Chile se ha consolidado como el segundo productor mundial de salmón, solo superado por Noruega, y este pescado representa el segundo producto más exportado del país, después del cobre. En 2024, la exportación de salmón chileno generó más de 6.300 millones de dólares. Sin embargo, este crecimiento exponencial, con un aumento de casi el 3000% entre 1990 y 2017, ha generado una profunda controversia debido a sus significativos impactos ambientales y sociales.

El Negocio del Salmón: Un Pilar Económico con Raíces Extranjeras
La industria salmonera es un negocio muy importante para Chile, con la crianza de más de un millón de toneladas de salmón anuales que se exportan a más de 80 países, principalmente a Estados Unidos (alrededor del 40%), Brasil y Japón. Los primeros ejemplares de salmón fueron importados desde Noruega en los años 80, durante la dictadura de Augusto Pinochet, ya que no es un pez autóctono del mar chileno.
Diez son las principales empresas que participan de esta industria exportadora, que representa una importante actividad económica en las tres regiones más australes del país. Entre las empresas líderes se encuentran:
- AquaChile: Principal productora de salmón de Chile, con aproximadamente el 25% de la producción y un equipo de 4.600 personas. Actualmente, es la empresa que más salmón produce en un solo país en el mundo, con ventas por aproximadamente 1.300.000 millones de dólares anuales.
- Cermaq: Multinacional 100% propiedad de Mitsubishi Corporation, con operaciones en Noruega, Canadá y Chile; y una de las empresas líderes en el mundo en la producción y cultivos de salmón. Sus operaciones abarcan toda la cadena de valor del salmón.
- Mowi Chile: Una de las empresas pioneras en salmonicultura en Chile. En Chile, su equipo se conforma por cerca de 1000 personas. Producen salmón del Atlántico y sus operaciones se localizan en las regiones de Los Lagos y Aysén.
- Productos del Mar Ventisqueros S.A.: Una compañía filial del grupo alemán Schörghuber Gruppe, dedicada a producir alimentos y proteínas a partir de sus propios cultivos de Salmón del Atlántico y Salmón del Pacífico.
- Salmones Antártica SA: Forma parte del grupo Nissui, un grupo japonés con sede en Tokio, fundado en 1937. Es un gigante de los productos marinos y actualmente es la segunda empresa más grande del país en cuanto a facturación en pesca comercial y suministro de productos marinos.
Gracias a un nuevo acuerdo, que entró en vigor en febrero de 2025, firmado entre la Unión Europea y el Gobierno chileno del progresista Gabriel Boric, los aranceles sobre el salmón importado de Chile han pasado del 11,5% al 0%. Según datos proporcionados por el Gobierno chileno, entre 2003 y 2024 las importaciones de salmón chileno en el mercado europeo han crecido significativamente, pasando de 56 a 204 millones de dólares. La UE es actualmente el sexto mercado que más salmón chileno importa. El consumo de salmón ha aumentado considerablemente a nivel global en los últimos diez años, sobre todo debido a la popularidad de platos como el sushi o el poke, y hoy en día el salmón criado en Chile se puede consumir fácilmente en Europa, tanto en restaurantes como en supermercados y pescaderías.
Impactos Ambientales y Sociales: Un Modelo en Cuestionamiento
A pesar de las grandes cifras, el crecimiento de la industria salmonera en Chile ha sido y es altamente cuestionado por sectores de la sociedad civil vinculados a la ciencia, organizaciones de pescadores, organismos de protección ambiental y habitantes de las regiones australes en las que estas empresas operan. Una acumulación de desastres ambientales y sanitarios ha puesto en duda la imagen de la industria salmonera en Chile.
Uso Excesivo de Antibióticos y Resistencia
La industria salmonera ha sido criticada por el uso excesivo de antibióticos en los peces. Mientras que en 2024 Noruega declaró no haber utilizado prácticamente ningún antibiótico en sus establecimientos, en los chilenos se utilizaron más de 351 toneladas. La cifra representa una mejora con respecto a 2014, cuando se utilizaron 563 toneladas, pero sigue siendo muy alta si se tiene en cuenta que entre el 70% y el 80% de los antibióticos administrados al salmón pueden acabar en el medio ambiente. Esto puede ser un gran riesgo para la salud de los consumidores, ya que comer animales tratados con antibióticos puede provocar infecciones muy difíciles de curar y resistencia a los antibióticos, un problema de salud pública que puede provocar fácilmente la muerte.

Contaminación del Agua y Fondos Marinos
La sobreproducción de salmones en los centros de cultivo incide en una mayor cantidad de fecas y alimento no digerido que caen al fondo marino, generando una especie de costra que provoca condiciones de anoxia (ausencia de oxígeno) y no permite el desarrollo de vida. El biólogo marino Claudio Carocca explica que en la zona de Puerto Natales hay muchos lugares ya destruidos por la industria, donde en el fondo marino ya no hay oxígeno. Esto ocurre porque, en la naturaleza, los salmones se desarrollan en cinco años, mientras que en una piscifactoría lo hacen en 10-14 meses. Cuando uno se sumerge cerca de los centros de cría, lo primero que encuentra es la basura que dejan las salmoneras: cuerdas, plástico, poliestireno. En el fondo todo es gris y oscuro, sin vegetación ni vida.
Amenazas en Áreas Protegidas: Impacto de la salmonicultura sobre cetáceos en la Patagonia
En muchas zonas de Chile, los pescadores artesanales llevan años denunciando que ya no pueden sobrevivir de la pesca porque muchas especies, entre ellas los erizos y los mejillones, escasean debido a la contaminación de las salmoneras. Michael Vargas, miembro del pueblo Kawésqar, originario de Magallanes, sostiene que la contaminación es enorme, sobre todo en las zonas más remotas. Al principio es un puntito gris, pero a medida que pasan los meses, el puntito se agranda y se apodera de todo el fondo marino.
Impacto en la Biodiversidad y Áreas Protegidas
La industria salmonera se ha extendido sobre áreas prístinas consideradas importantes refugios para la biodiversidad marina en el mundo. Hoy en día las salmoneras presentes en las áreas protegidas chilenas alcanzan una cifra récord de 408, según la fundación chilena Terram. Maximiliano Bazán, investigador de Terram, afirma que el hecho de que las salmoneras estén autorizadas a permanecer en el mar de la Patagonia es muy grave, ya que la Patagonia chilena es una zona de gran valor natural. Resulta paradójico y preocupante que zonas que el propio Estado chileno ha decidido proteger por su alto valor natural sean áreas donde se ha instalado una industria que cría una especie que no es autóctona, que inyecta una cantidad significativa de sustancias químicas en el ecosistema y que llena de basura el fondo marino y el entorno.
La degradación del fondo marino por efecto de la salmonicultura es una de las principales amenazas para los cetáceos que habitan el mar patagónico. Un informe del Programa Austral Patagonia de la Universidad Austral de Chile (ProAP-UACH) identificó áreas de riesgo para el delfín chileno (Cephalorhynchus eutropia) en la porción marina de la Reserva Nacional Las Guaitecas, al cruzar la zona de mayor distribución de esta especie con las áreas de detección de bajos niveles de oxígeno por efecto del cultivo de salmones. Otro cetáceo que transita por estas aguas es la ballena azul, el animal más grande del mundo y una especie en peligro de extinción.
Fugas de Salmones y Especies Invasoras
El escape de salmones es considerada la acción modificadora asociada a la salmonicultura que afecta a un mayor número de especies. En julio de 2018, 690.000 peces se escaparon de las jaulas de Marine Harvest en Isla Huar, en el archipiélago de Calbuco, en la región de Los Lagos, durante una tormenta. Aunque aún no es posible ver hoy los impactos de esta fuga, expertos aseguran que pueden ser significativos.
Crisis Sanitarias y Desastres Ambientales
La industria ha enfrentado múltiples crisis. El primer episodio público salió a la luz en 2007 cuando la sobrepoblación de salmones en los criaderos provocó el brote del virus ISA (Anemia Infecciosa del Salmón) en un centro de cultivo de la empresa noruega Marine Harvest -luego rebautizada como Mowi- ubicado en la Región de Los Lagos, que luego se expandió hacia Aysén y Magallanes. Este hecho desencadenó la peor crisis sanitaria en la historia de la industria nacional y dejó sin empleo a más de 15.000 personas. En el año 2016, 9.000 toneladas de salmones muertos fueron vertidos al mar de Chiloé, intensificando la marea roja hasta niveles nunca antes vistos, lo que causó, a su vez, una mortandad de peces sin precedentes y una profunda crisis social y económica.
Protestas y Conflictos Locales: El Caso del Río San Pedro
En el sur de Chile, movimientos ciudadanos como "Río San Pedro sin salmoneras" luchan desde noviembre de 2024 contra la instalación de un centro de cría intensiva de salmón que podría contaminar todo el área. Ornella De Pablo, portavoz del movimiento, de 29 años, denuncia que la piscicultura instalada en tierra, junto al río, compuesta por más de 300 tanques donde se criarían los huevos, vertería todos los residuos (químicos, pesticidas y antibióticos) al río. Ella lo describe como un "megaproyecto", la más grande piscicultura terrestre construida hasta ahora en Chile, que podría convertir todo en una "zona de sacrificio".
Las comunidades mapuches locales, como la Comunidad Saturnino Leal Neiman (compuesta por 50 familias), defienden el río como "sagrado", fundamental para sus ceremonias ancestrales. Si el agua se contamina, ya no podrán celebrarlas. Además, la mayoría de las hierbas medicinales utilizadas por los machi (líderes espirituales mapuches) se encuentran cerca del río y podrían dejar de crecer. Ximena Leal y Luis Echeverría Coronado, que cultivan y crían gallinas y ovejas utilizando el agua del río, también se verían afectados. La contaminación del agua impactaría directamente su cultura, economía (productos artesanales, turismo) y la salud de sus habitantes, especialmente en los niños y en las generaciones futuras, ya que es la principal fuente de agua de la zona y en verano abastece al 70% de los ciudadanos de Valdivia.
El movimiento "Río San Pedro sin salmoneras", representado legalmente por los abogados de la ONG chilena Defensoría Ambiental y al que se unió en los tribunales el municipio de Valdivia, impugna a la empresa Salmones Antártica SA, que está construyendo la planta basándose en un proyecto aprobado por el Estado chileno a nivel medioambiental en 2008, desarrollado con tecnologías y normas medioambientales ya obsoletas. A finales de octubre, el Tercer Tribunal Ambiental de Valdivia dio la razón al movimiento, suspendiendo la autorización ambiental de la piscicultura de Salmones Antártica, calificándola "de obsoleta y riesgosa" para el río San Pedro. La medida paraliza las obras mientras se resuelve una demanda para anular definitivamente la autorización.

Desafíos Regulatorios y Fiscalización
La fiscalización de la industria salmonera en Chile recae principalmente en el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA). Las quejas de los dueños de las empresas salmoneras se reproducen en los diarios, donde reclaman por un exceso de regulaciones que estarían frenando su negocio.
Sobreproducción y Prescripción de Sanciones
La sobreproducción, cuando un centro de cultivo produce una cantidad de peces mayor al límite autorizado en su Resolución de Calificación Ambiental (RCA), es uno de los principales incumplimientos ambientales. Una investigación para CIPER de la Fundación Terram expone que una serie de infracciones de la industria salmonera a la normativa ambiental están prontas a prescribir este mes de mayo si la SMA no formula los debidos cargos. Así, quedará sin multa ni sanción alguna la cosecha de más de 67.000 toneladas de salmones por sobre los límites autorizados, por parte de nueve empresas con presencia dentro de las Reservas Nacionales Las Guaitecas y Kawésqar.
La SMA, que entró en vigencia el 28 de diciembre de 2012 para fiscalizar las RCA, identificó 84 casos de sobreproducción en 53 centros de cultivo dentro de la porción marina de áreas protegidas que hasta la publicación de esta investigación no han sido sancionados. De acuerdo a la Ley Orgánica de la SMA, las infracciones que cometen los titulares a sus permisos ambientales se pueden sancionar hasta tres años después de ocurridos los hechos. Por ello, de estos 84 casos de sobreproducción, 74 se encontrarían prescritos, lo que se traduce en que gran parte de las ventas obtenidas por estas empresas de manera ilícita quedarán impunes.
Casos específicos demuestran estas deficiencias:
- En diciembre de 2023, la SMA emitió un informe de fiscalización al centro Cholga de Multi X, concluyendo que no superó la producción máxima autorizada, dejando pasar dos casos de sobreproducción (julio de 2021 y marzo de 2023) que, en conjunto, habrían superado en 5.192 toneladas lo permitido.
- El centro Italia de Australis Mar, cuya única fiscalización productiva se realizó en diciembre de 2023, no detectó dos casos de sobreproducción ocurridos entre 2015 y 2018, cuyas cosechas de salmones excedieron en 2.275 toneladas lo autorizado.
- El centro Matilde 2 de Australis Mar tuvo un procedimiento sancionatorio en abril de 2023 por la sobreproducción de 1.100 toneladas entre mayo de 2020 y mayo de 2021. Sin embargo, este no incorporó otros cuatro casos previos de sobreproducción, sumando un total de 2.528 toneladas de exceso desde 2011, según información del Sernapesca que nunca fue denunciada a la SMA.
La sobreproducción en el centro Matilde 2 (Australis Mar), por ejemplo, resultó en el uso de 5.015 toneladas de alimento (un 27% por encima de lo establecido en la RCA) durante el ciclo 2020-2021. El alimento no ingerido y las fecas de los peces acumuladas en el fondo marino superaron las 231 toneladas declaradas, disminuyendo el oxígeno disponible a tal punto que ocasionó la muerte por asfixia de 31.381 salmones adultos entre el 14 y 25 de mayo de 2021. Los efectos de la sobreproducción en el fondo marino son probablemente similares en los otros 83 casos de sobreproducción ocurridos dentro de la Reserva Nacional Las Guaitecas que hasta hoy se mantienen en la impunidad.

Fallas en la Fiscalización y Denuncias
Según un análisis, durante los últimos cinco años, Sernapesca presentó 475 denuncias contra empresas salmoneras por incumplimientos graves de la norma en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes. Desde que la SMA comenzó a funcionar a fines de 2012, ha impulsado 235 procesos sancionatorios. Aysén es la región que concentra la mayor cantidad de denuncias con 203 casos. Entre 2021 y 2025, la mayor cantidad de denuncias se presentaron ante la SMA (267) y otras 144 llegaron directamente al sistema judicial. Las causas que terminaron con sanciones en primera instancia fueron en su mayoría por empresas que presentaron información falsa o incompleta, hicieron tratamientos con antibióticos fuera de plazo e incumplieron programas sanitarios.
Un caso relevante es el de Salmones Blumar, que fue denunciada por Sernapesca en junio de 2021 ante el Juzgado de Letras y Garantía de Puerto Aysén por entregar información falsa respecto a las fechas de uso de un antibiótico, el número de peces cosechados y la biomasa en su centro Concheo 2. El tribunal ordenó el pago de una multa de 500 UTM (31.000 dólares, aproximadamente) y la suspensión temporal del centro de producción durante un ciclo. En la Región de Magallanes, se presentaron tres denuncias ante la fiscalía por maltrato animal, exceso de siembra de peces y enmallamiento o muerte de cetáceos, además de 26 en tribunales civiles por entrega de información falsa, obstaculización a la fiscalización y mal manejo de cosechas.
Aunque la SMA también ha abierto procesos sancionatorios por irregularidades como rebalse de aguas lluvias con residuos orgánicos, presencia de coliformes fecales, o falta de información, la irregularidad que más se repite es la sobreproducción, representando casi la mitad de los casos (47%).
Resistencia de la Industria y Perspectivas Políticas
Actualmente, Australis mantiene una veintena de procedimientos sancionatorios en curso, muchos estancados porque la SMA no le permite compensar la sobreproducción en centros distintos de los que cometieron la infracción. La tensión entre la industria y la autoridad ambiental ha escalado hasta transformarse en un problema político, con apelaciones habituales de las empresas a las resoluciones ante los tribunales ambientales. El presidente electo José Antonio Kast, quien asume en marzo, llega con la promesa de desregularizar las industrias para impulsar el crecimiento económico, lo que podría dar un giro al reclamo empresarial.
La institución pública que realiza la fiscalización más completa de la industria es Sernapesca, dependiente del Ministerio de Economía. Sus funcionarios realizan fiscalizaciones remotas (acceso a cámaras) y presenciales, intentando visitar cada centro al menos una vez al año, a pesar de las dificultades en una región extensa como Magallanes con clima austral extremo. Raúl Rivera, jefe de producción de Cermaq, afirma que su empresa, propiedad de Mitsubishi, prefiere cumplir con la normativa, incluso si eso significa dejar de ganar ingresos. Rivera añade que las críticas históricas, como la utilización de antibióticos, no aplican para Cermaq, asegurando "cero antibióticos" en sus centros actuales y medidas para evitar fugas.
Sin embargo, un caso de falta gravísima lo protagonizó la gigante salmonera noruega Mowi, con el escape de 690.000 salmones, de los cuales recapturó cerca de 39.000 (5,54%). Aunque el gobierno de Gabriel Boric, autodenominado el primero “ecológico” de la historia de Chile, había asegurado que las salmoneras tendrían que abandonar los parques naturales y las zonas protegidas, hoy en día las salmoneras presentes en las áreas protegidas chilenas alcanzan una cifra récord de 408.