Uno de los temas que más dudas genera entre madres y padres es saber cuánta leche debe tomar su bebé en cada etapa de su vida. Las necesidades nutricionales cambian rápidamente durante los primeros meses y años, y conocer las cantidades recomendadas es clave para asegurar su correcto desarrollo. A medida que el bebé crece, sus requerimientos evolucionarán, pero lo más importante es mantener una rutina flexible, observando siempre las señales de tu pequeño y consultando con profesionales de la salud.
Aquí te ayudaremos a guiarte sobre el tipo de leche, la cantidad y la frecuencia recomendada.

El Primer Año de Vida
Durante los primeros meses de vida, la alimentación del bebé es crucial para su crecimiento y desarrollo. La leche, ya sea materna o fórmula, es el alimento esencial.
Lactancia Materna Exclusiva (0 a 6 meses)
La recomendación general es la lactancia materna de forma exclusiva durante los primeros 6 meses de vida. La leche materna es el único alimento que se le debe dar al bebé y el que hará que esté adecuadamente nutrido e hidratado. Contiene nutrientes y componentes bioactivos que ayudarán al óptimo crecimiento y salud de tu bebé, especialmente en sus primeros meses.
- A libre demanda: No existe un límite en la cantidad; los bebés toman la leche que requieren en el momento que así lo desean. La producción de leche se regula mediante la demanda del bebé: a más demanda, más producción de leche.
- Frecuencia: En los primeros meses, los bebés suelen tener tomas con una frecuencia de cada 2 a 4 horas, dependiendo de la semana de nacimiento, el tamaño de su estómago y la forma e intensidad de succión. Serán momentos de mucha demanda para la madre, lactando mañanas, tardes, noches y madrugadas, al menos durante los primeros cuatro meses.
- Exclusividad: La leche materna durante los primeros 6 meses aproximadamente, es lo único que necesitan para un crecimiento y desarrollo adecuado; no necesitan ni agua, ni infusiones, ni sólidos adicionales.
Banco de Leche Materna: Leche en Mamadera
Algunas madres optan por extraer leche materna para que otra persona pueda alimentar al bebé en su ausencia o para iniciar la alimentación complementaria. Para una correcta higiene y conservación, se deben seguir estos pasos:
- Higiene: Limpia el área antes de la extracción y lávate bien las manos con agua y jabón.
- Recipientes: Usa recipientes previamente lavados con agua y detergente, de preferencia esterilizados.
- Extracción: Extrae la leche materna mediante extracción manual o con un extractor de leche.
- Almacenamiento: Cierra bien el envase y anota la fecha y hora de extracción. Guárdala en el refrigerador, al fondo (nunca en la puerta por los cambios de temperatura).
- Congelación: Una vez fría, la puedes congelar. Si has extraído una gran cantidad, divídela en envases que contengan la cantidad necesaria para una toma (entre 50cc y 100cc) para evitar desechar el sobrante, ya que la leche descongelada no se puede volver a congelar.
El tiempo de conservación de la leche materna extraída, según Chile Crece Contigo, es:
- A temperatura ambiente: según las condiciones climáticas de la zona.
- 3 días: Refrigerador (al fondo de las bandejas).
- 1 mes: Congelada en refrigerador de 1 puerta.
- 3 meses: Congelada en refrigerador de 2 puertas.
- 24 horas: En el refrigerador si ha sido descongelada.
- 1 hora: A temperatura ambiente si ha sido descongelada.
Alimentación con Fórmula Infantil (0 a 12 meses)
En aquellos casos en que la lactancia materna no sea posible, la recomendación de la fórmula infantil debe venir del profesional de la salud. Los expertos entienden la composición de nutrientes y compuestos bioactivos de cada fórmula y cuál debería ser la adecuada para tu bebé.
Las fórmulas infantiles están diseñadas para satisfacer las necesidades nutricionales de los lactantes, asegurando su crecimiento y desarrollo conforme a los parámetros normales. Existen fórmulas "especiales" para bebés con condiciones de salud como alergia a la proteína de leche de vaca, problemas digestivos (diarrea, vómito, reflujo) o intolerancia a algún componente. El pediatra o nutricionista es el calificado para recomendar la fórmula apropiada y asesorarte en su uso.

Tipos de Fórmulas Infantiles
La alimentación con fórmula infantil varía dependiendo de la etapa del bebé:
- Fórmula de inicio o etapa 1: 0 a 6 meses de edad.
- Fórmula de continuación o etapa 2: 6 a 12 meses.
- Fórmula de crecimiento o etapa 3: A partir del año de edad.
- Fórmulas de especialidad: Que van de 0 a 12 meses.
Preparación de la Fórmula
Es de gran importancia que la preparación de la fórmula se haga de acuerdo con las indicaciones de la marca, pues de no hacerlo puede causar malestares digestivos y nutricionales en el bebé. La preparación y la conservación correctas de la fórmula reducen el riesgo de que el bebé contraiga alguna enfermedad.
- Verificación: Verifica la fecha de vencimiento de la fórmula antes de abrirla por primera vez.
- Higiene personal: Lávate las manos con agua y jabón.
- Limpieza de utensilios: Limpia y prepara la mamadera, los chupetes y las tapas.
- Al primer uso, esteriliza mamaderas y accesorios (hirviendo por cinco minutos o usando un esterilizador).
- Después del primer uso, lávalos con agua y jabón y deja que se sequen solos. Usa un cepillo para limpiar los pliegues.
- Higiene del envase: Lava y enjuaga cuidadosamente, así como seca la parte superior del envase de la fórmula y las cucharas antes de abrirlos.
- Preparación del biberón:
- Hierve el agua potable o usa agua embotellada.
- Lee las instrucciones que figuran en el envase de la fórmula para saber qué cantidad de agua y de polvo necesita. Cada marca y etapa tiene una preparación diferente.
- Vierte el agua hervida y tibia necesaria en la mamadera limpia.
- Agrega la cantidad exacta de polvo al agua. Echa la cuchara al ras sin presionar. Solo se debe usar la cuchara que viene con el envase.
- Cierra la mamadera y mezcla bien los ingredientes agitándola suavemente.
- Comprueba la temperatura vertiendo unas gotas en el interior de la muñeca. La toma debe estar tibia, no caliente.
Según la AAP, "es mejor entibiar la fórmula para bebés menores de seis meses porque aún no son capaces de regular bien su temperatura corporal".
Conservación de la Fórmula Preparada
- Después de servirle la fórmula a tu bebé, si no la termina por completo dentro de 1 hora, debes desechar los restos de porciones no consumidas.
- La fórmula preparada que no se le ha dado a un bebé puede almacenarse en el refrigerador durante 24 horas para prevenir la contaminación bacteriana.
- No calientes la leche en el microondas, pues no conseguirás atemperar de forma homogénea.
Frecuencia y Cantidades de Fórmula por Edad
La cantidad de leche que toma un bebé alimentado con fórmula puede ser más fácil de medir. Las cantidades pueden situarse entre 30 y 60 ml por toma en un recién nacido. A medida que pasan los días, la capacidad del estómago aumenta y los bebés pueden ingerir más leche en cada toma.
- Primer mes: El bebé consume entre 60ml a 118ml cada dos a cuatro horas durante el día y la noche. Hacia el final del primer mes, tomará al menos 120 mL por vez, con un horario de alimentación de cada 4 horas aproximadamente.
- Después del primer mes hasta los 4 meses: Ingiere entre 118ml y 176ml cada cuatro horas. Muchos bebés alimentados con fórmula dejarán de necesitar un biberón a medianoche, porque están consumiendo más durante el día. Su capacidad estomacal aumenta, lo que significa que pueden pasar más tiempo sin comer entre tomas, ocasionalmente hasta 4 o 5 horas seguidas.
- A los 6 meses: Su bebé consumirá de 180 a 240 mL cada vez que se alimente, 4 o 5 veces en 24 horas.
En promedio, un bebé debería tomar aproximadamente 75 mL de fórmula por día por cada 453 g de peso corporal. Sin embargo, tu pediatra o nutricionista debe ser quien te dé las instrucciones de la cantidad y frecuencia dependiendo de las necesidades y la etapa de tu hijo. Es muy importante continuar prestando atención a las señales de hambre y saciedad de tu bebé.
Calculando la Ingesta de Leche
Una forma aproximada de estimar la cantidad de leche (fórmula) que necesita un niño es multiplicar su peso por 150 ml, lo que permite calcular el volumen total de leche que necesitará en un día. Luego, esa cantidad se divide por el número de tomas diarias. En términos simples, esto equivale a unos 150 ml de leche por kilo de peso al día. Recuerda que estas cifras solo deben tomarse como referencias generales.
La siguiente tabla orientativa muestra la equivalencia de la edad del bebé en términos de necesidad de leche:
| Edad | Leche necesaria (aproximada) |
|---|---|
| Recién nacido | 60 ml por kilogramo y día |
| < 1 mes | 180 ml por kilogramo y día |
| 1 - 3 meses | 150 ml por kilogramo y día |
| 3 - 6 meses | 120 ml por kilogramo y día |
| 6 - 9 meses | 100 ml por kilogramo y día |
| 9 - 12 meses | 90 ml por kilogramo y día |
Estas cifras son referencias generales. Generalmente, un lactante necesita al menos 8-12 tomas diarias, cada dos o tres horas, y esta cantidad disminuye con el paso del tiempo. La ingesta de leche del bebé varía mucho durante su primer mes, luego debería haber una disminución gradual cuando el bebé empiece a consumir alimentos distintos de la leche.
Alimentación Después del Primer Año
Una vez que tu bebé cumple un año de edad, sus necesidades de leche cambian. Ya no es necesario que tome la misma cantidad de leche que en sus primeros meses de vida. Según los expertos, un bebé de 1 año necesita alrededor de 2 a 3 vasos de leche al día para obtener los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo. Sin embargo, es importante recordar que esto puede variar dependiendo de cada niño. Además, a esta edad, se recomienda ofrecer diferentes alimentos para diversificar su alimentación y promover un crecimiento saludable.
- Lactancia materna: La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda continuar con la lactancia materna complementaria hasta los 2 años de vida, prioritariamente.
- Leches de crecimiento: Las fórmulas de crecimiento están especialmente diseñadas para cada etapa del desarrollo y están adicionadas con nutrientes y otros compuestos (prebióticos, probióticos, HMOs, etc.) que ayudan a cubrir los requerimientos aumentados de nutrientes del niño a partir del año. La ESPGHAN recomienda las leches de crecimiento como el alimento adecuado para niños de 1-3 años, como parte de una dieta diversificada.
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Consideraciones Generales y Consejos Importantes
Señales de Hambre y Saciedad
Es fundamental aprender a identificar las señales de hambre y saciedad de tu bebé:
- Hambre: Buscar el pecho girando su cabeza, haciendo movimientos de succión, llevándose las manos a la boca, inquietarse, sacar la lengua o tratar de succionar todo lo que encuentran.
- Saciedad: Cerrar la boca, alejar la cabeza del pecho o del biberón, o si se pone inquieto o se distrae fácilmente mientras está comiendo.
Si tu bebé parece querer más o menos de las cantidades estándar constantemente, háblalo con su pediatra. El bebé no debe tomar más de 960 mL de fórmula en un lapso de 24 horas.
Beneficios de la Leche para el Bebé
La leche, ya sea materna o de fórmula, ofrece múltiples beneficios esenciales para el desarrollo:
- Formación ósea: Su alto contenido en calcio fomenta la formación de huesos, haciéndolos más resistentes.
- Relajación: Contiene triptófano, un aminoácido que contribuye a la relajación y ayuda a conciliar mejor el sueño.
- Salud bucodental: Ayuda a luchar contra las caries y otras enfermedades de la boca.
- Hidratación: Previene la deshidratación.
- Neurodesarrollo e inmunidad: Las fórmulas infantiles han mejorado su composición, incluyendo componentes como ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (LCPUFA, especialmente DHA) para el desarrollo de la agudeza visual y la función cognitiva, así como lactoferrina y nucleótidos para potenciar la función inmunitaria.
Qué Leches Debemos Evitar
Evita que tus hijos consuman en los primeros años leches de sabor (chocolatadas, vainilla, etc.) que suelen tener azúcar añadida y/o edulcorantes. Aunque las leches vegetales (almendras, arroz, soja, avena) han ganado popularidad, es crucial consultar con un pediatra o nutricionista antes de introducirlas en la dieta del niño, ya que no todas son nutricionalmente adecuadas como sustituto de la leche materna o de vaca en etapas tempranas.
La Individualidad de Cada Bebé
La alimentación del recién nacido suele ser uno de los temas donde más dudas surgen. Cada bebé es diferente; algunos tomarán el biberón rápida y eficazmente, y otros de forma lenta, saciándose antes. Ningún libro o sitio web puede decirte exactamente la cantidad o la frecuencia con la que necesita alimentarse el bebé ni cómo manejarlo durante las comidas. Lo más importante es observar a tu bebé, respetar su ritmo y sus necesidades individuales. Asistir a los controles pediátricos periódicos es vital, ya que el médico puede evaluar el crecimiento de tu bebé y orientarte ante cualquier duda sobre su alimentación.