Un desayuno sin pan, sin gluten ni bollería no sólo es más sano, sino que nos permite probar cosas riquísimas cada día. Cuando nos diagnostican una enfermedad por sensibilidad al gluten, entramos normalmente en shock, pero la realidad es que son muy pocos los alimentos que dejaremos de consumir. Al comienzo del diagnóstico es común pasar hambre, ya que los panes sin gluten comerciales suelen ser costosos y los primeros intentos de preparar pan en casa resultan frustrantes. Sin embargo, no hay motivo para pasar hambre solo por tener que reducir el consumo de pan o bollería; existen muchas maneras de quedar saciados de forma nutritiva y deliciosa.

Consideraciones sobre la avena y el gluten
La avena, que en muchas ocasiones se excluye de la dieta estricta sin gluten, no tiene por qué dejar de consumirse si se tolera bien. Aunque no contiene gluten, posee avenina, una proteína que puede producir reacción cruzada en algunas personas. Además, otro motivo por el que se incluye en la lista de alimentos prohibidos es la presencia habitual de trazas de gluten durante su procesamiento. Si se elige la opción adecuada, es un ingrediente base excelente para múltiples recetas.
Desayunos de cuchara: nutritivos y digestivos
Los desayunos de cuchara no se refieren a cereales de paquete con toneladas de azúcar, sino a opciones preparadas en casa de forma sencilla. Tienen la ventaja de que puedes prepararlos con antelación o incluso elaborar cantidad suficiente para un par de días.
- Porridge tradicional: Si bien se prepara cociendo la avena, puedes prepararlo simplemente remojando copos de avena con leche animal o vegetal. Así, te estarás beneficiando del consumo de almidón resistente.
- Trigo sarraceno: Otra forma de consumir almidón resistente es con un porridge de trigo sarraceno remojado. Existen dos variedades de trigo sarraceno a la venta: crudo y tostado.
- Polenta caliente: Si te apetece algo calentito, puedes preparar un tazón de polenta cocida con leche (animal o vegetal) acompañada de melocotón salteado con mantequilla. ¡No solo puedes prepararlo con melocotón!
- Arroz con leche de coco: Inspirado en tentempiés asiáticos, puedes servir arroz cocido con leche de coco y rodajas de mango.

Opciones exóticas y creativas
Explorar ingredientes naturales permite transformar el desayuno en un momento de disfrute:
- Semillas de chía: No solo es una bomba nutricional, también es una fuente maravillosa de fibra.
- Recetas exóticas: Es imprescindible emplear cardamomo certificado sin gluten para garantizar la seguridad del plato.
- Plátano macho: Resulta ideal para elaborar preparaciones sin gasificantes ni harinas refinadas, logrando una textura esponjosa y rica.
- Harina de coco: Aunque es una "harina", su altísimo contenido en fibra la convierte en un ingrediente perfecto para elaborar pancakes muy esponjosos.
- Tortilla dulce: Una alternativa innovadora es preparar una tortilla de boniato y plátano.
- Arepas: Aunque se preparan tradicionalmente con harina de maíz precocida, existen variantes adaptables para desayunos sin gluten.
- Waffles: Existen múltiples recetas de waffles sin gluten y sin harina que ofrecen una textura crujiente y deliciosa.
- Pan de semillas: Se trata de un pan alto en proteína y bajo en almidones, siendo una opción saciante para quienes buscan evitar el trigo convencional.
CREPES de AVENA Saludables, SOLO 3 INGREDIENTES Sin harina, Sin Azúcar
| Ingrediente | Beneficio principal |
|---|---|
| Chía | Fibra y valor nutricional |
| Avena (certificada) | Almidón resistente y energía |
| Coco | Aporte de fibra y textura |