. Mezcla bien hasta que el cacao esté perfectamente integrado y no queden grumos.
Ahora toca verter la mezcla en el molde y puedes hacerlo de muchas formas. Lo ideal es crear varias capas de diferente color, por lo que irás echando alternativamente mezcla sin cacao y encima con cacao. Por ejemplo, echa un tercio de la masa blanca y un tercio de la de chocolate, y así hasta terminar de añadirla por completo, creando capas de forma alternativa: masa de chocolate, masa blanca, masa de chocolate, y así hasta acabar con las mezclas.
Para que tu bizcochuelo esté bonito, con la ayuda de un cuchillo o palillo, remueve levemente los diferentes colores creando formas en la masa para lograr el efecto marmolado. Si remueves mucho te saldrá el pastel muy revuelto; si mezclas menos o poco, los dos tipos de masas se van a diferenciar mucho mejor. Puedes ir probando cómo te gusta más el aspecto final. En función de la cantidad y fuerza con que añadas cada color, el resultado quedará distinto, ¡sorpresa!

4. Horno y Enfriado
Con el horno precalentado a 180º C (o 170º C en la zona media-baja), introduce el molde. El tiempo de horneado es orientativo, ya que depende de varios factores como el tipo de molde y el horno, pero de media este bizcocho necesitará entre 30 y 55 minutos (generalmente unos 35-40 minutos). Si tu horno tiene calor solo de abajo, hornea en la balda del medio. Es crucial no abrir el horno durante los primeros 30 minutos del proceso de cocción bajo ningún concepto.
Haz la prueba del palillo: pincha con un palillo o una brocheta el bizcocho en la parte más gruesa del pastel, y si sale sin restos pegados, es que está listo. Apaga el horno y deja el bizcocho dentro con la puerta entreabierta durante 10 minutos. Extrae lentamente la aguja: no debe llevar adherida masa aún cruda. No confundas la textura pegajosa de la fruta con lo que es la masa del bizcocho.
Pasados los 10 minutos, saca el bizcocho del horno, desmóldalo pasando un cuchillo por el borde y despegándolo de las paredes (o simplemente sacándolo con el papel de horno del molde), no tendrás mucha dificultad. Pásalo a una rejilla y déjalo enfriar durante al menos 30 minutos, ya que así será más fácil cortarlo porque su estructura estará más compacta. Cuando el bizcocho haya perdido temperatura y esté templado o frío, ya está listo para comer y disfrutar de su esponjosidad y delicioso sabor.

Consejos para un Bizcocho de Yogur Marmolado Perfecto
- Temperatura de los ingredientes: Conviene que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente. Si te has olvidado de sacar los huevos de la nevera, un remedio casero es sumergirlos en agua tibia durante unos minutos para atemperarlos.
- Tamizado de harina y levadura: Siempre se aconseja tamizar la harina y la levadura para que la mezcla sea homogénea y sin grumos. Si no tienes un tamiz, pásala por un colador.
- No sobrebatir: Una vez que se integra la harina, mezcla solo hasta que desaparezcan los grumos para evitar desarrollar demasiado el gluten y conseguir una textura más tierna.
- Control del horneado: Comprueba el punto de horneado justo después del tiempo indicado; ya debería estar dorado y empezando a separarse de los lados del molde. Palpa la superficie con los dedos: debe tener un tacto firme. Si la superficie se tuesta demasiado, cubre con papel de aluminio.
- Intensidad del sabor a cacao: Si quieres que la capa de cacao sepa realmente a chocolate, puedes incrementar la cantidad de cacao en polvo que añades. No temas experimentar, porque aunque de color quede intenso, el sabor se diluye un poco.
- Acabado y textura: El acabado final dependerá del horno. Si deseas un acabado un poco más duro y crujiente por encima, déjalo 5-10 minutos más en el horno, y ve comprobando con el palillo el punto.
- Conservación: Guarda el bizcocho en un recipiente hermético para evitar que se seque; se mantiene perfecto durante 3 o 4 días. También puedes congelarlo en porciones en bolsas adecuadas y descongelar a temperatura ambiente a medida que necesites.
Personaliza tu Bizcocho: Variaciones Creativas
Lo más útil de esta receta es aprender a preparar bizcochos marmolados en capas, y ya has visto que es sencillísimo: dividir la mezcla, tintar una parte y crear capas. Anímate a elaborar tu propio bizcocho marmolado con capas de distintos colores o sabores. Puedes experimentar con ingredientes adicionales como:
- Puré de zanahoria
- Frutos secos picados
- Puré de calabaza
- Mermelada de frutos rojos
- Trocitos de frutas