Descubre cómo cocinar con tus hijos puede ser una forma divertida de aprender conceptos matemáticos básicos. Hoy te compartimos varias ideas para que puedas practicar matemáticas con los niños desde el entretenido mundo de la cocina. Los niños aprenden rápido, por lo que es bueno que aprovechen al máximo esta etapa de su vida. Si ejercitan sus habilidades con ejercicios matemáticos prácticos en la cocina, no solo mejorarán en un aspecto de su vida, sino también su gusto por la gastronomía, así como la práctica de valores.
El desarrollo de las habilidades lógico-matemáticas es fundamental para el aprendizaje y el desarrollo cognitivo de los niños. La vida entera está repleta de nociones y acciones matemáticas, que se manejan de forma casi inconsciente.
Beneficios de enseñar matemáticas en la cocina
Conforme los niños se vayan involucrando en las diferentes actividades de la cocina, como la compra de ingredientes en el supermercado o el uso de ingredientes en las recetas, se podrán dar cuenta del valor de cada cosa. Ese será un buen momento para que platiques con ellos acerca del hábito del ahorro de dinero. Las matemáticas forman parte de nuestra vida cotidiana, generalmente las usamos de manera inconsciente y no le damos el valor que merecen. En la práctica de esta actividad es imprescindible que manejemos los conceptos básicos de la matemática para poder preparar con éxito una receta.
Cocinar con niños es una actividad enriquecedora que combina diversión y aprendizaje. La casa es la primera escuela, y ¡qué mejor lugar para que los niños pongan en práctica sus conocimientos sobre las matemáticas que en la cocina! Los cursos de cocina representan una perfecta oportunidad para iniciar y transmitir los conocimientos básicos de matemáticas a nuestros hijos, por lo que puede ser una de esas actividades extraescolares que contribuyen a fortalecer conocimientos. Como una actividad novedosa e interactiva, los colegios que van a cocinar están garantizando que los más chicos entiendan algunos conceptos matemáticos que resultan abstractos si no se enseñan con material concreto y algo de práctica, facilitando así la comprensión de varios contenidos que verán en la escuela.
Conceptos matemáticos básicos en la cocina
Para orientarse en el espacio es necesario orientarse en el propio cuerpo y encontrarse los puntos relacionados con las 3 dimensiones.
- Calidad: Son las propiedades, atributos o características que tienen los objetos.
- Número: Es un concepto que expresa cantidad en relación a su unidad.
- Medida: Es una comparación de dos cantidades de una misma magnitud.
- Noción espacial: Trabajamos la orientación, la situación y la distancia.
Por ejemplo, al calcular el presupuesto aproximado que vamos a gastar en los ingredientes, sumamos los precios de cada uno de ellos. Por otra parte también se trabaja con medidas y fracciones. Así que, dependiendo de la receta, la misma puede ser expresada en tazas, cucharadas, gramos, mililitros, entre otros, según indique.
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Tanto la cocina como la matemática, forman parte de nuestras vidas desde tiempos inmemorables. Estas dos disciplinas, con el pasar del tiempo han sufrido múltiples cambios, sin embargo es importante acotar, que la matemática no siempre estuvo tan involucrada como ahora, en los alimentos que ingerían los humanos, debido a que al principio de los tiempos no se cocinaba. El hombre primitivo se alimentaba de cualquier fruto que encontraba en el camino. Posteriormente, descubrieron que podían sazonar la comida. A las frutas las lavaban en agua de playa para quitar la tierra y fue así como descubrieron las diferentes mezclas de sabores que se pueden conseguir al mezclar alimentos con agua salada y con algunas hierbas. Al igual que la evolución de la sociedad humana, la cocina también lo hizo. Esto se debe a que se descubrieron nuevos alimentos, nuevas herramientas para cocinar y otras formas de conservar la comida. La alimentación dejó de verse como una necesidad y pasó a ser un festín de sabores. Según los libros de la época, en el año 90 a.c. existió un hombre llamado “Apicius”, quien se dedicaba a escribir libros de la buena vida y excelentes comidas. Exigía a los cocineros comidas sofisticadas. En vista de sus exigencias, fue en esta época cuando apareció el primer condimento a base de tripas de pescado.
De esta manera, la matemática ya comienza a observarse en las recetas que se plasmaron en los libros de esa época, debido a que para que una receta resultara exitosa, debe cumplir rigurosamente con las medidas indicadas en la misma. Las recetas son simples fórmulas que nos ayudan a preparar deliciosas comidas si seguimos las instrucciones al pie de la letra. No se recomienda llevar a cabo recetas haciendo un cálculo aproximado de lo que puede llevar la preparación que tanto quiero hacer, porque esto puede representar una gran pérdida de dinero. Es preferible investigar la receta y ajustarla a las necesidades, a través del pensamiento lógico matemático.
Actividades matemáticas en la cocina
Aquí te presentamos varias actividades para aprender matemáticas elementales en la cocina con los más peques, que podrás graduar dependiendo de su nivel y edad. Anímate y convierte la cocina en un laboratorio de juegos para los niños.
1. Suma
Una manera sencilla para practicar la suma es que si en casa se preparan unos Brownies de avena con chocolate, al terminar de hacerlos, puedes invitarlos a que cuenten cuántos brownies se hicieron. Si crees que los pequeños pueden hacer cálculos un poquito más grandes, a la hora de hacer el presupuesto para las compras en el supermercado, puedes invitarlos a que realicen la suma total de lo que se estima gastar en las compras.

2. Resta
Después de haber hecho alguna rica receta juntos como una Torta de banano sin gluten, puedes pedirles que ayuden a verificar cuánto se gastó de cada ingrediente. Por ejemplo, si para la torta ocuparon 2 bananos y tenían 7, ¿cuántos tienen ahora? Te darás cuenta de que en esta receta las restas que harán serán sencillas, ya que las cantidades que se utilizaron de cada ingrediente fueron mínimas.
3. División
Si haces una receta como un Cheesecake de mango sin horno, encontrarás que es para ocho personas. Pero supongamos que en casa viven cuatro: mamá, papá, hijo e hija. Entonces, los pequeños pueden dividir el cheesecake entre la cantidad de personas para saber cuántas porciones les tocarán a cada uno.
4. Multiplicación
De igual manera, si decides hacer unas sabrosas Galletas de coco fáciles, notarás que la receta rinde para un total de 24 galletas, pero si en casa tendrán 6 invitados, ¿cuántas galletas les tocarán a cada uno de ellos? Puedes pedirle a los niños que multipliquen, usando la tabla del 6, para saber la respuesta correcta. Puedes hacer esto con cualquiera de las tablas de multiplicar, dependiendo de la cantidad de invitados. Sin embargo, si los invitados son bastantes, el cálculo que los niños hagan también puede ayudar a saber si es necesario hacer doble receta.

5. Fracciones y mediciones
Al principio, hablar de fracciones podría parecer algo complicado. Pero para que los niños comiencen a familiarizarse con el tema, pueden iniciar con cosas sencillas como medir las cantidades que se indican en una receta. Por ejemplo, en nuestro blog de Cobertura de chocolate blanco y queso crema hay varias cantidades de ingredientes representadas en fracciones.
Otra idea es, por ejemplo, pedirle al niño que piense en que si tenemos una manzana y queremos compartirla con 2 amiguitos más, ¿en cuántas partes se debe partir la manzana? Luego de que responda, es importante decirle que a cada una de las partes se le llamaría “un tercio (⅓)”. Puedes modificar este ejemplo para aumentar el nivel de dificultad, según el niño vaya respondiendo.
Prácticamente todo lo que se cocina hay que medirlo antes. Al medir los niños comparan y hacen cálculos y aprenden la relación entre las partes y el todo. Cuando se hace una mezcla se puede utilizar otra forma de medir con las cucharas para comprobar cuántas pequeñas caben en una grande o sumar el total de vasitos medidores utilizados en una receta. Las mediciones son habilidades esenciales que ayudan al niño a desarrollar las habilidades matemáticas más complejas como la geometría y el álgebra que aprenderá en el colegio.
6. El sándwich o empanada matemática
Preparar un sándwich introduce al niño en el mundo de las formas y las primeras fracciones, por ejemplo al cortar el pan en dos o tres rectángulos, en dos o cuatro triángulos o en cuatro cuadrados. Si todavía es muy pequeño y no sabe las formas, deberás enseñárselo antes, pero ya verás que pronto lo aprende y lo hace él solo. Este ejercicio también es muy bueno para aprender la relación que existe entre las partes y el todo y supone una magnífica iniciación a las fracciones. Una variante de este juego sería partir con formas una masa de hojaldre para luego rellenarla.
7. Las galletas de Pitágoras
Prepara una masa de galletas y córtalas en diferentes formas con los cortapastas. Échale por encima frutos secos, chips de chocolate o frutillas, con una cantidad diferente en cada galleta y un signo de una operación matemática, para hacer cálculos antes de comerla.
8. Los pececitos
Los snacks salados con forma de pececitos son ideales para aprender a sumar, restar o multiplicar. Dile al niño que imagine que su mano o su plato es un gran lago. A partir de ahí, pídele que ponga una cantidad de pececitos y pesque varios, ¿Cuántos quedan?, multiplícalo por unos cuantos, pon todos los que faltan, luego réstale otra cantidad. Lo pasará muy bien, pescando, sacando y comiendo algún que otro pececito.
9. Macedonia de colores todo en dos
Esta receta aparte de estar riquísima tiene muchas vitaminas para comer como postre o merienda. Con ella puedes enseñar a los niños a contar, hacer parejas, aprender el concepto de "más o menos que..." o reforzar los pares. Para ello hay que coger dos frutas de varios colores: amarillo (piña, plátano o kiwi amarillo), verde (kiwi, manzana verde, o uvas), naranja (melocotón, mandarina, mango o naranjas) o rojo (cerezas, fresas y sandía). Pártelas en trocitos de ración.
El ejercicio consiste en contar dos o cuatro de cada y comparar los trozos partidos en cada fruta. Y entonces preguntar: Cada combinación de dos, ¿cuántas veces es más grande o pequeña que otra? Echa todos los trozos en un bol y ponles una mezcla de 2 cucharadas de miel o azúcar y 2 cucharadas de zumo de limón o naranja. Puedes añadir a la preparación dos cucharaditas de coco rallado y remover para que se mezcle todo bien. Antes de servirlo, déjalo reposar unos minutos, para que tome el sabor. Esta macedonia puede tener la variante de ensartar las piezas en una brocheta.

10. Poner la mesa
No te olvides de apreciar la ayuda del niño en cosas como poner la mesa o ser tu ayudante en la cocina. Al poner la mesa los niños practican el cálculo básico. Las operaciones se pueden hacer con las servilletas, vasos, cubiertos, o las fracciones al cortar el pan.
11. Pinche de cocina
Cuando tengas que hacer la comida o la cena pero los niños no vayan a colaborar activamente, sí pueden echarte una mano al sacar las cosas del frigorífico, de la despensa o de los envases. Y también te pueden ayudar a completar la lista de la compra calculando las cantidades de los alimentos que harán falta o las proporciones de ingredientes que necesitas comprar.
Tu cocina está llena de un sinfín de formas divertidas para que los niños aprendan los números o las lecciones básicas de medición y cálculo. ¡No te sorprendas cuando veas que sus inicios en las matemáticas son buenos, al fin y al cabo han tenido una buena iniciación en casa!
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