Los movimientos del bebé en el útero son una de las experiencias más esperadas y emocionantes durante el embarazo, evidentes y perceptibles para la futura madre. Estos pueden manifestarse de diversas formas, como patadas, golpecitos y balanceos, por ejemplo.
Primeros Movimientos Fetales y su Evolución
Notar la primera patada del bebé es un momento único en el embarazo y la primera señal tangible de su crecimiento dentro del útero. Aunque el test de embarazo haya dado positivo, es normal que la madre espere con ansias este instante.
Los movimientos fetales se detectan de forma muy precoz. Entre las semanas 8 y 9, cuando el bebé apenas mide entre 32 y 43 mm de longitud, ya se aprecian en la ecografía. Al principio, son solo unos amagos, pero día a día, esas ligerísimas sacudidas se hacen más evidentes y complejas.
Generalmente, la madre primeriza empieza a percibir los primeros movimientos de su bebé alrededor de la semana 20 de gestación. Las mujeres que han tenido embarazos previos suelen referirlo con anterioridad, habitualmente alrededor de un mes antes. Es un proceso variable y no se produce de forma exactamente igual en todas las mujeres.
Los primeros movimientos que se notan son suaves y ligeros, a menudo descritos como aleteos, "mariposas" o burbujas de gas. Poco a poco, este ligerísimo caracoleo se convierte en fuertes sacudidas que, en ocasiones, pueden llegar a ser molestas. Aproximadamente entre las semanas 21 y 24, es posible sentir movimientos bruscos dentro del abdomen e incluso verlos desde fuera.
El hipo fetal, que puede durar desde un minuto hasta una hora, es perfectamente normal. A medida que avanza el embarazo, alrededor de las semanas 25 a 28, el bebé puede comenzar a patear y estirarse, y es posible que rote o cambie menos de posición, pero se retuerza y se sacuda más. Los movimientos suelen ir en aumento desde que se empiezan a percibir hasta alrededor de la semana 28 de gestación. Posteriormente, pueden aumentar los periodos de sueño fetal, durante los cuales el bebé está más calmado. Sin embargo, a medida que la gestación avanza, cuando se producen los movimientos, la fuerza o intensidad sigue aumentando. Estos bruscos movimientos son una buena prueba de que el bebé se encuentra sano.

Factores que Influyen en la Percepción y Actividad Fetal
Periodos de Mayor Actividad
A medida que el bebé crece, sus movimientos dentro del útero aumentan. Tiende a estar más activo durante ciertas horas del día, como después de comer o en la noche. Es posible que un bebé esté más activo alrededor de una hora después de que la madre haya comido, debido al aumento del nivel de azúcar (glucosa) en su sangre. El movimiento fetal normalmente aumenta durante el día y el pico de la actividad se registra tarde en la noche.
El bebé puede moverse en respuesta a estímulos externos, como escuchar sonidos, voces o ver luces brillantes. Esto se observa con ciertos ruidos o cuando la madre está realizando alguna actividad que implica interacción con otras personas.
Factores Maternos y Gestacionales
La percepción de los movimientos no solo depende de la actividad del bebé. En ocasiones, la complexión física de la madre también influye; si tiene sobrepeso u obesidad y mucha grasa en su abdomen, puede que no perciba los movimientos de su hijo con la misma intensidad. Asimismo, cuando la placenta se sitúa en la cara frontal del útero (placenta anterior), es posible que los movimientos del bebé se perciban atenuados.
Al final del embarazo, cuando quedan pocas semanas para el parto, el bebé se mueve con mucha fuerza, pero menos frecuentemente. Esto ocurre porque el útero se le ha quedado pequeño y no tiene espacio suficiente para girarse sobre sí mismo o dar volteretas. El bebé, a medida que crece, va teniendo menos espacio en la cavidad abdominal de la madre, además decrece el líquido amniótico y el feto es empujado hacia el estrecho inferior, con lo cual sus movimientos al final del embarazo son menores.
El Conteo de los Movimientos Fetales (Conteo de Patadas)
El conteo de los movimientos fetales, generalmente llamado conteo de patadas, es una manera importante de verificar la salud del bebé (feto) que está en gestación. Se realiza contando la cantidad de patadas o movimientos que la madre siente en un cierto período de tiempo. Resulta muy complicado saber qué cantidad e intensidad de movimiento fetal es la adecuada, ya que varía de una mujer a otra y de un embarazo a otro.
Por qué es importante realizar el conteo
Los movimientos fetales son un medio crucial para mostrar la salud del bebé. Todas las mujeres deben aprender cuál es el patrón normal y la cantidad de movimientos de sus propios bebés. Un cambio de ese patrón normal o de la cantidad de movimientos fetales puede significar que el bebé está soportando estrés físico. Es importante recordar que no es normal que un bebé deje de moverse al comenzar el trabajo de parto.
¿Existen riesgos?
No existen riesgos para la madre ni para el bebé por nacer durante un conteo de los movimientos fetales. Por el contrario, puede ayudar a detectar si los movimientos fetales se están reduciendo y, de esta forma, prevenir problemas para el bebé.
Cómo prepararse y realizar el conteo
Es fundamental hablar con el proveedor de atención médica sobre cuándo realizar el conteo. Se debe tomar un tiempo siempre a la misma hora todos los días para contar los movimientos. Aunque los bebés tienen ciclos de sueño, el conteo de patadas fetales se puede hacer a cualquier hora del día; después de una comida suele ser un buen momento, ya que la ingesta de alimentos estimula la actividad del bebé. También ayuda beber mucha agua y frotar suavemente el vientre para estimularlo.
Existen varias maneras de contar las patadas y diferentes guías que indican qué cantidad de patadas son normales en determinado tiempo. Por ejemplo, se puede anotar la cantidad de veces que se siente que el bebé patea o se mueve durante una hora. Después de varios días, es posible descubrir que el bebé suele moverse más o menos la misma cantidad de veces por hora, lo que se convierte en un número de referencia. Se debe realizar el conteo con la frecuencia que aconseje el proveedor de atención médica.
Como contar los movimientos de nuestro bebe
Cuándo contactar al profesional de la salud
Llame enseguida a su proveedor de atención médica si se presenta alguna de las siguientes situaciones: el bebé no se está moviendo tanto como de costumbre, tarda más tiempo en comenzar a moverse durante el tiempo usual del conteo o ha dejado de moverse. Si se producen menos de 10 movimientos en 12 horas, se debe consultar al obstetra. Es importante estar atenta a la disminución evidente de movimientos con respecto a lo que se percibía previamente. La valoración de la actividad fetal es uno de los parámetros que da pistas a los ginecólogos sobre el bienestar del bebé.
Es crucial diferenciar entre movimientos fetales y contracciones; las contracciones se distinguen perfectamente de los movimientos fetales.
Posiciones del Bebé en el Útero (Presentación Fetal)
La posición del bebé en el útero justo antes del nacimiento puede tener un gran efecto en el trabajo de parto y en el parto mismo; dicha posición se conoce como presentación fetal. Los bebés giran, se estiran y dan bastantes vueltas durante el embarazo. La única forma de saber con seguridad cómo está posicionado el bebé en el útero es haciendo un ultrasonido. Cuanto más avanzado está el embarazo, más fácil es saber en qué posición está el bebé; probablemente el médico no tratará de estimar su posición hasta alrededor de las 30 semanas. Hasta entonces, no se puede saber con exactitud, e incluso los doctores más experimentados pueden equivocarse.
Aquí se detallan algunas de las señales más comunes y las posiciones posibles que puede tener el bebé al final del embarazo:
Posición Cefálica (cabeza abajo)
Si se tiene un bulto a la izquierda o la derecha de la parte superior del vientre y al presionarlo suavemente se siente que se mueve todo el cuerpo del bebé, podría estar cabeza abajo. En esta posición también se notará el hipo del bebé debajo del ombligo.
Cefálica de Occipucio Anterior (mirando hacia abajo)
Cuando un bebé tiene la cabeza hacia abajo y mirando hacia abajo, el término médico utilizado es posición cefálica de occipucio anterior. Esta es la posición más frecuente en la que puede nacer un bebé. Con el rostro hacia abajo y girado levemente a un lado, la parte más pequeña de la cabeza abre el paso por el canal de parto, siendo la manera más fácil de que nazca un bebé. Si el bebé está en posición anterior (cabeza abajo, con su espalda contra la parte de delante del vientre), se notarán sus movimientos debajo de las costillas y, en ocasiones, el ombligo podría salirse.

Cefálica de Occipucio Posterior (mirando hacia arriba)
Cuando un bebé tiene la cabeza hacia abajo y mirando hacia arriba, el término médico utilizado es posición cefálica de occipucio posterior. En esta posición, podría ser más difícil que la cabeza del bebé pase por debajo del pubis durante el parto, lo que puede ocasionar un trabajo de parto más largo. La mayoría de los bebés que comienzan el trabajo de parto en esta posición terminan girándose y mirando hacia abajo. Si esto no sucede y la segunda etapa del trabajo de parto lleva demasiado tiempo, un miembro del equipo de atención médica puede alcanzar al bebé a través de la vagina y ayudarle a girar; esto se conoce como rotación manual. En algunos casos, el bebé puede nacer en esta posición, pero es más frecuente el uso de fórceps o de una ventosa obstétrica para ayudar con el parto, e incluso, en algunos casos, se puede necesitar un parto por cesárea. Si el bebé está en posición posterior (cabeza abajo, con su espalda contra la espalda de la madre), se notarán las patadas en la parte de delante del vientre, generalmente hacia el medio. Quizás el vientre también se vea un poco plano en lugar de tener forma redonda. Sin embargo, si la placenta está en la parte de delante del vientre (placenta anterior), es posible que no se noten las patadas del bebé tan claramente.

Posición de Nalgas (sentado)
La posición en la que los glúteos o los pies del bebé están ubicados para salir primero en el parto se conoce como presentación de nalgas. Ocurre en cerca del 3 % al 4 % de los bebés cuando se acerca el momento del nacimiento. Si el bebé está sentado, con las nalgas posicionadas en la parte de abajo del útero, lo que se sienta dependerá de dónde están sus piernas y de si está en posición posterior o anterior. Es importante saber qué es normal para cada bebé, dependiendo de su posición, en lugar de comparar sus movimientos con los de otros bebés que podrían estar posicionados de otra manera.
Presentación de Nalgas Franca
Esta ocurre cuando las rodillas del bebé no están flexionadas y los pies están cerca de la cabeza. Es el tipo más común de presentación de nalgas. Si el bebé está en posición de nalgas franca, se pueden sentir patadas alrededor de las costillas.

Presentación de Nalgas Completa e Incompleta
Una presentación de nalgas completa es cuando el bebé tiene ambas rodillas dobladas y las dos piernas cerca del cuerpo. En una presentación de nalgas incompleta, una de las piernas, o las dos, no están cerca del cuerpo y uno o ambos pies o rodillas se encuentran debajo de los glúteos del bebé. Si el bebé está en una de estas posiciones, se pueden sentir patadas en la parte inferior del vientre. También se podría notar un bulto duro y redondo debajo de las costillas, que no se mueve mucho; esta es la cabeza del bebé y, desafortunadamente, podría resultar bastante incómoda. Si un bebé que viene sentado está en posición anterior (de cara a la espalda de la madre), quizás no se sientan tantos movimientos.

La posición del bebé puede cambiar a menudo, especialmente durante el segundo trimestre, pasando de estar de nalgas a ponerse cabeza abajo y voltearse de nuevo. Sin embargo, para cuando llega la hora del parto, la mayoría de los bebés están cabeza abajo.
Posición Transversal (de costado)
Cuando el bebé está de costado, es decir, acostado a lo largo del útero en posición horizontal en lugar de vertical, se dice que está en posición transversal. En esta posición, la espalda del bebé puede ubicarse hacia abajo (en dirección al canal de parto), de costado (con un hombro orientado hacia el canal de parto) o hacia arriba (con las manos y los pies en dirección al canal de parto). Aunque muchos bebés están de costado al principio del embarazo, pocos permanecen en esta posición cuando comienza el trabajo de parto. Si el bebé está en posición transversal durante la semana 37 del embarazo, muchos nacen por cesárea.

Consideraciones para Embarazos Gemelares
En un embarazo gemelar, si solo el gemelo o mellizo que está más abajo en el útero tiene la cabeza hacia abajo, el profesional de atención médica podría asistir vaginalmente el parto de ese bebé primero. Luego, en algunos casos, el equipo médico podría sugerir el parto del segundo gemelo o mellizo en posición de nalgas, o intentar moverlo a una posición cabeza abajo mediante una versión cefálica externa. Si el intento de que nazca el bebé en posición de nalgas falla, o si el intento de ubicarlo cabeza abajo no tiene éxito, o si no se desea intentar estas opciones, el equipo médico podría sugerir un parto por cesárea para el segundo bebé. En algunos casos, se podría aconsejar que el parto de ambos gemelos o mellizos sea por cesárea, por ejemplo, si el gemelo que está más abajo no tiene la cabeza hacia abajo, si el peso al nacer del segundo bebé es alto o bajo en comparación con el primero, o si se inicia un trabajo prematuro de parto.
Manejo de Posiciones Fetales Subóptimas: Versión Cefálica Externa (VCE)
Si el bebé está de nalgas o en posición transversal y la gestación supera las 36 o 37 semanas, el profesional de atención médica puede intentar moverlo de modo que su cabeza quede hacia abajo mediante un procedimiento llamado versión cefálica externa (VCE). Durante este procedimiento, uno o dos miembros del equipo de atención médica aplican presión en el vientre de la madre con las manos, a fin de que el bebé gire y se ubique con la cabeza hacia abajo.
Si el procedimiento no funciona, o si el bebé vuelve a la posición de nalgas o transversal, la madre deberá hablar con el equipo de atención médica sobre las opciones para el parto, ya que muchos bebés en estas posiciones nacen por cesárea programada.
Si en cualquier etapa del embarazo existe preocupación sobre la posición del bebé, se recomienda hablar con el médico.