Si alguna vez te has quitado los pendientes y has notado un olor desagradable, no estás solo. Ese olor extraño que proviene de los postes de los pendientes o de los piercings es más común de lo que piensas. Es un fenómeno que seguramente te ha ocurrido alguna vez: los piercings de tus orejas adquirieren un cierto mal olor, a menudo descrito como "olor a queso podrido". Aunque puede ser desagradable, la buena noticia es que generalmente es inofensivo y completamente solucionable.
¿Qué es el "queso de oreja" y por qué aparece?
El "queso de oreja" es un término coloquial para describir la acumulación de sustancias que provocan ese mal olor en las perforaciones. Este olor nauseabundo es el resultado de una mezcla de elementos naturales de tu cuerpo y factores externos. La parte de atrás de tus pendientes puede tener una acumulación de suciedad oscura que huele a queso apestoso. Asqueroso, pero totalmente normal.
Este fenómeno les sucede a todos y no es nada de lo que avergonzarse. Nuestros cuerpos pueden ensuciarse y todo tipo de cosas poco bonitas suceden como resultado. Por ejemplo, demasiada suciedad en nuestros poros causa granos y demasiada sudoración causa olor corporal. No siempre pensamos en limpiar nuestros oídos, por lo que el "queso de oreja" puede acumularse.
Composición y origen del mal olor
Ese olor extraño suele ser una combinación de varios elementos que se acumulan alrededor del pendiente y dentro del agujero del piercing. Puede ser el resultado de la mezcla entre las células muertas de la piel, los aceites naturales (sebo) que esta desprende, sudor y bacterias. La gran razón detrás del olor es que cuanto más tiempo tienen las bacterias para darse un festín con esta mezcla, más desagradable se vuelve el aroma.
¿Quién puede experimentarlo?
Cualquiera con perforaciones probablemente experimente el "queso de oreja" al menos una vez. Sin embargo, aquellos que tienen piercings más nuevos corren un mayor riesgo. Esto se debe a que su cuerpo responde a la perforación produciendo más células de lo normal, y por lo tanto, más de esta mezcla que contribuye al mal olor.

Causas principales del mal olor
Acumulación por higiene deficiente
El desagradable aroma a queso podría aparecer principalmente debido a la acumulación de células muertas de la piel y el sebo -o aceite natural del cuerpo- en la zona de la perforación. Esta es la causa más común y suele estar relacionada con una higiene inadecuada de la zona o de los propios aretes.
Infecciones
Cuando te haces un nuevo piercing en tu oreja, podría producirse una infección, lo que también causaría mal olor. Una contaminación de este tipo sería evidente si tienes secreciones espesas de color verde, amarillo o gris, de acuerdo con la Asociación de Perforadores Profesionales (APP, por sus siglas en inglés).
También podrías notar que tienes una infección si la piel circundante al piercing está roja e hinchada. En estos casos, es crucial no retirar el arete, pues el agujero podría cerrarse y formarte un absceso de pus. Lo más recomendable es visitar al doctor inmediatamente y seguir sus indicaciones.
Materiales de los aretes y ajuste
Si tus pendientes están hechos de níquel u otros metales reactivos, pueden irritar tu piel y empeorar el olor. Asimismo, un ajuste inadecuado del arete puede contribuir al problema. Es importante que tus pendientes no estén demasiado ajustados o en un ángulo extraño en tu oreja, pues esto podría bloquear el flujo de aire, causar irritaciones y favorecer la acumulación de bacterias.
Los cierres de los pendientes, especialmente los de tipo mariposa, pueden acumular suciedad y sudor con el tiempo, aumentando la probabilidad de acumulación de bacterias si no se limpian regularmente. El uso de pendientes durante la noche, sobre todo los de mariposa, también incrementa esta probabilidad.
Cómo prevenir y eliminar el mal olor
Afortunadamente, existen algunas maneras de evitar este problema y mantener tus perforaciones frescas y sin olor. Es una situación molesta pero fácilmente manejable. Con algunos ajustes simples en tu rutina y un compromiso con la higiene adecuada, puedes lograrlo.
Higiene de los aretes
- Limpieza regular: Piensa en tus pendientes como cualquier otra joya o prenda que toca tu cuerpo: necesitan una buena limpieza. Deberías convertir en un hábito lavar todas sus partes de metal con jabón y siempre tenerlos limpios cuando te los vuelvas a poner.
- Métodos de limpieza: Para librarte de esta peste, podrías lavar tus aretes cuando estés en la ducha utilizando agua caliente. Alternativamente, usa un jabón para platos suave y agua tibia, o remójalos en una solución de alcohol isopropílico o bicarbonato de sodio durante 5-10 minutos.
- Limpieza profunda de cierres: Para aretes con cierres específicos, como los
flatback , desenrosca y limpia suavemente ambas piezas, la frontal y la trasera, remojándolas con jabón líquido suave para platos o una solución adecuada.

Cuidado del área perforada
- Limpieza diaria de la piel: Tus orejas necesitan tanto cuidado como tus pendientes. Durante la ducha, limpia suavemente la zona usando tu gel corporal habitual, un limpiador facial suave o un jabón sin fragancia. Limpiar el túnel de perforación ocasionalmente con jabón antibacterial también ayudaría a quitar cualquier célula de la piel que haya quedado en la joyería y creado el mal olor.
- Dejar respirar las orejas: A menos que te hayas perforado las orejas recientemente, debes acostumbrarte a sacarte los piercings de vez en cuando y dejar que tus oídos respiren durante unos días. Puedes darle a tus orejas un "día de spa": límpialos con un jabón suave y una toallita para exfoliar las células muertas.
- No exagerar con la exfoliación: Puede que sientas la tentación de frotarte las orejas con frecuencia, pero exfoliar es algo que requiere equilibrio. No frotes demasiado fuerte o con demasiada frecuencia, ya que puedes perjudicar tu piel y dejarla abierta a infecciones.
- Hidratación: Para completar la limpieza profunda, frota un poco de loción en tus oídos para humectarlos.
Prácticas de higiene general
- Manos limpias: Nunca toques tus piercings con las manos sucias. Cualquier sustancia que toques podrías transferirla al orificio de tu arete.
- Higiene del entorno: Debes mantener tu cuerpo limpio, pero también debes ser consciente de tu entorno. Asegúrate de lavar tu funda de almohada semanalmente. Esto puede ayudar a eliminar las espinillas y el "queso de la oreja", ya que los cabellos o la caspa en tu cama podrían entrar en contacto con los orificios de tu oreja.
Elección y uso adecuado de los aretes
- Materiales de alta calidad: Opta por pendientes hechos de materiales de alta calidad como Oro macizo de 14K, titanio o acero inoxidable de grado médico. Estos materiales son menos propensos a causar irritación y acumulación.
- Ajuste apropiado: Asegura tus aretes lo suficiente para que se mantengan en su lugar pero sin comprimir la piel. Un ajuste adecuado permite el flujo de aire y reduce la fricción.
- Evitar dormir con aretes: Usar pendientes durante la noche aumenta la probabilidad de acumulación de sudor y bacterias, especialmente si usas pendientes de mariposa. Considera retirarlos antes de dormir, si es posible.
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Cuándo buscar atención médica
Si el olor persiste o si va acompañado de enrojecimiento, hinchazón, secreción o dolor, podría ser una señal de infección. En estos casos, es fundamental no retirarse el arete y buscar la opinión de un profesional médico inmediatamente.
Mantener tus piercings frescos y sin olor es una meta alcanzable con el cuidado adecuado. Prioriza materiales de alta calidad como el oro macizo de 14K, limpia tanto tus orejas como los aretes regularmente, y no temas dejar que tus lóbulos respiren de vez en cuando.