Asar un pavo entero a las brasas es una excelente manera de lograr una carne jugosa y llena de sabor, y un adobo adecuado es la clave para una experiencia culinaria memorable. El proceso de adobado no solo infunde aromas, sino que también contribuye significativamente a la humedad del ave durante la cocción.

Preparación Inicial del Pavo
Antes de aplicar cualquier adobo, es fundamental preparar el pavo. Lave el pavo por dentro y por fuera con agua fría y séquelo bien con toallas de papel. Este paso asegura que los adobos se adhieran correctamente a la piel y la carne. Una vez limpio y seco, meta las alas debajo del pavo y ate los muslos juntos usando hilo de cocina. Esto ayuda a que el pavo se cocine de manera más uniforme y mantenga una forma compacta en la parrilla.
La Salmuera: Clave para la Jugosidad
Nada impresiona más a los invitados que un pavo entero bien preparado, y para asegurar que cada rebanada esté jugosa y exquisita, la salmuera es un paso que realmente vale la pena. Dejar el pavo crudo remojando en una solución de agua con sal ayuda a que el pavo no se seque durante el proceso de cocción. Simplemente, sumerja el pavo durante 12 horas o más en una solución salina con especias.
Opciones de Adobo y Sazonado para un Pavo Jugoso
Una vez que el pavo ha sido preparado, o sacado de la salmuera, es el momento de adobar y sazonar para infundir sabor.
Adobo Criollo Aromático
Para un pavo con un toque criollo, puede preparar un aliño vibrante. Una receta popular se prepara al estilo criollo con un adobo o aliño de ajo, comino, achiote y chicha. Para preparar este aliño, mezcle el ajo machacado, el comino, el achiote y la sal. Frote el pavo con el adobo o aliño por dentro y por fuera. Luego, vierta la chicha o la cerveza sobre el pavo, y frote más del aliño sobre la piel del pavo. Deje marinar o adobar el pavo en la refrigeradora durante la noche. La chicha es una bebida de maíz fermentada, pero en caso de no encontrarla, se puede reemplazar con cerveza para un efecto similar en el adobo.
ADOBO PARA PAVO
Mantequilla Aromatizada para un Pavo Suculento
La mantequilla es un ingrediente importante a la hora de asar el pavo, ya que ayuda a que la carne no se seque y contribuye a una piel dorada y crujiente. En un tazón, combine la grasa de pato y la mantequilla, añada el jugo de limón y la ralladura, y bata con un batidor de mano hasta que la grasa se suavice y los ingredientes se mezclen bien. Forme dos bolas alargadas con la mezcla y refrigere. Aparte 2 cucharadas de la mezcla para el exterior del pavo. Una vez se haya enfriado y cuajado la grasa, puede colocar las bolas bajo la piel de la pechuga del pavo y amarrarlo. Frote el pavo con la grasa restante y sazone con sal. Adicionalmente, puede mezclar mantequilla, achiote y sal hasta obtener una mezcla cremosa y frotarla en el interior de las cavidades del pavo. Use la mano para levantar suavemente la piel del pavo, y luego rellenar el espacio debajo de la piel con la mantequilla. También frote un poco de mantequilla en la piel exterior del pavo.
Sazonado Básico y Relleno Aromático
Para un aliño más sencillo, solo necesita sal y pimienta, y algunas hierbas frescas o secas como la salvia (sage) y el tomillo (thyme), o puede usar un aliño para asados. Cubra el exterior del ave con una capa ligera de aceite de oliva y algunas especias para aumentar el sabor y lograr una piel dorada y crujiente. Para el relleno, coloque pedazos de cebolla, ajo, e incluso manzana o rebanadas de limón, dentro de la cavidad del pavo para darle aroma.
Configuración de la Parrilla para un Asado Indirecto
Asar un pavo entero a las brasas requiere una configuración de calor indirecto. Caliente la parrilla asegurándose de que la temperatura sea alta. Abra las rejillas de ventilación de la parrilla. Coloque un encendedor para chimeneas en la rejilla pequeña inferior, coloque 50 briquetas de carbón en el encendedor y prenda el fuego; deje quemar hasta que alcancen un color gris ceniza. Retire el encendedor de chimeneas, centre una fuente para asar sobre la rejilla y vierta el carbón, extendiéndolo uniformemente a lo largo de los lados largos de la fuente. Tenga cuidado de no dejar caer ceniza en la fuente, en la que se recogerán los jugos de cocción. Coloque la rejilla principal de la parrilla sobre la fuente.
Cuando los carbones estén calientes, espárzalos de acuerdo a la configuración paralela, es decir, distribúyalos a ambos lados de la parrilla, colocando una bandeja con agua en medio de los carbones para proporcionar humedad y estabilizar la temperatura. Al pavo le va muy bien un sabor ahumado. Agregue en la parrilla dos tazas de astillas de madera de nogal americano (Kingsford® Wood Chips with Hickory) o pedazos más grandes. Asegúrese de remojar la madera en agua por un mínimo de 30 minutos, antes de colocarla sobre los carbones. Maderas más suaves, como las del manzano o el cerezo, también funcionan de maravilla con el pavo.

Proceso de Asado a las Brasas
Un pavo de aproximadamente 6 kg. entero, con cogotes, sin plumas y sin vísceras, es ideal para esta preparación. Rellene el pavo con los trozos de cebolla (500 gr. de cebolla cabezona pelada y cortada en octavos), el ajo (1 cda. finamente picado), la zanahoria (250 gr. picada gruesa), sal y pimienta al gusto. Salpimiente el exterior del pavo y frote la carne con 2 cdas. de aceite vegetal.
Coloque el pavo sobre la rejilla superior, directamente sobre la fuente para asar, y cubra con la tapa de la parrilla (mantenga abierta la rejilla de ventilación de la tapa). Coloque al pavo sobre la parrilla caliente apoyado sobre un costado. Áselo con calor indirecto por 30 minutos. Voltéelo sobre el lado opuesto y déjelo otros 30 minutos. Retírelo y déjelo reposar unos minutos.
Póngalo nuevamente sobre la parrilla hacia arriba y vierta 2 tazas de caldo de gallina. Áselo por 30 minutos, rotándolo para que se cocine por todos los lados, no deje de bañar al pavo con el caldo. Cada 45 minutos, agregue 8 briquetas a cada lado, a lo largo, de la fuente de asar para mantener uniforme el calor. Algunas parrillas tienen una rejilla con un hueco a los lados que permite agregar las briquetas. Continúe la cocción por 1 hora y 15 minutos. Tapa la parrilla y deja que el pavo se ase a una temperatura de 350°F aproximadamente. Usa los conductos de aire de la parrilla para regular el calor: ábrelos completamente para aumentar la temperatura y ciérralos para disminuirla.
Verificación del Punto de Cocción y Reposo
Es primordial y esencial que tenga un buen termómetro para carnes de lectura inmediata para monitorear la temperatura interna del pavo. Cuando la temperatura interna alcance 165°F en la parte más gruesa de la pechuga, y 175°F en el muslo, el pavo está listo. Una vez que el pavo alcance la temperatura deseada, sácalo de la parrilla y déjalo reposar durante 20 a 30 minutos antes de cortarlo. Esto permitirá que los jugos se redistribuyan por la carne. Resista la tentación de admirar su creación culinaria mientras se está asando.

Salsa de Jugos Recopilados
Retire los vegetales de la cavidad del pavo y agrégueles la taza restante del caldo de gallina a los jugos de la bandeja de goteo. Hierva y licue para crear una deliciosa salsa.